Título:
La mujer, la
sabiduría en
el
hogar
Biblia:
Proverbios
31:1-31
Predicador:
Pastor Dong
Han David
Lee
Iglesia
Esperanza
Presbiteriana
Reformada
1. Palabras
del rey
Lemuel; la
profecía con
que le enseñó
su madre.
2.
¿Qué, hijo
mío? ¿y qué,
hijo de mi
vientre? ¿y
qué, hijo de
mis deseos?
3.
No des a las
mujeres tu
fuerza, ni tus
caminos a lo
que destruye a
los reyes.
4.
No es de los
reyes, oh
Lemuel, no es
de los reyes
beber vino, ni
de los
príncipes la
sidra;
5. No
sea que
bebiendo
olviden la
ley, y
perviertan el
derecho de
todos los
afligidos.
6.
Dad la sidra
al
desfallecido,
y el vino a
los de
amargado
ánimo.
7.
Beban, y
olvídense de
su necesidad,
y de su
miseria no se
acuerden más.
8. Abre tu
boca por el
mudo en el
juicio de
todos los
desvalidos.
9.
Abre tu boca,
juzga con
justicia, y
defiende la
causa del
pobre y del
menesteroso.
10. Mujer
virtuosa,
¿quién la
hallará?
Porque su
estima
sobrepasa
largamente a
la de las
piedras
preciosas.
11.
El corazón de
su marido está
en ella
confiado, y no
carecerá de
ganancias.
12.
Le da ella
bien y no mal
todos los días
de su vida.
13. Busca lana
y lino, y con
voluntad
trabaja con
sus manos.
14.
Es como nave
de mercader;
trae su pan de
lejos.
15. Se
levanta aun de
noche y da
comida a su
familia y
ración a sus
criadas.
16.
Considera la
heredad, y la
compra, y
planta viña
del fruto de
sus manos.
17.
Ciñe de fuerza
sus lomos, y
esfuerza sus
brazos.
18. Ve
que van bien
sus negocios;
su lámpara no
se apaga de
noche.
19.
Aplica su mano
al huso, y sus
manos a la
rueca.
20.
Alarga su mano
al pobre, y
extiende sus
manos al
menesteroso.
21. No tiene
temor de la
nieve por su
familia,
porque toda su
familia está
vestida de
ropas dobles.
22. Ella se
hace tapices;
de lino fino y
púrpura es su
vestido.
23.
Su marido es
conocido en
las puertas,
cuando se
sienta con los
ancianos de la
tierra.
24.
Hace telas, y
vende, y da
cintas al
mercader.
25.
Fuerza y honor
son su
vestidura; y
se ríe de lo
por venir.
26.
Abre su boca
con sabiduría,
y la ley de
clemencia está
en su lengua.
27. Considera
los caminos de
su casa, y no
come el pan de
balde.
28. Se
levantan sus
hijos y la
llaman
bienaventurada;
y su marido
también la
alaba:
29. Muchas
mujeres
hicieron el
bien; mas tú
sobrepasas a
todas.
30.
Engañosa es la
gracia, y vana
la hermosura;
la mujer que
teme a Jehová,
ésa será
alabada.
31. Dadle del
fruto de sus
manos, y
alábenla en
las puertas
sus
hechos.
INTRODUCCIÓN:
ES DIGNO de
mencionar cómo
la mujer
realiza un
papel
fundamental en
el hombre y en
la sociedad.
En esta serie
de estudios
bíblicos y
sermones sobre
la Vida
Familiar, hoy
nos
corresponde
hablar de la
segunda
persona en
importancia
dentro del
orden
familiar: LA
MUJER.
DIGO que es
digno de
mencionar
acerca de la
importancia de
la mujer y el
papel que
juega en el
hombre y en la
familia.
Porque desde
la antigüedad,
ha sido ella
quien ha
cambiado
historias, la
humanidad se
ha levantado o
sucumbido,
vinieron
juicios y el
diluvio para
bien y para
mal de los
hombres. Se
erigieron
naciones e
imperios, pero
también por
ellas también
han caído los
más grandes
hombres y
naciones; por
un pequeño
bocado de una
noche han
arruinado
familias,
hijos y vidas.
Generaciones y
dinastías se
han levantado
por las
virtudes de
mujeres sabias
pero también
esas mismas
dinastías han
sucumbido en
el olvido y
desgracia por
errores de
mujeres no
sabias.
Hoy por hoy,
cuando
caminamos por
las calles,
vemos los
distintos
materiales en
los kioscos,
en programas
de televisión,
y escuchamos
las
conversaciones
de hombres, y
gran parte
rondan
respecto a las
mujeres, sus
bellezas
naturales y
fabricadas.
Pero toda
persona quien
piensa y mira
solamente en
esas cosas, su
cerebro y sus
virtudes no
pasa de un
montón de
carne, hueso
y… silicona.
Así también
será su vida.
La única
matemática que
funciona en su
cerebro y vida
es:
90-60-90.
En el mundo de
hoy y de
siempre, la
corrupción y
las maldades
siempre vienen
siendo
problemas que
parecen
insuperables.
Primeramente
el problema
está en que
los hombres no
tienen temor
de Jehová, y
segundo porque
no han sido
enseñados en
el tiempo
prudente por
las madres, y
si fueron
enseñados, no
han sido
sabias como
maestras. Pues
mucho habría
cambiado si
sabiamente se
aplicaran
estas
palabras:
Guarda,
hijo mío, el
mandamiento de
tu padre, y no
dejes la
enseñanza de
tu madre;
átalos siempre
en tu corazón,
enlázalos a tu
cuello. Te
guiarán cuando
andes; cuando
duermas te
guardarán;
hablarán
contigo cuando
despiertes.
Porque el
mandamiento es
lámpara, y la
enseñanza es
luz, y camino
de vida las
reprensiones
que te
instruyen.
(Proverbios
6:20-23)
Por eso es
fundamental
que todo
hombre que
desee y tenga
pensamientos
de construir
un hogar, debe
escuchar y
aprender la
Palabra de
Dios y
sobretodo orar
por la mujer
con quien se
casará, luego
liderarla,
enseñarla, y
amarla para
que se
convierta
realmente en
una buena
esposa y en
una buena
madre.
Para ello es
necesario
mucha voluntad
y sacrificio,
es como tener
un gran bloque
de piedra y de
cómo se dan
los primeros
cortes, es
fundamental
para que salga
una hermosa
escultura de
la
familia.
Ojo, no estoy
hablando de
una
perfección,
pero todo
conocimiento
que atañe al
hombre y a la
mujer, quienes
creen en el
Creador y en
Jesucristo, lo
deben aprender
y hacer; lo
que falta: hay
que confiar en
Dios para que
supla todo y
en
todo.
LA MUJER,
AYUDA
IDÓNEA
Creo que no
existe ningún
hombre que no
haya pensado
alguna vez en
una bella
mujer, también
hemos visto a
bellas
mujeres. Pero
por la
creación misma
del hombre y
de la mujer,
Dios ha hecho:
para cada
hombre, exista
ciertamente
una mujer, que
es su ayuda
idónea. Que
por la
creación
misma, para un
hombre
específico,
existe una
mujer que es
un encaje
perfecto de la
persona. Pues
la Biblia
dice:
entonces
Jehová Dios
hizo caer
sueño profundo
sobre Adán, y
mientras éste
dormía, tomó
una de sus
costillas, y
cerró la carne
en su lugar. Y
de la costilla
que Jehová
Dios tomó del
hombre, hizo
una mujer, y
la trajo al
hombre. Dijo
entonces Adán:
Esto es ahora
hueso de mis
huesos y carne
de mi carne;
ésta será
llamada
Varona, porque
del varón fue
tomada. Por
tanto, dejará
el hombre a su
padre y a su
madre, y se
unirá a su
mujer, y serán
una sola
carne.
(Génesis
2.21-24)
Yo sé que
muchos
enfatizan el
hecho de que
ambos serán
una sola
carne. Ustedes
saben que yo
también lo
hago. Pero hoy
nos interesa
el otro punto
para que
podamos
entender la
palabra de
hoy:
hueso de
mis huesos y
carne de mi
carne.
Significa que
la mujer para
el hombre, no
es un agregado
más a su vida,
sino es una
parte muy
íntima y es
como un pedazo
de tu hueso y
carne, muy
dentro del
hombre como la
costilla. Que
es
inseparable,
imprescindible
y que en la
mujer y con la
mujer virtuosa
temerosa de
Jehová, el
hombre se hace
completo.
(¡Claro que si
encuentra la
pareja que fue
preparada por
Dios!).
Por eso, hoy
la Palabra de
Dios nos dice:
el corazón
de su marido
está en ella
confiado, y no
carecerá de
ganancias. Le
da ella bien y
no mal todos
los días de su
vida.
Esta confianza
que el hombre
puede tener de
la mujer
solamente se
da en este
caso, cuando
realmente es
parte de tu
cuerpo, de tu
carne. Pues no
creo que
exista un
hombre que no
crea en su
cuerpo, que no
confíe en su
carne. Y lo
sabemos cuando
el cuerpo se
hiere, porque
todo el cuerpo
tiene dolor y
sufre.
Yo sé de
muchas
personas
quienes buscan
a su compañera
o la mujer a
su compañero,
simplemente
por ciertas
condiciones:
físicas,
socio-económicas,
culturales,
religiosas. Y
tratan de
encontrar o
fabricarse el
amor
perfecto.
Por tanto,
solamente
cuando se
encuentra a la
persona que ha
sido creado
por Dios y
preparado para
cada persona,
entonces
podremos
hablar de que
tiene las
bases básicas
y sólidas para
el
matrimonio.
Cabe añadir
esto: como el
hombre cada
día tiene que
progresar
hacia la
imagen de
Dios, y cuando
el hombre haga
eso, también
su mujer
temerá más a
Jehová y
aumentará
también la
alabanza que
recibe como
mujer sabia y
virtuosa.
CONFIANZA
HE DICHO
arriba que
solamente con
esta base
podemos hablar
de una
confianza que
tanto el
hombre
deposita en la
mujer y la
confianza en
que la mujer
deposita en el
hombre.
En el capítulo
2 y 3 de
Génesis, están
bien
especificados
las funciones
del hombre y
las funciones
de la mujer.
Mas repito y
no me cansaré
en repetir,
que cuando el
hombre o la
mujer, rompe
estos dictados
de Dios,
siempre,
siempre
ocurrirá un
desequilibrio
en el
matrimonio y
en la
familia.
El papel del
hombre es ser
la imagen de
Dios en la
familia, es el
sacerdote
espiritual de
la casa, y
también quien
tiene que
encargarse de
trabajar con
el sudor de su
frente, es
quien sostiene
a la familia y
es el maestro
y ejemplo de
su esposa e
hijos.
Así también
existen
funciones que
se da a las
mujeres.
Seguro que
muchas
personas
criticarán lo
que digo
respecto a la
emanticipación
de la mujer en
la sociedad
actual. Es un
tema muy
complejo de
tratar,
principalmente
porque se toma
el tema dentro
de los
problemas ya
creados. Pero
siempre
tenemos que
basarnos en la
Biblia y
volver a los
principios
iniciales con
que fue creado
el hombre, la
mujer y la
familia. Es un
tema difícil
porque se han
trasgredido y
traspasado
muchos muros
de la Palabra
de Dios, por
eso se tienen
estos
problemas.
Pero hablando
corto y claro,
muchos
problemas
residen en los
hombres por no
asumir
completamente
su imagen ante
Dios, y los
encargos
hechos por
Dios al
hombre. Mas
estoy firme y
digo esto, que
nosotros, los
creyentes
tenemos que
aprender y
restaurar
esto, para
formar una
familia
bíblica y
recibir todas
las
bendiciones de
Dios.
Lastimosamente,
las
correcciones
que hagamos
hoy según la
Biblia,
veremos los
frutos en la
segunda o
tercera
generación.
Pero es
necesario
iniciar alguna
vez.
En el pasaje
de hoy vemos
las virtudes
de una mujer,
de cómo es
amada por su
esposo e
hijos, cómo es
laboriosa, con
sabiduría
maneja,
prepara el
hogar, cuida
de los
miembros de la
familia y se
anticipa en
muchos
asuntos:
compra, vende,
negocia.
Sé que muchos
hombres desean
y esperan que
sus mujeres
sean y hagan
como esta
mujer
virtuosa. Y
muchas veces
cuando están
descontentos,
o están
peleando
piensan o
muestran a la
mujer para que
lean
Proverbios 31.
Y sé también
que muchas
mujeres no
desean leerlo,
porque sienten
mucha
culpabilidad,
pues están
lejos de ser
una mujer
virtuosa.
Ahora
recuerda, ser
mujer virtuosa
y sabia no se
consigue con
esfuerzo, sino
por la fe y el
temor en
Jehová.
Mas cuando
venimos de un
mundo lleno de
maldad, cuando
tenemos
problemas
porque no
hemos sido
enseñados de
esta manera en
la Palabra de
Dios desde un
comienzo en la
iglesia, no
podemos
pretender ser
o tener a la
mujer virtuosa
por
esposa.
Pero es cierto
también que en
algún momento
tenemos que
aplicar la
palabra, hacer
un punto, para
empezar. Si no
supimos, si no
hemos
aprendido, si
no tenemos los
medios
suficientes o
adecuados; es
un problema de
ayer, es una
realidad hoy,
pero que
podemos
esforzarnos
para cambiar y
que mañana
seamos mejor y
nuestros hijos
tendrán los
medios y
sabiduría
suficiente en
este tema, y
serán mejores
que
nosotros.
Aquí cabe
destacar
nuevamente la
ley: La ley de
la
retribución.
Como el hombre
se esfuerza en
convertirse en
la imagen y
semejanza de
Dios, en el
sacerdote
espiritual de
la familia, en
obedecer y
hacer toda la
Palabra de
Dios, en ser
el responsable
del
mantenimiento
de la familia;
Dios también
actuará sobre
la esposa para
que obedezca,
sea fiel, y
será cada día
transformada
en una mujer
virtuosa. Así
mismo, la
mujer, por la
misma ley de
retribución,
cuando asuma
su papel de
ayuda idónea,
que sepa que
su marido es
la cabeza de
la familia,
que tenga
hijos y los
críe dentro
del temor de
Jehová,
entonces el
marido será
conducido más
y más la
imagen de
Dios, al
liderazgo
espiritual, y
la familia
tendrá el amor
y el temor en
Jehová.
Ahora, el
problema surge
y continua,
porque cuando
encontramos a
la mujer,
deseamos que
tenga todos
estos
conocimientos
y esté
preparada. Mas
el hombre, que
conoce la
palabra, si no
ha vivido de
esa manera,
naturalmente
que no tendrá,
ni tiene que
esperar más de
lo que eres
ahora ante
Dios.
Si tú, padre o
madre, deseas
para tu hijo o
hija, un
hombre o una
mujer idónea
para tu hija o
hijo, pues,
¡tienes que
enseñarlo ya!
Tú joven, si
deseas una
mujer de ayuda
idónea, tienes
que hacerlo
hoy en la
Palabra de
Dios, y
prepararte no
solamente para
las ciencias
del mundo,
sino para con
Dios y tu
futura
pareja.
Este es el
principio de
la confianza.
No puedes
pretender que
el otro te dé
u otorgue la
confianza si
tú mismo no te
has preparado
con conciencia
para
merecerlo. Y
si hasta ahora
no lo han
hecho, pues,
es tiempo que
comiencen.
SABIDURÍA
En el pasaje
de hoy vemos a
una mujer muy
sabia,
entendida,
tanto en cómo
cuidar la
casa, en
educar los
hijos, en ser
una buena
esposa, sabe
administrar
los tesoros y
los tiempos,
incluso tiene
entendimiento
para
prepararse.
Y creo que no
estaré
equivocado: si
las mujeres
jóvenes y
casadas se
dedicaran la
mitad del
tiempo que se
dedican a su
belleza y la
conversación,
para leer la
Biblia y
perseverar en
la oración; de
seguro que su
sabiduría
aumentaría en
números
exponenciales,
y lo más
importante:
tendría un
hogar muy
sólido, amado
por su marido,
alabado por
sus hijos,
respetado por
la comunidad y
asegurando
para días del
mañana.
Mucha gente
habla acerca
de la
realización de
la mujer
profesionalmente,
de salir al
mundo,
practicar sus
dones,
competir de
igual a igual
con los
hombres. Pero
necesitamos
saber que
estamos en
contra de la
Palabra de
Dios, de la
sujeción que
tiene que
tener la mujer
bajo el
marido.
¿La mujer no
tiene que
estudiar? Hoy
vemos cómo la
madre de
Lemuel, tiene
la sabiduría
para enseñar a
su hijo y
prepararlo
como rey. La
sabiduría con
que gobernará,
el
entendimiento
sobre todas
las cosas,
primeramente
viene de las
enseñanzas de
la madre. Es
aquí donde hoy
tenemos
problemas en
la sociedad
respecto a la
corrupción y
las maldades
generalizadas.
Uno piensa que
si se llega a
la posición de
juez, médico,
abogado,
ingeniero,
enfermera,
automáticamente
serán más
civilizados,
correctos,
limpios, no
serán
tentados; mas
esto depende
mucho de qué
han enseñado y
mostrado los
padres, qué ha
enseñado la
madre al niño
a temprana
edad.
De la
enseñanza de
la esposa y
madre, hará de
su hijo un rey
sabio o un rey
necio.
EDUCACIÓN
Con respecto a
la educación,
la primera
maestra y
ejemplo es la
madre, y no
falta decir
que la
educación de
los hijos
comienza desde
antes que sean
concebidos,
desde el
momento que
conoces la
Palabra de
Dios para
hacerlas.
Así como los
hijos son
frutos de la
unión de un
hombre y de
una mujer,
también de
cómo son los
hijos, su
carácter, su
salud, su
inteligencia,
su aspecto
físico, las
bendiciones y
el propósito
con que Dios
concede un
hijo a una
pareja, son
sin lugar a
dudas los
frutos de la
vida de los
padres.
De la mujer
depende en
primer lugar
para hacerlo
un rey sabio o
un rey necio,
y necesita de
la sabiduría
para enseñar a
sus hijos.
Pero también
sabias para
enseñar a sus
hijos a ser
independientes
y responsables
de las
generaciones
subsiguientes.
Y si una mujer
tiene que
enseñar a un
hijo para ser
rey sabio, se
concluye que
la mujer tiene
que ser más
sabia que un
rey.
Es sabiduría
de la mujer
entender los
problemas que
tuvo o que
tiene porque
sus padres por
las
limitaciones
no la pudo
enseñar, pero
eso no puede
seguir una
generación
más. En la
Biblia están
escritas de
ejemplos de
algunas madres
que formaron a
grandes
hombres, como
la madre de
Moisés y de
Samuel;
quienes en el
corto tiempo,
pudieron
enseñar de
Dios mientras
los
amamantaba,
porque luego
tendría que
seguir su
camino como
hijo de la
hija de Faraón
o para vivir
en la casa de
Dios.
ECONOMÍA
La mujer tiene
a su cargo la
administración
de la economía
del
hogar.
Al comienzo
habíamos
hablado de la
confianza, y
parece que en
muchos
matrimonios,
están casados
pero solamente
a medias,
porque cada
pareja no
confía su
dinero.
El marido no
confía en su
mujer, también
podemos decir
que las
esposas no han
hecho ni
mostrado ser
confiables
para recibir
el dinero.
Pero es un
paso
imprescindible,
si no pueden
confiar en
algo tan
perecedero
como el
dinero, ni
podemos
comenzar a
hablar de
confianza, ni
de
matrimonio.
Es necesario
que las
mujeres cuiden
sus ojos,
asimismo los
hombres,
porque todo
deseo entra
por el ojo. Y
para tener una
economía
saludable, a
más de la
confianza, hay
que eliminar
la fuente de
la
desconfianza
que se llama
el ojo, el ojo
gastador y
derrochador de
dinero.
Y la economía
es una parte
que la mujer
debe
encargarse. No
falta
recalcar, que
cuanto mejor
la mujer esté
preparada en
el aspecto
monetario y de
la economía
del hogar, la
familia será
sólido,
estarán
abrigados,
dejarán de
preocuparse
por el día de
mañana, no
pasarán
hambre.
Incluso
tendrán bienes
para dar y
cuidar de los
menesterosos.
También dice
la Palabra de
hoy:
es como
nave de
mercader.
Y ¡Cuánta
sabiduría se
necesita para
que esto sea
posible!
Contentamiento:
Esta es una
parte que el
hombre tiene
que conseguir,
es la parte
que la mujer
tiene que
esforzarse. ¡Y
acuérdense que
toda deuda es
pecado! Y
sabemos que
solamente la
Palabra y el
Temor de
Jehová, podrá
lograr
eso.
NUEVAMENTE
AYUDA
IDÓNEA
La Palabra
dice:
Su marido
es conocido en
las puertas,
cuando se
sienta con los
ancianos de la
tierra.
Nos habla de
cómo el hombre
está
despreocupado
de los asuntos
de la casa,
porque la
mujer lo
administra. Y
el bien que
haga la
esposa, el
marido recibe
las alabanzas
en la
comunidad.
No se puede
conseguir todo
sin
renunciamientos,
y las
responsabilidades
de cada esposo
es básico y
fundamental. Y
sabemos que
cuando se
respeta este
orden, Dios
también verán
en ustedes el
temor
reverente y
les
bendecirá.
¿Quién hallará
a esta mujer
virtuosa? No,
toda persona
con la Palabra
de Dios,
cuando aprende
y la practica,
se convierte
en una mujer
virtuosa, poco
a poco, según
avanza tu
fe.
CONCLUSIÓN.
VEMOS cuán
necesario es
que el hombre
y la mujer
conozca bien
la Biblia, y
la Palabra de
Dios tiene una
aplicación y
un alcance
mucho mayor de
lo que
normalmente
conocemos.
Siempre se ha
creído que la
forma de tener
más y vivir
mejor es
consiguiendo
más bienes,
pero la
perfección y
la hermosura
del marido y
de la esposa
están basada
en Jesucristo
y sus
Palabras.
Por eso
siempre he
dicho que para
tener el mejor
hogar, más que
el amor entre
los esposos,
es necesario
primeramente
el temor de
Jehová, que es
el principio e
inicio de la
sabiduría.
Hoy la
sociedad
considera la
cantidad de
mujeres que
trabajan en
los distintos
ámbitos de la
sociedad, pero
verán también
que la mayoría
de los
problemas de
la juventud
también se ha
iniciado con
la salida de
las madres de
sus casas para
trabajar.
Finalmente,
¿el dinero que
gana pagará
las cuentas de
los vasos
rotos de sus
hijos?
Así que, toda
mujer creyente
que no puede
someterse a la
voluntad de su
marido en
Cristo Jesús,
que no puede
controlar ni
contentarse
dentro de la
familia que
Dios nos
concede,
tendrán días
muy
difíciles.
Y repito las
Palabras de
Dios:
Engañosa es
la gracia, y
vana la
hermosura; la
mujer que teme
a Jehová, ésa
será alabada.
Dadle del
fruto de sus
manos, y
alábenla en
las puertas
sus
hechos.
Que Dios te
bendiga.
|