Sermón
en
el
día
de
Jesús
8 de
octubre
de
2006.
Título: EL
ITINERARIO
Biblia:
Génesis
49:1-33
Predicador:
Pastor Dong
Han David
Lee
Iglesia
Esperanza
Presbiteriana
Reformada
1 Y llamó
Jacob a sus
hijos, y dijo:
Juntaos, y os
declararé lo
que os ha de
acontecer en
los días
venideros.
2
Juntaos y oíd,
hijos de
Jacob, y
escuchad a
vuestro padre
Israel.
3
Rubén, tú eres
mi
primogénito,
mi fortaleza,
y el principio
de mi vigor;
principal en
dignidad,
principal en
poder.
4
Impetuoso como
las aguas, no
serás el
principal, por
cuanto subiste
al lecho de tu
padre;
entonces te
envileciste,
subiendo a mi
estrado.
5
Simeón y Leví
son hermanos;
armas de
iniquidad sus
armas.
6 En su
consejo no
entre mi alma,
ni mi espíritu
se junte en su
compañía.
Porque en su
furor mataron
hombres, y en
su temeridad
desjarretaron
toros.
7
Maldito su
furor, que fue
fiero; y su
ira, que fue
dura. Yo los
apartaré en
Jacob, y los
esparciré en
Israel.
8
Judá, te
alabarán tus
hermanos; Tu
mano en la
cerviz de tus
enemigos; los
hijos de tu
padre se
inclinarán a
ti.
9 Cachorro
de león, Judá;
de la presa
subiste, hijo
mío. Se
encorvó, se
echó como
león, así como
león viejo:
¿quién lo
despertará?
10
No será
quitado el
cetro de Judá,
ni el
legislador de
entre sus
pies, hasta
que venga
Siloh; y a él
se congregarán
los pueblos.
11 Atando a la
vid su
pollino, y a
la cepa el
hijo de su
asna, lavó en
el vino su
vestido, y en
la sangre de
uvas su manto.
12 Sus ojos,
rojos del
vino, y sus
dientes
blancos de la
leche.
13
Zabulón en
puertos de mar
habitará; será
para puerto de
naves, y su
límite hasta
Sidón.
14
Isacar, asno
fuerte que se
recuesta entre
los apriscos;
15 Y vio que
el descanso
era bueno, y
que la tierra
era deleitosa;
Y bajó su
hombro para
llevar, y
sirvió en
tributo.
16
Dan juzgará a
su pueblo,
como una de
las tribus de
Israel.
17
Será Dan
serpiente
junto al
camino, víbora
junto a la
senda, que
muerde los
talones del
caballo, Y
hace caer
hacia atrás al
jinete.
18 Tu
salvación
esperé, oh
Jehová.
19
Gad, ejército
lo acometerá;
mas él
acometerá al
fin.
20 El pan
de Aser será
substancioso,
y él dará
deleites al
rey.
21
Neftalí,
cierva suelta,
que
pronunciará
dichos
hermosos.
22
Rama
fructífera es
José, rama
fructífera
junto a una
fuente, cuyos
vástagos se
extienden
sobre el muro.
23 Le causaron
amargura, le
asaetearon, y
le
aborrecieron
los arqueros;
24 mas su arco
se mantuvo
poderoso, y
los brazos de
sus manos se
fortalecieron
por las manos
del Fuerte de
Jacob (Por el
nombre del
Pastor, la
Roca de
Israel),
25
Por el Dios de
tu padre, el
cual te
ayudará, por
el Dios
Omnipotente,
el cual te
bendecirá con
bendiciones de
los cielos de
arriba, con
bendiciones
del abismo que
está abajo,
con
bendiciones de
los pechos y
del vientre.
26 Las
bendiciones de
tu padre
fueron mayores
que las
bendiciones de
mis
progenitores;
hasta el
término de los
collados
eternos serán
sobre la
cabeza de
José, y sobre
la frente del
que fue
apartado de
entre sus
hermanos.
27
Benjamín es
lobo
arrebatador; a
la mañana
comerá la
presa, y a la
tarde
repartirá los
despojos.
28
Todos éstos
fueron las
doce tribus de
Israel, y esto
fue lo que su
padre les
dijo, al
bendecirlos; a
cada uno por
su bendición
los bendijo.
29 Les mandó
luego, y les
dijo: yo voy a
ser reunido
con mi pueblo.
Sepultadme con
mis padres en
la cueva que
está en el
campo de Efrón
el heteo,
30
en la cueva
que está en el
campo de
Macpela, al
oriente de
Mamre en la
tierra de
Canaán, la
cual compró
Abraham con el
mismo campo de
Efrón el
heteo, para
heredad de
sepultura.
31
Allí
sepultaron a
Abraham y a
Sara su mujer;
allí
sepultaron a
Isaac y a
Rebeca su
mujer; allí
también
sepulté yo a
Lea.
32 La
compra del
campo y de la
cueva que está
en él, fue de
los hijos de
Het.
33 Y
cuando acabó
Jacob de dar
mandamientos a
sus hijos,
encogió sus
pies en la
cama, y
expiró, y fue
reunido con
sus
padres.
INTRODUCCIÓN
ESTO es una
realidad,
cuando tomas
un colectivo,
sabes cuál es
su itinerario,
las calles por
las que pasará
hasta llegar a
tu destino. Y
es así como
nosotros
cuando
deseamos
llegar hasta
una localidad
de la ciudad,
buscamos la
línea de
transporte
público que
nos llevará de
acuerdo al
itinerario.
Si estamos
manejando un
auto y
queremos
llegar a un
lugar de
encuentro con
alguna
persona, y
para acudir a
esa cita
hacemos toda
una planeación
de qué calles
transitaremos
hasta llegar
al lugar y mas
o menos
sabemos de
cuánto tiempo
necesitaremos
para recorrer
ese
trayecto.
Cuando tú
sales de viaje
al exterior en
avión, salvo
que sea un
destino que
tenga un vuelo
directo,
siempre
deberemos
utilizar
varias
conexiones, y
eso implica
que debemos
saber el
tiempo de
salida, el
portón de
acceso al
avión, el
tiempo de
salida del
siguiente
avión, cómo
hacer para
llegar de tu
hangar de
embarque hasta
el siguiente
avión, de
cuánto tiempo
dispones para
hacer ese
trasbordo. Un
error, un
descuido, una
tardanza
implica que
perderás el
avión y
deberás
esperar al
siguiente.
Nadie que
intente viajar
y
principalmente
a un lugar
nuevo, jamás
partiría sin
conocer el
itinerario
completo, de
los horarios,
del recorrido,
las
condiciones
para el viaje;
todo esto para
no tener
contratiempos
y
complicaciones,
en especial,
para no
equivocarte.
AHORA bien,
cuando ustedes
vivían sin
conocer a
Jesucristo
como su
Salvador,
ustedes
deseaban,
planificaban
su vida a su
manera,
buscaban los
mejores
caminos y
disfrutaban de
cuántos bienes
quisieron.
Pero desde que
creyeron en
Jesucristo, y
se hicieron
una nueva
criatura,
todos tenemos
un destino
común: EL
PARAÍSO.
Mas a
diferencia de
lo muchos
creyentes
creen, cada
uno de
nosotros
tenemos un
itinerario
diferente que
debemos
recorrer. Por
eso dice la
Biblia:
Yo pues,
preso en el
Señor, os
ruego que
andéis como es
digno de la
vocación con
que fuisteis
llamados, con
toda humildad
y mansedumbre,
soportándoos
con paciencia
los unos a los
otros en amor,
solícitos en
guardar la
unidad del
Espíritu en el
vínculo de la
paz; un
cuerpo, y un
Espíritu, como
fuisteis
también
llamados en
una misma
esperanza de
vuestra
vocación; un
Señor, una fe,
un bautismo,
un Dios y
Padre de
todos, el cual
es sobre
todos, y por
todos, y en
todos. Pero a
cada uno de
nosotros fue
dada la gracia
conforme a la
medida del don
de Cristo.
(Efesios
4:1-7)
UN DESTINO
COMÚN Y MUCHOS
ITINERARIOS
En el
versículo 4
que hemos
leído de
Efesios dice:
como fuiste
también
llamados en
una misma
esperanza de
vuestra
vocación.
Aquí nos dice
claramente que
todos fuimos
llamados a una
misma
esperanza en
el Espíritu
Santo,
Jesucristo y
allí donde
mora el Padre
Celestial. Mas
si leemos el
versículo 1
leeremos:
Yo pues,
preso en el
Señor, os
ruego que
andéis como es
digno de la
vocación con
que fuisteis
llamados.
Es evidente,
para que
puedas ser
digno de tu
vocación que
puso Dios para
ti, es
necesario que
recorras un
itinerario
diferente a
los demás,
pero que
llegarás a un
mismo destino,
a la casa del
Padre
Celestial: el
paraíso.
En la Biblia,
esto que
estamos
hablando se
expresa en
diferentes
maneras, en 1
Corintios se
habla de
dones, que
cada persona
tiene un don
diferente.
También se
habla como
diferentes
miembros de un
mismo cuerpo
en Cristo
Jesús. Y el
mismo Señor
Jesús habla
por parábolas
acerca de los
siervos que
recibieron
diferentes
cantidades de
talentos, que
recibieron
minas para que
trabajasen con
ellas para un
mismo Señor y
Padre.
Así dice la
Biblia:
vosotros,
pues, sois el
cuerpo de
Cristo, y
miembros cada
uno en
particular. Y
a unos puso
Dios en la
iglesia,
primeramente
apóstoles,
luego
profetas, lo
tercero
maestros,
luego los que
hacen
milagros,
después los
que sanan, los
que ayudan,
los que
administran,
los que tienen
don de
lenguas. ¿Son
todos
apóstoles?
¿son todos
profetas?
¿todos
maestros?
¿hacen todos
milagros?
¿tienen todos
dones de
sanidad?
¿hablan todos
en lenguas?
¿interpretan
todos?
Vean cómo
nuestro Padre
Dios, en su
inmensa
capacidad, nos
ha dado una
misma
esperanza pero
cada uno somos
diferentes,
como nuestros
rostros. Cada
uno estamos
congregados en
la misma
Iglesia
Esperanza,
pero tenemos
un itinerario
diferente que
debemos
recorrer para
que la
vocación que
Jesús nos ha
dado, la
podamos hacer
en el tiempo y
en el lugar
correcto.
UNA PARADA DE
DESCANSO
Me imagino que
cada uno de
nosotros ya
hemos
realizado un
largo viaje, y
siempre
veremos que se
hacen paradas
de descanso,
para
alimentar,
para cumplir
con las
necesidades
fisiológicas,
para mitigar
el cansancio,
para relajar
los músculos;
mas
definitivamente
si sabemos
nuestro
itinerario,
sabemos que no
quedaremos en
ese lugar para
siempre, que
en algún
momento más
abordaremos el
vehículo para
seguir nuestro
viaje hasta el
destino
propuesto.
Hoy tienen que
saber que la
iglesia es una
parada de
descanso.
Veamos, cuando
una persona
escucha el
evangelio de
Jesucristo y
cree, lo
primero que
hace es
asistir a una
iglesia y
congregarse. Y
allí, en la
iglesia tiene
que bañarse
(fe y
bautismo),
tiene que
alimentarse
(estudio
bíblico y
culto), tiene
que curarse
(aprender y
tener el
orgullo como
hijo de Dios),
tiene que
descansar
(encontrar el
reposo en
Jesús) y
prepararse
para su misión
(saber su
vocación e
iniciar su
viaje al
destino
–paraíso- con
un itinerario
especial).
La iglesia
también es una
parada de
descanso para
los ya
creyentes,
quienes
estuvieron
recorriendo
sus
itinerarios
personales y
particulares,
pero que en
cada reunión
de la iglesia,
en cada
domingo, hace
una parada de
descanso para
reabastecerse
de bienes, de
alimentos
espirituales,
de la energía
necesaria en
la Palabra y
en el Espíritu
Santo, para
cumplir su
vocación según
el
itinerario.
Pero nunca,
esta parada de
descanso es el
lugar
definitivo ni
el fin como
muchos creen.
Muchas
personas y
muchas
iglesias,
consideran que
llegaron a la
parada
definitiva
hasta el día
de Jesucristo
en su segunda
venida. Por
eso, muchos
creyentes
viven y se
divierten en
la iglesia,
pero ninguno
sabe su
itinerario,
viven con
rumbo
incierto, no
saben cual es
la vocación
que tienen que
perseguir ni
qué realizar
en su
vida.
¿Acaso te
subes a un
medio de
transporte sin
saber el
itinerario que
tendrá? Por
eso el plan de
Dios tiene un
objetivo
común, pero
tiene
diferentes
propósitos e
itinerarios,
incluso se
tiene un
tiempo
limitado, por
eso dice
Jesús:
bienaventurados
aquellos
siervos a los
cuales su
señor, cuando
venga, halle
velando; de
cierto os digo
que se ceñirá,
y hará que se
sienten a la
mesa, y vendrá
a servirles. Y
aunque venga a
la segunda
vigilia, y
aunque venga a
la tercera
vigilia, si
los hallare
así,
bienaventurados
son aquellos
siervos. (San
Lucas
12:37-38)
¿SABES EL
ITINERARIO DE
TU
VIDA?
LASTIMOSAMENTE,
hoy tantos
creyentes e
iglesias viven
si saber cuál
es su
itinerario,
saben del
destino y
aguardan
llegar al
destino, pero
no saben su
itinerario,
por eso no
tienen el
discernimiento
para saber si
van por la
senda correcta
o no. Y
siempre dicen
que Dios está
con
ellos.
Por eso, a los
creyentes de
hoy, son los
más fáciles de
embaucar,
porque vienen
del
extranjero,
dicen y
muestran
algunos
pergaminos, o
incluso
existen
aquellos que
relatan su
propio
itinerario; y
todos adoptan
ese itinerario
como el suyo
propio. Seguro
que para
personas
desorientadas,
alguien que
sepa su
itinerario y
lo muestre, es
algo novedoso,
diferente.
En este orden
de cosas, el
año pasado se
realizó una de
las
concentraciones
más grandes
que se vio en
nuestro país,
se reunieron
casi todas las
iglesias
evangélicas
del país, se
reunieron en
un gran
estadio de
fútbol.
Dijeron tantas
cosas,
predijeron
tantas cosas,
aseguraron
tantas cosas,
prometieron
tantas cosas.
Y pedían que
todas las
iglesias
asumieran su
cuota de
participación
en ese
proyecto,
porque decían:
Dios quiere
que se haga
esto, este
megaproyecto
de
evangelización
es divino. Y
cuando yo me
opuse, les
decía que no
es el tiempo
ni el deseo de
Dios, todos me
tildaron como
bicho raro.
Pero a un año
y poquito más,
quiero saber
¿dónde están
los resultados
inmediatos que
tanto
anunciaron?
¿Están las
iglesias
atiborradas de
nuevas
personas?
¿Quién se hará
responsable de
la inmensa
cantidad de
dinero gastado
y muchos
provino del
tesoro de
Dios?
¿Por qué pasa
esto? ¿Por qué
hoy las
iglesias
evangélicas se
venden al
mejor postor o
embaucador de
multitudes que
viene? ¿Por
qué los
pastores y los
creyentes
creen en ellos
o permiten que
esto suceda?
¿Por qué las
iglesias
gastan
inmensas sumas
de dinero del
tesoro de Dios
detrás de
programas y
promesas de
crecimiento de
la
iglesia?
La respuesta
es
sencilla.
Es porque ni
pastor ni la
iglesia sabe
el itinerario
que tenemos
que recorrer,
tampoco
sabemos cuál
es el
itinerario que
Dios está
recorriendo
actualmente.
Entonces hoy,
las iglesias y
sus miembros
están parados
como en una
Terminal de
ómnibus, se
divierten,
cantan, tienen
confraternidad,
relacionamiento,
pero como no
saben el
itinerario que
tiene que
tomar la
iglesia o cada
uno, ni bien
llega un
ómnibus y les
parece lindo,
se suben a
ella, ni
siquiera
preguntan a
dónde irá ese
bus o si
coincide con
tu itinerario.
Así están
vagando de
ómnibus en
ómnibus, con
la esperanza
de llegar a
algún lugar,
¿pero
cuál?
Pero si tú
supieras que
el lugar de tu
destino ahora
es Concepción
y el
itinerario que
tienes que
tomar es por
la ruta
pasando por
Coronel
Oviedo,
entonces
sabemos que
jamás
abordaremos
otro bus, ¿no
es cierto? Aun
cuando te
quisieren
vender un
pasaje que es
a mitad de
precio o
traten de
convencerte
que la ciudad
de Pilar es
mejor que
Concepción,
jamás lo
tomarás. ¿Se
entiende?
Esto mismo le
sucedió a
Jacob, cuando
luchaba con su
hermano gemelo
en el vientre
de su madre,
su madre
Rebeca fue
junto a Jehová
para
reclamarle y
el Señor le
dijo:
dos
naciones hay
en tu seno, y
dos pueblos
serán
divididos
desde tus
entrañas; el
un pueblo será
más fuerte que
el otro
pueblo, y el
mayor servirá
al menor.
(Génesis
25:23).
Este era el
destino de
Jacob en la
tierra. Pero
el mal que
cometieron
Rebeca y Jacob
es que jamás
se preocuparon
por preguntar
a Jehová, cuál
era el
itinerario que
debían
recorrer. Así
ellos para
alcanzar ese
destino,
siempre Jacob
utilizó de
artimañas, de
mentiras y
engaños para
ser superior a
su hermano.
Por eso, tuvo
que pasar 20
años en el
exilio.
Esto también
pasó a Jacob
porque no
sabía del
itinerario que
debía
recorrer,
cuando José
fue arrebatado
de su vida,
porque sus
hermanos por
envidia le
vendieron a
Egipto, dijo:
la túnica
de mi hijo es;
alguna mala
bestia lo
devoró; José
ha sido
despedazado.
Entonces Jacob
rasgó sus
vestidos, y
puso cilicio
sobre sus
lomos, y
guardó luto
por su hijo
muchos días. Y
se levantaron
todos sus
hijos y todas
sus hijas para
consolarlo;
mas él no
quiso recibir
consuelo, y
dijo:
descenderé
enlutado a mi
hijo hasta el
Seol. Y lo
lloró su
padre.
(Génesis
37:33-35)
Y siguió en
este estado de
desconsuelo
durante otros
13 años
aproximadamente,
sin saber lo
que Dios
estaba
haciendo y lo
que estaba
Jehová
preparando
para salvarle
a Jacob y a su
descendencia
por medio de
José en
Egipto. Cuando
José dio
signos de vida
a sus hermanos
y éstos
vinieron a
Canaán para
llevarle a su
padre, Jacob
no creyó,
hasta que vio
toda la
caravana que
había enviado
José a su
padre. Cuando
Jacob llegó a
Faraón, dijo
que su vida
hasta ahora,
era una
peregrinación,
que fueron
pocos y malos
sus ciento
treinta años
de vida. ¿Todo
por qué?
Porque nunca
se preocupó de
averiguar con
Jehová cuál
era el
itinerario de
su vida. Por
eso, vivió
bajo muchos
errores y tuvo
que pagar
precio
elevado.
Ahora, ¿cómo
viven ustedes?
¿hacia dónde
se están
yendo? ¿saben
cuál es el
camino
correcto de
Dios? ¿O están
simplemente
tomando el
camino que se
les presenta?
¿O ustedes
deciden el
camino y luego
piden a Jesús
para que te
acompañe y
abra las
malezas del
bosque?
Yo sé el
itinerario que
debo recorrer,
no
precisamente
en qué
sucederá a
cada instante,
pero sí de
tiempo en
tiempo,
reconozco el
lugar por
donde estoy
caminando y el
Señor me
muestra y me
confirma que
es coincidente
con esa
visión.
Entonces, lo
que me queda
es que cada
día esté
orando para el
Señor para ver
cuál es y que
no me desvíe.
Para eso
tenemos la
oración, la
Biblia y la
guía del
Espíritu
Santo.
Es por eso,
que nuestra
iglesia trata
de seguir su
itinerario y
normalmente no
nos desviamos
por otro
camino. Por
eso, no
hacemos como
usualmente
hacen los
otras
iglesias, ni
realizamos
todas las
cosas que
ellos hacen.
Normalmente no
hacemos
experimentos.
Por eso Jesús
dijo:
y yendo,
predicad,
diciendo: El
reino de los
cielos se ha
acercado.
Sanad
enfermos,
limpiad
leprosos,
resucitad
muertos, echad
fuera
demonios; de
gracia
recibisteis,
dad de gracia.
No os proveáis
de oro, ni
plata, ni
cobre en
vuestros
cintos; ni de
alforja para
el camino, ni
de dos
túnicas, ni de
calzado, ni de
bordón; porque
el obrero es
digno de su
alimento. (San
Mateo
10:7-10).
Seguro que
solamente
aquella
persona que
sabe su
itinerario
puede viajar
con lo justo,
con lo
necesario,
puede andar
sin alforja,
sin oro, ni
cobre, porque
sabe que no
necesitará de
valija extra,
y siempre que
uno está por
el camino
especificado
por Dios, nada
nos faltará,
ni nadie nos
detendrá.
Miren y
piensen
solamente en
nuestros
ministerios,
Palabras de
Vida que nos
cuesta un
montón de
dinero,
incluso como
el sueldo de
una persona
semanalmente,
el comedor
ambulante que
hacemos, los
otros
ministerios de
evangelización,
de los
hospitales, en
Internet, en
la cárcel. Si
te sientas a
calcular el
oro y la plata
que gastamos
en ello, no
saldrán las
cuentas, pero
el Señor nos
provee.
¿Amén?
Y algo más
importante,
cuando estamos
en el buen
itinerario de
Dios, él
alimenta
nuestro
corazón, nos
da abundancia
de palabra, de
gozo, de
gratitud, de
fe, de
confianza y de
convicción.
Refresca
nuestro
cansancio
luego de los
ministerios.
Ahora es
importante que
cada uno de
ustedes,
pregunten a
Dios, por el
itinerario de
su vida
personal y el
de su familia,
de cada uno de
sus
hijos.
Este hombre
Jacob, recién
a los ciento
treinta años
comenzó a
buscar a
Jehová de una
manera
diferente,
hasta este
punto su vida
fue mala,
dura, fue una
peregrinación.
Pero durante
los restantes
diecisiete
años que vivió
en Egipto,
buscó a Dios
en una forma
diferente, y
consecuencia
de eso, son
sus palabras,
las
bendiciones
proféticas que
hizo a cada
uno de sus
hijos en el
día de su
muerte. Les
estaba dando
el itinerario
de la vida a
cada hijo, a
cada
tribu.
Díganme,
¿cuántas veces
fueron
testigos de
creyentes
quienes
estando en su
lecho de
muerte dejaban
las
bendiciones
proféticas a
sus hijos
antes de
morir, como lo
hizo Jacob? Yo
no recuerdo de
ninguno.
Significa que
su vida no lo
vivió de esta
manera, ni lo
buscó, por
tanto, no
tiene qué dar
a sus
hijos.
El Dios que
nosotros
creemos, hizo
un pacto o
quiere hacer
un pacto con
cada uno de
ustedes, y
normalmente en
el pacto de
Dios, siempre
existen las
cláusulas de
qué harás, qué
te dará, qué
alcanzarás,
dónde irás. Es
decir te
muestra tu
itinerario y
tu vocación.
Pero esto,
tienes que
creer y tienes
que buscar
hasta
obtenerlo.
Sino estarás
perdido, serás
blanco de
cualquier
embaucador,
ante la
primera y la
mejor promesa
inclinarás tu
oído. Pero tu
vida será
vacío respecto
a Dios.
Por eso,
tienes que
creer en el
pacto, tienes
que buscar
para que Dios
te haga un
pacto, y que
te revele los
términos
minuciosos del
pacto, así
sabrás tu
itinerario.
CONCLUSIÓN
Cuando hago un
viaje en
ómnibus de
larga
distancia,
para mí ese
lugar es
totalmente
nuevo, pero
veo a personas
que reconocen
los lugares,
las casas y
saben hasta
dónde
llegaron,
cuánto les
falta y dónde
descender.
Nosotros que
tenemos un
pacto con Dios
y cuando nos
ha mostrado un
itinerario,
caminamos por
sendas
totalmente
desconocidas,
porque no
sabemos el
lugar, el
tiempo y las
condiciones
que son
diferentes,
mas de tanto
en tanto,
reconocemos el
lugar, el
momento, la
situación que
se plantea; el
Espíritu Santo
te indica y te
afirma que has
llegado a una
cierta parte y
sabes cuánto
has avanzado,
pero lo más
importante
sabrás cuánto
te falta para
que tengas fe
y
paciencia.
Cuando tú
sabes el
itinerario de
tu vida,
cuando vengan
las
dificultades,
los
obstáculos,
las
tentaciones,
cuando se te
planteen otros
caminos, otros
planes, no te
dejarás
vencer, porque
sabes hacia
dónde estás
caminando con
firmeza y
decisión.
Y cuando sabes
tu itinerario,
esto también
forja tu
carácter,
afirma tus
conocimientos
y eres firme,
para no
desviarte.
También todas
las veces que
camines por
ese
itinerario,
sabrás y
sentirás la
Presencia de
Jehová en tu
vida. No serás
como un barco
sin rumbo, que
es llevado por
cualquier
viento que
sopla a tu
alrededor.
Jacob comenzó
a buscar a los
ciento treinta
años, pero
nosotros que
tenemos la
Biblia en
mano, búscalo
hoy y no estés
vagando y
perdiendo
tiempo y vigor
de tu vida.
Cuando tú
sabes el
camino de tus
hijos, así lo
educarás, no
te
preocuparás,
porque siempre
que vayas por
el camino que
Dios mostró,
por ese
itinerario,
siempre
llegarás a
cumplir la
vocación de su
vida en la
tierra.
Como dijo el
apóstol Pablo:
así que, yo
de esta manera
corro, no como
a la ventura;
de esta manera
peleo, no como
quien golpea
el aire, sino
que golpeo mi
cuerpo, y lo
pongo en
servidumbre,
no sea que
habiendo sido
heraldo para
otros, yo
mismo venga a
ser eliminado.
(1 Corintios
9:26)
Tienes que
poder dejar
una bendición
profética,
tienes que
averiguar el
itinerario de
tu vida y de
tu familia, de
cada uno de
ellos. Y estas
palabras son
ciertas:
y Jehová
dijo:
¿encubriré yo
a Abraham lo
que voy a
hacer,
habiendo de
ser Abraham
una nación
grande y
fuerte, y
habiendo de
ser benditas
en él todas
las naciones
de la tierra?
Porque yo sé
que mandará a
sus hijos y a
su casa
después de sí,
que guarden el
camino de
Jehová,
haciendo
justicia y
juicio, para
que haga venir
Jehová sobre
Abraham lo que
ha hablado
acerca de él.
(Génesis
18:17-19).
Y le contó lo
que pasará a
Sodoma y
Gomorra.
¿Sabes cuál es
el itinerario
de tu iglesia?
¿Qué haremos
el fin de
semana? ¿Qué
haremos el
próximo mes?
Entonces serás
como una
pelotita de
ping-pong,
ajetreado de
aquí para
allá,
supuestamente
sirviendo a
Dios pero
nunca avanzas
hacia el
destino,
tampoco tienes
referencias
actuales
porque no
sabes el
itinerario.
Despiértate
tú, y averigua
con Dios tu
itinerario. Es
tu
vida.
Que Dios te
bendiga.
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