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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

                  Sermón en el día de Jesús 5 de noviembre de 2006.

                  Serie de Sermones sobre Vida Familiar:

                  Título: EL SACERDOTE FAMILIAR

                  Biblia: JOB 1:1 – 2:13

                  Predicador: Pastor Dong Han David Lee

                  Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.

3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.

4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.

5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.

7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.

8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?

10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.

11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.

12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,

14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,

15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.

16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.

17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.

18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;

19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.

20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,

21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. 2

2 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

2:1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.

2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.

3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?

4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.

5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.

6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.

7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.

9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.

12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.

13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.

INTRODUCCIÓN:

Seguro que cada persona, hombre y mujer tiene un pensamiento de cómo desea construir su hogar. Y como hemos visto, uno de los pasos más importante era: ¿con quién te casarás?

En este orden de cosas, ciertamente los hombres tienen mucho que decir, y seguro que cada uno tiene su cuota de razón en cada argumento.

Ayer estuvimos estudiando y discutiendo acerca de las funciones del marido. Usualmente todos sabemos que se espera de un hombre que sea el cabeza de familia, que sea responsable, que sea quien cuide la casa. Y estuvimos discutiendo acerca del liderazgo que el hombre debe ejercer en el hogar.

Cuando se habla de liderazgo, pensamos en las decisiones que debe tomar, de guiar a la familia a un objetivo, impulso, voluntad, fuerza, iniciativa, responsabilidad, confianza.

Mas un punto que siempre estamos olvidando y más como creyentes en Jesucristo, un punto que las personas se olvidan cuando buscan con quién casarse, un aspecto que los hombres no tienen en cuenta en su formación como hombre es la función que Dios le ha puesto en la casa, las mujeres por lo general piensan en el hombre con quienes se casarán, en lo apuesto, en la estatura, en las condiciones sociales, económicas y culturales. Pero un aspecto olvidado pero que es de suma importancia es el sacerdocio que debe asumir el hombre como esposo y en la familia.

La Biblia dice en Éxodo 19:3-6: Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éstas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

¿Estás tú hombre preparado para liderar a tu mujer, tu matrimonio y tu casa como sacerdote de tu familia? ¿Te has preocupado y has estado orando para se un buen sacerdote de Dios? Tú mujer, ¿has considerado este aspecto como uno de los condicionantes fundamentales del hombre con quien te casarás? ¿cuándo buscas a tu pareja por medio de la oración, has orado para que sea un buen sacerdote de la familia? En tu noviazgo, ¿has preguntado y analizado este aspecto?

Por lo general, incluso nosotros los creyentes, simplemente vemos la fe de la persona, buscamos verificar si es la persona que cree en el Señor Jesús, si nos ha concedido, su preparación con respecto a las ciencias del mundo y su situación. Pero creo que nunca hemos orado para que sea un buen sacerdote de la familia ante Dios.

ME SERÉIS UN REINO DE SACERDOTES Y GENTE SANTA

Aquí podemos ver cómo está expresado el deseo de nuestro Padre Celestial para el individuo y para la familia. Pues es su deseo construir un reino de sacerdotes, de gente santa. Y saben ustedes que una de las primeras instituciones que ha creado Dios es la familia.

Por eso también la Biblia dice: Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. (1 Corintios 11:3) . Podemos decir de esto, que Jesús se inmiscuye en cada familia, pues es su cabeza; entonces, cada hombre y cada mujer debe saber, creer y reconocer este orden de cosas en la familia. Si estás planeando formar un hogar con una persona, pero no te has propuesto cómo construir un hogar de sacerdotes y de gente santa, ¡seguro que no estás comenzando por la cabeza: Jesucristo !

El profundo deseo de Dios es que la familia que formemos tenga este orden. Y a modo de recalcar, ¿se dan cuenta de por qué no podemos casarnos con incrédulos? Si tú mujer te casas con un hombre incrédulo, jamás ese hombre tendrá por su cabeza a Cristo, jamás podrá asumir la función de sacerdote de tu matrimonio y de tu familia, en todo caso tendrá otra religión y otros dioses, siendo su cabeza: los demonios. ¿Querrás tú mujer vivir de esta manera? Ahora, ¿Qué hay de la mujer incrédula y el hombre creyente? ¿Se sujetará la mujer al hombre en el temor de Jehová? ¿Sabrá qué es el sacerdocio del hombre en Cristo Jesús? Por eso la Biblia dice, cómo pueden unirse la luz con las tinieblas.

Por esto, este deseo de Jehová de hacernos un reino de sacerdotes y de gente santa, tiene que ser nuestro deseo, nuestra aspiración como matrimonio en su principio y en su fin.

Y cada hombre en su preparación para formar un hogar, tiene que formarse como un sacerdote de Dios; cada marido debe perfeccionarse como el sacerdote de Dios de su hogar. Y es una responsabilidad que se aumenta, a más de las otras responsabilidades que tiene el hombre, de trabajar, de cuidar, de mantener, de amar a la esposa, de ser padre. Porque tiene que estudiar la Biblia, tiene que escuchar a Dios, tiene que saber diagnosticar la situación de la familia, interceder y solucionarlo. ¡Ésta es la función del sacerdote ante Dios!

Si es el deseo de Dios que la familia sea el inicio de su reino de GENTE SANTA, o sea, que cada miembro de la familia sea de gente santa de Jehová, es preciso que desde los comienzos, esposo y esposa, sean de gente santa, hijos de la promesa. Y se necesita de un sacerdote capaz de administrar, el hombre, a este pequeño grupo de gente santa. Por eso hablamos de Sacerdote Familiar, no es el pastor de la iglesia.

Para que esto ocurra, Jehová le dio a Moisés las condiciones:

1.         Si diereis oído a la voz de Jehová.

2.        Y guardareis mi pacto.

Y la primera conclusión y beneficio de esto es la promesa de Dios de bendición: VOSOTROS SERÉIS MI ESPECIAL TESORO SOBRE TODOS LOS PUEBLOS. ¿Amén?

Por tanto, el padre de familia, el esposo quien es el sacerdote primero de cada familia, de cada hogar; debe ser el encargado de vigilar y de conseguir que él, su esposa y sus hijos sean un especial tesoro ante Dios y ante todos los pueblos.

REALIDAD, DIAGNÓSTICO Y SOLUCIÓN

Y esta es una función que talvez nunca pensaron que les corresponde a ustedes: HOMBRES, sino por lo general es relegado al pastor de la iglesia; mas en realidad, Dios les delegó a ustedes, esposos, cabezas de familia, quien a su vez tiene a Cristo como cabeza.

Son los esposos quienes deben conocer y practicar, enseñar la palabra de Dios, mas en especial, recae sobre el hombre la responsabilidad de DAR OÍDO A LA VOZ DE JEHOVÁ, y cuidar de que él y su esposa, y cada miembro de su familia esté GUARDANDO EL PACTO CON DIOS. ¡REPITO: ES RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE! Y EN EL CASO DE VIUDAS: DE LA MADRE.

De esto tenemos antecedente, vean de qué forma Dios habló con Adán dándole el mandamiento: Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Génesis 2:16-17) , y este Adán era el encargado de enseñar a su mujer Eva. Pero vemos que hubo problemas, fue deficiente, no fue constante ni repetitivo, Adán no estuvo velando como sacerdote por la condición de su mujer, por eso ésta responde a la serpiente: del fruto de los árboles del huerto podemos comer, pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. (Génesis 3:2-3) . Y todos sabemos de las consecuencias que siguieron.

Pero cabe recalcar también lo que ha pasado después, de cómo Adán no asume su posición y función de sacerdote cuando es cuestionado por Dios: y el hombre respondió: la mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. (Génesis 3:12) . ¿Qué debía hacer un cabeza de familia, un sacerdote responsable? Veamos lo que hizo Moisés cuando el pueblo pecó contra Jehová con el becerro de oro que hicieron: entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro. (Éxodo 32:32-33) .

Así que, el esposo, como imagen de Dios y cabeza de la mujer, y el primer responsable de los hijos ante Dios, tiene que aprender él primeramente la Palabra de Dios en todos los términos y pedir por la sabiduría de Jehová;   velar para que él y su esposa, que cada hijo esté cuidando de hacer la Palabra de Dios para guardar el Pacto. Y siempre que exista problemas, debe ser él quien se responsabilice, se arrepienta, interceda ante Dios y aplique las soluciones que imponga Jehová.

Como sucedió a Adán y Eva, aun cuando la mujer pecó, Dios preguntará al hombre primeramente, y responsabilizará al hombre primeramente. Por consiguiente, el hombre tiene que buscar a Dios, tiene que aprender la palabra, tiene que escuchar. Por esta causa, necesitamos que los maridos hoy sean Sacerdotes Familiares con sabiduría y responsables.

De todo esto nos habla en el libro de Job.

EL SACERDOTE FAMILIAR JOB

Tenemos en el libro de Job, el ejemplo que nos pone Dios para que veamos cuáles son las formas y actitudes con que Job obra ante Dios.

Dice de este hombre que era muy rico, que tenía diez hijos.

Pero cada vez que sus hijos hacían banquetes, luego de terminado, llamaba y santificaba a cada uno de ellos y se levantaba de mañana y ofrecía holocausto conforme al número de todos ellos.

Veamos cuál era el pensamiento de Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Esta es una función que a más de las responsabilidades como esposo, como padre, como patrono, en especial tenía que hacer ante Dios.

Y podemos leer de qué manera Dios se enorgullecía de este hombre, incluso ante Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios, y apartado del mal?

Este hombre era un profundo conocedor de Dios y alguien quien realmente conocía la palabra de Dios, incluso en las desgracias que sobrevinieron a su vida y a su casa: entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró. Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. Y vean la respuesta de Dios: en todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Nosotros sabemos cuán grande debe ser el conocimiento, la fe de una persona para que pueda tener esta fe y actitud, para que estas palabras salgan de la boca de un creyente. Que luego de las desgracias, pueda confesar de esta manera ante Jehová.

Después vino la enfermedad a Job, y su mujer le dice: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. Pero este sacerdote familiar Job dice: Y él le dijo: como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

Entonces, ¿Cuánto era el dolor que soportaba este hombre? Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande. Nosotros hacemos muchas visitas a los hospitales, hubo ocasiones en que no salían palabras de mi boca por el dolor y la gravedad de la enfermedad, de cómo me compungía el corazón la enfermedad del enfermo. Mas aquí dice que sus amigos quedaron con la boca cerrada durante siete días y siete noches.

Así que cada sacerdote familiar, como Job debe poder decir: porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. (Filipenses 1:20)

La otra función del Sacerdote Familiar es enseñar la palabra de Dios y ser el primer ejemplo de obediencia en la familia, como dice en Deuteronomio 11:18-21 Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

El Sacerdote Familiar también tiene que hablar con Dios todos los días, velar en oración, diagnosticar la situación espiritual de su familia, aplicar los remedios necesarios y a tiempo. Pues, así como un buen médico es prevenir, así un buen Sacerdote Familiar es estar en contacto en todo momento con el Espíritu Santo, saber anticipadamente la intención de Dios, analizar, diagnosticar, interceder y aplicar la Palabra de Dios.

El Sacerdote Familiar tiene que luchar para conseguir un pacto con Dios y tiene que velar para mantenerlo, tiene que enseñar a sus hijos para que sepan los beneficios y las obligaciones, también los peligros del rompimiento del pacto.

Y yo digo que el hombre debe ser el Sacerdote Familiar primeramente ante Dios que un buen marido ante su esposa e hijos. Como Job, quien aun en el momento de peor dolor y sufrimiento, reprendió las palabras de su mujer. Y les puedo asegurar que esta es la única manera de tener y ganar el favor de Dios para tu familia.

Finalmente para que puedas ser un buen Sacerdote Familiar, tienes que tener liderazgo, autoridad. Y todo esto Dios te da y te concederá para que tu esposa e hijos tengan un temor reverente hacia ti. Te tendrán respeto y tendrás autoridad sobre tus palabras y decisiones. Y esto también te traerá paz en la familia, porque existe el orden de Dios en tu casa.

CONCLUSIÓN:

Los problemas no le faltaron a la casa de Job, pero también hubo un rápido restablecimiento y bendición de Dios, porque como Sacerdote Familiar, él llevó la carga de su familia, llevó el dolor, el sufrimiento, se mantuvo fiel a la Palabra de Dios.

Job arregló sus problemas con Dios primeramente, se arrepintió cuando había que hacerlo, no escatimó esfuerzo en aprender la Palabra, pero también practicó todas las veces que puso la fe que tenía en Jehová.

Hoy podemos decir que tenemos a nuestra disposición más Palabras, medios y facilidades, conocemos a Jesucristo y escuchamos sus Palabras. Todo está en nuestras manos para alcanzar y recibir una mayor bendición que Job.

Si tú planeas formar un hogar, recuerda la Voluntad de Dios: vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.

Si tú ya tienes un hogar, tienes que asumir este papel de Sacerdote Familiar, si no lo has hecho aún, tienes que comenzar. Pues solamente así tendrás paz en tu familia, gozo y Dios cuidará de ti. Muchos de los problemas maritales y en tu relacionamiento con los hijos se solucionarán.

Finalmente te darás cuenta de cuánto el hombre de Dios tiene que ser laborioso, ser creyente, ser sacerdote, ser marido, ser padre, ser cabeza de familia, mantener la familia. Tú creyente: Hombre y Mujer, no pienses formar familia si estas cosas no están preparadas. Y lo que ya tienen familia, hay que aprenderlas rápido y asumirlas. No tienes tiempo que perder.

Y cuando ustedes construyan sus hogares de esta manera, asumiendo los roles que ha establecido Dios desde la creación y obedeciéndolos, entonces podrán tener una familia bíblicamente predecible, y el futuro de cada miembro de la familia será para bien, un reino de sacerdotes y de gente santa hasta mil generaciones.

Por eso, siempre es necesario prestar atención a la Palabra de Dios, aprenderlas siempre que tengas oportunidad y buscarlas ansiosamente. Así siempre tendrás una familia cristiana y feliz. Estos son los términos del pacto de Dios.

Que Dios te bendiga.

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: 1 de enero de 2011