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1 Yo pues,
preso en el
Señor, os
ruego que
andéis como es
digno de la
vocación con
que fuisteis
llamados,
2 con toda
humildad y
mansedumbre,
soportándoos
con paciencia
los unos a los
otros en
amor,
3 solícitos en
guardar la
unidad del
Espíritu en el
vínculo de la
paz;
4 un cuerpo, y
un Espíritu,
como fuisteis
también
llamados en
una misma
esperanza de
vuestra
vocación;
5 un Señor,
una fe, un
bautismo,
6 un Dios y
Padre de
todos, el cual
es sobre
todos, y por
todos, y en
todos.
7 Pero a cada
uno de
nosotros fue
dada la gracia
conforme a la
medida del don
de
Cristo.
8 Por lo cual
dice: Subiendo
a lo alto,
llevó cautiva
la cautividad,
Y dio dones a
los
hombres.
9 Y eso de que
subió, ¿qué
es, sino que
también había
descendido
primero a las
partes más
bajas de la
tierra?
10 El que
descendió, es
el mismo que
también subió
por encima de
todos los
cielos para
llenarlo
todo.
11 Y él mismo
constituyó a
unos,
apóstoles; a
otros,
profetas; a
otros,
evangelistas;
a otros,
pastores y
maestros,
12 a fin de
perfeccionar a
los santos
para la obra
del
ministerio,
para la
edificación
del cuerpo de
Cristo,
13 hasta que
todos
lleguemos a la
unidad de la
fe y del
conocimiento
del Hijo de
Dios, a un
varón
perfecto, a la
medida de la
estatura de la
plenitud de
Cristo;
14 para que ya
no seamos
niños
fluctuantes,
llevados por
doquiera de
todo viento de
doctrina, por
estratagema de
hombres que
para engañar
emplean con
astucia las
artimañas del
error,
15 sino que
siguiendo la
verdad en
amor,
crezcamos en
todo en aquel
que es la
cabeza, esto
es,
Cristo,
16 de quien
todo el
cuerpo, bien
concertado y
unido entre sí
por todas las
coyunturas que
se ayudan
mutuamente,
según la
actividad
propia de cada
miembro,
recibe su
crecimiento
para ir
edificándose
en
amor.
17 Esto, pues,
digo y
requiero en el
Señor: que ya
no andéis como
los otros
gentiles, que
andan en la
vanidad de su
mente,
18 teniendo el
entendimiento
entenebrecido,
ajenos de la
vida de Dios
por la
ignorancia que
en ellos hay,
por la dureza
de su
corazón;
19 los cuales,
después que
perdieron toda
sensibilidad,
se entregaron
a la lascivia
para cometer
con avidez
toda clase de
impureza.
20 Mas
vosotros no
habéis
aprendido así
a
Cristo,
21 si en
verdad le
habéis oído, y
habéis sido
por él
enseñados,
conforme a la
verdad que
está en
Jesús.
22 En cuanto a
la pasada
manera de
vivir,
despojaos del
viejo hombre,
que está
viciado
conforme a los
deseos
engañosos,
23 y renovaos
en el espíritu
de vuestra
mente,
24 y vestíos
del nuevo
hombre, creado
según Dios en
la justicia y
santidad de la
verdad.
25 Por lo
cual,
desechando la
mentira,
hablad verdad
cada uno con
su prójimo;
porque somos
miembros los
unos de los
otros.
26 Airaos,
pero no
pequéis; no se
ponga el sol
sobre vuestro
enojo,
27 ni deis
lugar al
diablo.
28 El que
hurtaba, no
hurte más,
sino trabaje,
haciendo con
sus manos lo
que es bueno,
para que tenga
qué compartir
con el que
padece
necesidad.
29 Ninguna
palabra
corrompida
salga de
vuestra boca,
sino la que
sea buena para
la necesaria
edificación, a
fin de dar
gracia a los
oyentes.
30 Y no
contristéis al
Espíritu Santo
de Dios, con
el cual
fuisteis
sellados para
el día de la
redención.
31 Quítense de
vosotros toda
amargura,
enojo, ira,
gritería y
maledicencia,
y toda
malicia.
32 Antes sed
benignos unos
con otros,
misericordiosos,
perdonándoos
unos a otros,
como Dios
también os
perdonó a
vosotros en
Cristo.
INTRODUCCIÓN:
El enanismo es
una condición
del hombre por
lo cual no
tiene el
crecimiento
suficiente
para la edad
que tiene.
Cuando a una
persona le
falta el
crecimiento
físico, se
dice que es
por falta de
una hormona
que ayuda o
estimula el
crecimiento de
la persona.
Pero la
característica
que tiene es
su menor
desarrollo en
algunos de sus
miembros. Y se
le ve a la
persona
“diferente”
porque sus
miembros no
tienen la
proporcionalidad
el uno del
otro.
Ahora, en la
sociedad
moderna
actual,
podríamos
decir que el
analfabetismo
también es
“una clase de
enanismo”
porque la
persona tuvo
algún
inconveniente
por lo cual
tuvo
impedimentos
para estudiar
y conocer las
letras. Por
fuera, la
persona se
parece igual a
cualquier otra
persona que
encontramos
por las
calles, pero
lo notamos al
tener
problemas para
leer y
escribir.
Pero también
existe ahora
otra clase de
disfuncionalidad
en los
hombres,
cuando tiene
crecimiento
normal
físicamente,
sabe leer y
escribir, pero
no puede
desenvolverse
en todas las
herramientas
que tiene el
mundo moderno.
Es así cuando
a las personas
idosas, el
encender o
apagar la
televisión,
les es fácil,
cambiar los
canales o
regular el
volumen. Mas
pedirles que
hagan la
programación y
utilizar todos
los otros
botoncitos que
tiene el
control remoto
sobrepasa su
paciencia.
Según nuestro
común
entendimiento,
no pensamos en
el enanismo
cuando es un
niño, cuando
un niño se va
a la escuela
se espera que
aprenda y
pueda
demostrar lo
aprendido.
Cuando se es
un
adolescente,
se espera que
tenga ciertos
comportamientos
acorde a su
edad. Se tiene
mayor madurez
cuando el
joven ingresa
a la
universidad y
tiene
capacidad para
adaptarse a
mayores
exigencias y
en diferentes
ambientes. Se
espera que una
persona con
una evolución
normal y
correcta,
llegue a la
edad de
casarse forme
una familia.
Es natural que
tenga hijos y
sea un padre
responsable.
En este orden
de cosas,
también el
creyente que
nace y tiene
una nueva vida
en Jesucristo,
es un niño
cuando por
primera vez
pisa la
iglesia,
decimos que
son niños
espirituales.
Pero ya entra
en la
categoría del
enanismo
cuando se
tiene cierta
edad
de vida en la
iglesia, y no
sabe buscar un
libro de la
Biblia, cuando
no sabe orar;
y para colmo
de males, se
espera que
tenga una
cantidad
determinada de
conocimiento
para defender
su fe, pero es
incapaz de
hacerlo.
Cuando la
persona tiene
años de estar
en la iglesia
y es creyente
confeso, y no
es capaz de
administrarse
a sí mismo la
Palabra,
cuando no sabe
alimentarse
del pan del
cielo por sí
mismo, cuando
es dependiente
del pastor o
de algún
hermano,
cuando
solamente sabe
pedir amor y
comprensión,
pero no sabe
darlo; cuando
no sabe
autodiagnosticarse
aun pasado
mucho tiempo y
siendo
considerado
líder,
entonces está
presente el
enanismo
espiritual.
Respecto al
cual quiero
hablar
hoy.
A
PROPóSITO
Me he
encontrado
personalmente
con muchos
pastores que
han dicho
publicamente
que es
contrario al
discipulado,
porque según
su entender,
el creyente
“común” crece
demasiado en
conocimiento
bíblico y al
poco tiempo
sube a la
cabeza del
pastor y le
discute en
todos los
campos, hace
críticas al
sermón. Por
eso, dicen:
hay que
dejarlos un
poco en la
ignorancia.
Así son
dóciles,
obedientes a
los pastores,
saben respetar
a sus
líderes.
También
existen y es
cierto, que
existen
pastores que
no enseñan a
sus miembros
de la iglesias
y los mantiene
en la
ignorancia,
por su propia
incapacidad,
por su propia
ignorancia de
la Palabra. Y
para que no se
les descubra
su desnudez y
vean a ellos
como pastores
enanos, se
abocan a otros
programas para
tener a sus
miembros
ocupados y
entretenidos,
pues ni bien
comienza a
leer la Biblia
o cuando se
les hacen
preguntas se
les nota su
incapacidad.
¡Ah, también
están aquellos
que alegan
falta de
tiempo, que
están
atareados, que
se les
adelante por
escrito las
consultas y
preguntas que
desea hacer al
pastor y
siempre la
programación
de las citas
es con días de
ventaja!
A estas
personas yo
les pregunto:
¿será que así
también dejan
a sus hijos en
la ignorancia,
dejando de
enviarlos a la
escuela,
colegio o
universidad?
Pues deberían
hacerlo. Acaso
no dice la
Biblia:
¿Amarás a
tu prójimo
como a ti
mismo?
Y si tú amas a
tus hijos para
que no vivan
en la
ignorancia y
en la
indigencia,
pero dejas a
las ovejas en
el enanismo de
la ignorancia,
¡EL PECADO POR
NO ENSEÑAR YA
LO COBRARÁ
DIOS!
Por eso, los
pastores son
la principal
causa del
enanismo de
los creyentes
hoy. Y en
segundo
término, los
propios
miembros por
su pereza caen
ellos mismos
en el
enanismo. Pero
en ambos
casos, no son
agradables a
Dios. Incluso
más, desde
hace un
tiempo, están
apareciendo
“muchas
disciplinas de
Dios por causa
del enanismo”,
solamente
porque dejaron
de crecer
espiritualmente.
Y lo peor es
que nadie
diagnostica el
mal del
enanismo,
siempre creen
que es una
prueba de
fe.
UNIDAD DE LA
FE Y DEL
CONOCIMIENTO
Hoy, Dios en
su palabra nos
dice que
Jesucristo
dejó dones a
los hombres
cuando
ascendió a los
cielos, para
que estos sean
apóstoles,
profetas,
evangelistas,
pastores y
maestros. Y a
éstos
responsabilizó
para estos
propósitos:
- Perfeccionar a
los santos
para la obra
del
ministerio.
- Edificación
del cuerpo de
Cristo.
- Hasta que
todos
lleguemos a la
unidad de la
fe y del
conocimiento
del Hijo de
Dios
- A un varón
perfecto, a la
medida de la
estatura de la
plenitud de
Cristo.
- Para que ya no
seamos niños
fluctuantes,
dominados o
engañados por
doctrinas o
estratagemas
de hombres
inescrupulosos.
-
Siguiendo la
verdad en
amor,
crezcamos en
todo en aquel
que es la
cabeza, que es
Cristo.
-
Que seamos un
cuerpo bien
concertado,
unidos entre
sí, según la
actividad
propia de cada
miembro,
reciba su
crecimiento
para
edificación en
el
amor.
Pues solamente
cuando se
persigue estas
cosas, cuando
se les enseña,
se les
redarguye, se
les ayuda, se
les incentiva,
se les guía.
Entonces el
pastor está
haciendo su
trabajo y los
miembros están
cumpliendo con
la voluntad de
Dios.
Porque dice la
palabra hoy:
os ruego
que andéis
como es digno
de la vocación
con que
fuisteis
llamados.
Significa que
Dios te ha
llamado para
que seas
creyente en
Jesucristo no
solamente para
que asistas a
una iglesia,
sino que
tengas una
vocación en
Jesucristo y
su iglesia. En
otros lugares
de la Biblia,
habla que esta
vocación con
que fuisteis
llamados, es
el propósito
que tiene Dios
para tu vida.
No hace mucho
años apareció
un libro y un
seminario
titulado: una
vida con
propósito. Y
sé que muchas
personas han
estudiado
esto, han
tratado de
vivir con
propósito,
trataron de
implementar
este programa
en sus
iglesias,
incluso
recientemente
he visto
muchos
anuncios que
decían:
“iglesia con
propósito”.
Mas la base de
todo propósito
es Jesucristo,
es el creyente
justificado en
Jesucristo, el
conocimiento y
la plenitud
que alcanza en
el
conocimiento
de Jesucristo.
Por eso,
cuando veo que
pagaron
grandes sumas
de dinero para
comprar el
programa y sus
textos, a una
iglesia que no
tiene base de
conocimiento
en sus
miembros
(discipulados)
y tratan de
implementar
este programa,
veo
anticipadamente
su fracaso,
pues no tienen
base para la
continuidad.
Hoy las
iglesias,
aceleran
demasiado,
piensan que
con el
convencimiento
y la
ambientalización
podrán
conseguir que
los miembros
“mágicamente”
tengan todas
estas
funciones y
trabajen.
Incluso en
este aspecto,
se imaginan
que los dones
y los talentos
“les aparecerá
de la nada”
porque son
nuevas
criaturas en
Cristo Jesús.
Y unos pocos
ignorantes
quienes se
empecinan en
decir que sus
miembros no
pueden porque
no recibieron
el don de
lenguas, o de
la profecía, o
del servicio,
o del amor, y
tantas
burradas como
esas.
En la Biblia
dice que el
mismísimo
Dios, Jesús
nuestro
Salvador
también se
sometió como
hombre para
aprender y se
disciplinó él
mismo para ser
ejemplo a
todos, y dice
la Palabra:
Y Cristo,
en los días de
su carne,
ofreciendo
ruegos y
súplicas con
gran clamor y
lágrimas al
que le podía
librar de la
muerte, fue
oído a causa
de su temor
reverente. Y
aunque era
Hijo, por lo
que padeció
aprendió la
obediencia; y
habiendo sido
perfeccionado,
vino a ser
autor de
eterna
salvación para
todos los que
le obedecen; y
fue declarado
por Dios sumo
sacerdote
según el orden
de
Melquisedec.
(Hebreos
5:6-10).
NO CAERÉIS
JAMÁS
¿Para qué
desea Dios que
crezcamos en
todo, en la
palabra, en
conocimiento,
en obras, como
hijos de Dios?
Porque ustedes
saben que todo
crecimiento
tiene su cuota
de dolor, de
sufrimiento y
de renuncia.
Mas el
crecimiento en
Cristo que
tenemos, la
plenitud que
alcanzamos y
consecuentemente
la gracia y
bendición que
recibimos de
Dios es
infinitamente
mayor y tiene
eternidad.
Por ejemplo,
desde ayer
comenzé a
realizar una
pregunta a
Dios en mis
oraciones,
porque cuando
estaba leyendo
la Biblia me
entró un deseo
y una
incógnita tan
grande, pues
leía en
Apocalipsis la
parte que
decía:
y vi
tronos, y se
sentaron sobre
ellos los que
recibieron
facultad de
juzgar, y vi
las almas de
los
decapitados
por causa del
testimonio de
Jesús y por la
palabra de
Dios, los que
no habían
adorado a la
bestia ni a su
imagen, y que
no recibieron
la marca en
sus frentes ni
en sus manos;
y vivieron y
reinaron con
Cristo mil
años. Pero los
otros muertos
no volvieron a
vivir hasta
que se
cumplieron mil
años. Esta es
la primera
resurrección.
Bienaventurado
y santo el que
tiene parte en
la primera
resurrección;
la segunda
muerte no
tiene potestad
sobre éstos,
sino que serán
sacerdotes de
Dios y de
Cristo, y
reinarán con
él mil años
(20:4-6).
Muchas cosas
me son ocultas
todavía, pero
me entró un
deseo en mi
espíritu;
quería saber
si era un
bienaventurado
para
participar de
esta primera
resurrección,
y así
preguntaba a
Dios.
¿Por qué es
tan importante
crecer en el
conocimiento y
llegar a la
plenitud de
Cristo,
evitando así
el enanismo?
Leamos juntos
la Biblia en 2
Pedro 1:3-11:
como todas
las cosas que
pertenecen a
la vida y a la
piedad nos han
sido dadas por
su divino
poder,
mediante el
conocimiento
de aquel que
nos llamó por
su gloria y
excelencia,
por medio de
las cuales nos
ha dado
preciosas y
grandísimas
promesas, para
que por ellas
llegaseis a
ser
participantes
de la
naturaleza
divina,
habiendo huido
de la
corrupción que
hay en el
mundo a causa
de la
concupiscencia;
vosotros
también,
poniendo toda
diligencia por
esto mismo,
añadid a
vuestra fe
virtud; a la
virtud,
conocimiento;
al
conocimiento,
dominio
propio; al
dominio
propio,
paciencia; a
la paciencia,
piedad; a la
piedad, afecto
fraternal; y
al afecto
fraternal,
amor. Porque
si estas cosas
están en
vosotros, y
abundan, no os
dejarán estar
ociosos ni sin
fruto en
cuanto al
conocimiento
de nuestro
Señor
Jesucristo.
Pero el que no
tiene estas
cosas tiene la
vista muy
corta; es
ciego,
habiendo
olvidado la
purificación
de sus
antiguos
pecados. Por
lo cual,
hermanos,
tanto más
procurad hacer
firme vuestra
vocación y
elección;
porque
haciendo estas
cosas, no
caeréis jamás.
Porque de esta
manera os será
otorgada
amplia y
generosa
entrada en el
reino eterno
de nuestro
Señor y
Salvador
Jesucristo.
En este pasaje
habla que
cuando seamos
disciplinados
en el
conocimiento y
plenitud de
Cristo, dice
que no
permitirá que
estemos
ociosos, ni
que estemos
sin frutos, y
luego dice que
jamás
caeremos.
Muchas veces
los creyentes
simplemente
dejan o
relegan su
vida
espiritual en
manos de los
pastores, mas
no deberían
hacerlo, si
este no se
preocupa en
enseñarlos, en
guiarlos y en
serles de
ejemplo.
¿Y cómo se
sabe esto?
Porque la
palabra de
Dios dice:
porque el
Señor al que
ama,
disciplina, y
azota a todo
el que recibe
por hijo. Si
soportáis la
disciplina,
Dios os trata
como a hijos;
porque ¿qué
hijo es aquel
a quien el
padre no
disciplina?
Pero si se os
deja sin
disciplina, de
la cual todos
han sido
participantes,
entonces sois
bastardos, y
no hijos
(Hebreos
12:6-8).
Por esto
recalco acerca
enanismo,
porque veo
casos que por
el mal del
enanismo,
están siendo
disciplinados
por Dios.
Porque veo que
tienen cierto
tiempo de
creyente y
asiste a la
iglesia, pero
se estancaron
en su
crecimiento
espiritual. Y
Dios,
personalmente
sale a enseñar
porque sus
pastores son
ciegos y
perezosos. Sí,
hablo esto
porque me
duele que por
la incapacidad
de los
pastores, sean
las ovejas
quienes sufran
y están siendo
personalmente
tratadas por
Dios, no se
tenía que
llegar a este
extremo, si se
hacían bien
las
cosas.
Este es el
peligro del
enanismo, tú
confías de que
tu pastor te
alimentará y
le confías en
todo, mas Dios
cuando ve que
el asalariado
no responde,
él mismo sale
en busca de
frutos. Como
la palabra que
he citado en
un sermón
reciente y
dice:
he aquí,
hace tres años
que vengo a
buscar fruto
en esta
higuera, y no
lo hallo;
córtala; ¿para
qué inutiliza
también la
tierra? (San
Lucas
13:7).
Por eso, estoy
viendo que
Dios está
tocando,
golpeando a
los creyentes,
sale a buscar
personalmente,
y ¿quién podrá
esconderse del
Omnipotente?
Y esto me
lastima y es
el motivo de
por qué
debemos seguir
predicando y
evangelizando,
y repartiendo
Palabras de
Vida por las
casas y por
todo el mundo:
porque los
creyentes
reciben los
golpes de Dios
y aun no sabe
de dónde
proviene,
tampoco sabe
cómo
resolverlo. Y
peor, sus
pastores no
saben
diagnosticar
el mal porque
ellos mismos
son
enanos.
La forma más
rápida de
resolver esto
es
arrepentirse
ante Dios,
doblar las
rodillas y en
silencio
buscar a Dios.
Orar a Dios
para que tu
pastor te
enseñe la
Biblia, o sino
buscar un
lugar dónde
estudiar la
Biblia. Por
esto, en estos
días Dios me
ha puesto en
mi corazón
orar por un
SEMINARIO CON
TODOS QUIENES
LEEN PALABRAS
DE VIDA, un
seminario
taller de 3 a
5 días de
duración en
nuestra
iglesia. Así
que les
propongo a
ustedes orar
por esta
obra.
HIJOS DE
DIOS
Yo sé que hay
una gran
diferencia
entre nuestra
iglesia y la
razón de
nuestro
esfuerzo y
compromiso con
el
discipulado,
con respecto a
las otras
iglesias
quienes no
creen en este
proceso de
crecimiento, y
la respuesta
está en la
doctrina que
nosotros
creemos.
Pues nosotros
partimos de la
base de que
por medio de
la fe en
Jesucristo
hemos recibido
la potestad de
ser hechos
hijos de
Dios,
por lo cual
podemos
llamarle Padre
Celestial.
También porque
nuestra
doctrina
respecto a la
salvación es
pura por la
Gracia de
Dios, como
dice en
Romanos
8:29-30 dice
porque a
los que antes
conoció,
también los
predestinó
para que
fuesen hechos
conformes a la
imagen de su
Hijo, para que
él sea el
primogénito
entre muchos
hermanos. Y a
los que
predestinó, a
éstos también
llamó; y a los
que llamó, a
éstos también
justificó; y a
los que
justificó, a
éstos también
glorificó.
Es decir, que
nosotros
trabajamos
sobre una base
segura, firme
e inamovible
de que los
hijos de Dios
nunca se
perderán, y
siempre
responderán al
poder
estimulador
del Espíritu
Santo. Y
porque son
hechos nuevas
criaturas en
Cristo Jesús,
siempre
vencerán y
harán la
voluntad de
Dios.
Una pregunta:
¿si tú fueras
un padre de
familia y
tienes varios
hijos, los
dejaría sin
educación? ¿si
tú fueras un
alumno
inteligente y
ves que la
escuela o al
colegio a
donde asistes
no te enseña,
te quedrás
simplemente
quejándote del
profesor o del
colegio? Esto
es ignorancia.
Finalmente
cuando sales a
la sociedad,
todos hablarán
que tienes
enanismo,
nadie te dirá
que te
comprende
porque no te
enseñaron.
Y si un pastor
o una iglesia,
realmente
comprendiera y
creyera que
tiene a hijos
de Dios
reunidos en su
templo, se
preocuparía de
enseñarles
correctamente.
¿O no harías
eso con tu
hijo? ¿O eres
tan torpe de
irte junto a
un médico que
nunca sabe
diagnosticar
correctamente
ni acierta en
las recetas
que da al
paciente? ¿No
cambiarías de
hospital y de
médico?
Este es
nuestro
compromiso y
nuestro
entusiasmo,
que cada
miembro es un
hijo
preciosísimo
para Dios, por
el cual, Jesús
personalmente
murió por cada
uno. Y la
Biblia dice:
y
cualquiera que
haga tropezar
a alguno de
estos pequeños
que creen en
mí, mejor le
fuera que se
le colgase al
cuello una
piedra de
molino de
asno, y que se
le hundiese en
lo profundo
del mar (San
Mateo
18:6)
CONCLUSIÓN
Muchas veces
para sacar a
sus hijos de
la ignorancia,
un padre de
familia tiene
que decidir en
lugar de sus
hijos, enviar
al colegio a
criterio del
padre y
disciplinarlos
como piensa
que es
correcto.
Así Dios trata
a todos los
creyentes,
porque son sus
hijos pues
creen en
Jesucristo
como su
salvador. Y
Dios entregó
la vida de su
hijo Jesús por
los pecadores,
¿qué no hará
para conseguir
finalmente su
objetivo?
Muchos me
preguntan,
¿pastor
cuántos
miembros
tienes en tu
iglesia? No
somos muchos,
pero yo a cada
uno de ustedes
les vio como
hijos de Dios
y el Señor que
ha encargado
de cuidarlos,
de
alimentarlos,
de nutrirlos,
de protegerlos
y ver que
crecen y hacen
todo el
propósito con
que fueron
llamados.
Y en este
sentido, cada
uno de ustedes
vale más que
mil personas,
pues cada uno
de ustedes
fueron
comprados por
la vida de
Jesucristo. A
mí no me
importan los
hijos de los
vecinos, me
importan los
hijos de
Dios.
Por eso,
siempre les he
dicho y lo
hago, les
enseño lo
último que he
aprendido yo
de Dios, les
hago
participar de
todo lo bueno
y lo malo que
aprendo
personalmente,
pues sé que es
para nuestro
beneficio.
Siempre oro
para que
ustedes sean
mejores cada
día, desde el
día que vine a
esta iglesia,
he comenzado
una oración:
por mi sucesor
y por todos
los pastores
que Dios
levantará
desde nuestra
iglesia. Sólo
orando con
tiempo y
preparando por
años, vendrán
los buenos
obreros del
Señor.
No se
desanimen,
despiértense.
No se queden
en el
enanismo.
Que Dios les
bendiga.
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