Título: LOS
PROBLEMAS DE
LA
SOLIDARIDAD
Biblia:
Apocalipsis
3:14-22
Predicador:
Pastor Dong
Han David
Lee
Iglesia
Esperanza
Presbiteriana
Reformada
14 Y escribe
al ángel de la
iglesia en
Laodicea: He
aquí el Amén,
el testigo
fiel y
verdadero, el
principio de
la creación de
Dios, dice
esto:
15 Yo
conozco tus
obras, que ni
eres frío ni
caliente.
¡Ojalá fueses
frío o
caliente!
16
Pero por
cuanto eres
tibio, y no
frío ni
caliente, te
vomitaré de mi
boca.
17
Porque tú
dices: Yo soy
rico, y me he
enriquecido, y
de ninguna
cosa tengo
necesidad; y
no sabes que
tú eres un
desventurado,
miserable,
pobre, ciego y
desnudo.
18
Por tanto, yo
te aconsejo
que de mí
compres oro
refinado en
fuego, para
que seas rico,
y vestiduras
blancas para
vestirte, y
que no se
descubra la
vergüenza de
tu desnudez; y
unge tus ojos
con colirio,
para que veas.
19 Yo reprendo
y castigo a
todos los que
amo; sé, pues,
celoso, y
arrepiéntete.
20 He aquí, yo
estoy a la
puerta y
llamo; si
alguno oye mi
voz y abre la
puerta,
entraré a él,
y cenaré con
él, y él
conmigo.
21 Al
que venciere,
le daré que se
siente conmigo
en mi trono,
así como yo he
vencido, y me
he sentado con
mi Padre en su
trono.
22 El
que tiene
oído, oiga lo
que el
Espíritu dice
a las
iglesias.
INTRODUCCIÓN:
Por lo
general,
cuando uno
mira las
reacciones de
las personas,
siempre tienen
unas
características
lógicas. Casi
siempre se
compadecen con
los que
lloran, tienen
misericordia
con los
débiles, con
los
menesterosos,
con los que
sufren.
Así también
cuando se
realiza
cualquier
evento
deportivo, se
percatarán que
uno trata de
alentar al
menor, al
menos
aventajado, al
débil, al
equipo
pequeño.
Y este mismo
sentimiento de
solidaridad,
de
complacencia
puede entrar
en la iglesia
y
principalmente
en la nuestra
parece que
está tomando
su
lugar.
Incluso yo
mismo he
tenido una
experiencia en
esta semana, y
lo he
escuchado de
palabras de
una persona a
quien le
conozco bien,
me dijo: “¿te
crees Juan el
Bautista?”
En el libro de
Romanos hay un
versículo que
dice:
quienes
habiendo
entendido el
juicio de
Dios, que los
que practican
tales cosas
son dignos de
muerte, no
sólo las
hacen, sino
que también se
complacen con
los que las
practican.
(1:32)
¿De qué estoy
hablando? Es
que hay un
movimiento de
solidaridad,
de
complacencia
respecto al
estado de
pecado y de
compañerismo
con el que
practica el
pecado. Y esto
es muy
peligroso y
aquellos que
se adentran en
ella, no
saldrán
fácilmente de
ella, llevarán
los males que
conllevan las
consecuencias
de esta
actitud y no
se librarán
del enojo de
Dios.
LAS
CARACTERÍSTICAS
DE LA
IGLESIA
Una de las
principales
características
que tiene
nuestra
iglesia es la
predicación y
la enseñanza
en la palabra
de Dios y
también
deseamos
esforzarnos en
la oración y
evangelización.
Estos son los
pilares de
nuestra
iglesia y
luchamos día
tras día para
conseguir esto
y tratamos
también de
perseverar en
ella.
En este
proceso de
enseñanza y de
edificación
del hijo de
Dios tenemos
que enseñar
toda la Biblia
en su
extensión; y
de tiempo en
tiempo hay que
hablar sobre
el pecado. Y
porque venimos
de un mundo
lleno de
tinieblas, de
un mundo de
maldad,
nuestra vida
por
generaciones
estuvo inmersa
en pecados;
hoy, salir
implica mucha
lucha
personal,
disciplina y
perseverancia.
Pues la
“costumbre de
pecar” está en
nosotros.
Igualmente
seguimos
teniendo
muchos vicios.
Como sabrán,
son períodos
difíciles de
soportar, pues
reconocer su
pecado no es
fácil,
librarse de
ella o ver que
todavía no
podemos vencer
ciertos males
es frustrante.
Mas también
existen
aquellos que
para nada
deseo
abandonar, y
prefiero que
Dios me
perdone y me
comprenda de
que debo
seguir
cometiendo
pecado si es
necesario, mas
no
abandonarlo. Y
estos días, es
como un crisol
que está
derritiendo
todo, pues
Dios quiere
que cada día
seamos más y
más
purificados de
los males y
vicios, tienes
que comprender
que Dios desea
que seas como
él.
En este orden
de cosas,
seguro que no
hay nadie que
no haya sido
tocado, muchos
pecados
afloraron
sobre la
superficie;
también los
enemigos del
evangelio han
aparecido cada
vez más desde
fuera de la
iglesia, que
molestan a
ustedes y
critican todo
cuanto venimos
predicando,
enseñando y
practicando. Y
desde dentro
aparecen
personas
solidarias, tú
tienes tu
pecado, yo el
mío; entonces
hagamos un
frente común
de lucha
contra el
pastor y su
prédica.
Pero la
palabra de
Dios
dice:
por lo cual
Dios también
le exaltó
hasta lo sumo,
y le dio un
nombre que es
sobre todo
nombre, para
que en el
nombre de
Jesús se doble
toda rodilla
de los que
están en los
cielos, y en
la tierra, y
debajo de la
tierra; y toda
lengua
confiese que
Jesucristo es
el Señor, para
gloria de Dios
Padre.
(Filipenses
2:9-11).
Por tanto,
cuando la
palabra de
Dios es
predicado, no
hay nadie
quien pueda
sostenerse de
pie, todos,
uno por uno
caeremos ante
la justicia de
su Palabra,
pues estaremos
desnudos y
todas nuestra
maldades y
concupiscencias
también
resaltarán a
la luz
reveladora de
Dios. Porque
la Palabra de
Dios es viva y
eficaz, y no
hay nada ni
nadie que
pueda
esconderse
bajo sus ojos
reveladores.
Pero existen
todavía
personas que
dudan de la
capacidad y
del poder de
Dios. Y esto
es
triste.
La palabra de
Dios
dice:
¿O
menosprecias
las riquezas
de su
benignidad,
paciencia y
longanimidad,
ignorando que
su benignidad
te guía al
arrepentimiento?
(Romanos
2:4)
. Es decir,
que toda
palabra
enseñada nos
conduce para
que nos
arrepintamos
de nuestros
pecados, y
todo aquel que
lo hace en
nombre de
Jesucristo,
tiene el
perdón. Y
cuando pides
para que él te
ayude, siempre
te mostrará la
puerta de
salida y de
salvación, mas
ese paso que
debes dar en
fe, aquí
radica nuestro
problema.
Recuerda que
no estamos
condenando o
alejando al
pecador, pues
no hay nadie
que sea justo,
mas estamos
hablando de
aquel que no
se arrepiente
sino levanta
su cerviz ante
Dios y se
resiste a
reconocer que
es pecado y se
niega a
abandonar el
mal o la
práctica;
incluso se
solidarizan
con los
pecadores y
principalmente
con aquellos
que conociendo
la Palabra de
Dios sigue
pecando y
viviendo en
estado de
pecado. Y
existen
personas
solidarias
pues piensa
que es
injustamente
perseguido por
el pastor o
por Dios, en
su mente dice:
“Dios no
puedes
pretender
tanto…”
ERES TIBIO, NO
FRIO NI
CALIENTE
Saben ustedes
que cuando la
palabra de
Dios es
predicado,
nadie puede
estar de pie
ante Dios. Así
también,
cuando la
palabra de
Dios es
predicado,
ningún malvado
puede levantar
la
voz.
Pero la maldad
se manifiesta
de otra
manera, por el
silencio, por
la
indiferencia,
incluso toman
la bandera de
los débiles
(pecadores
pues es Dios
quien le
acusa), se
quieren
consolarse
entre los
pecadores y se
hacen
solidarios el
uno con el
otro. Es
decir, antes
de
arrepentirse y
cambiar su
vida
completamente,
se solidarizan
el uno con el
otro y lo
peor, existen
hombres que no
pecaron a la
misma manera,
pero son
complacientes
con los
pecadores y
discuten a
Dios: ¿Por qué
condena al
hombre? ¿No
entiende Dios
que la
situación
amerita para
que esté en
esa
posición?
En lugar de
decir, ¡hemos
pecado contra
nuestro
Salvador
Jesucristo!
Dejemos el
pecado,
cortemos lo
que haya que
cortar,
libremos de lo
que tengamos
que abandonar;
en lugar de
ello, se
solidarizan,
hacen un
frente común,
tergiversan la
verdad de Dios
y comienzan a
juntar
opiniones
personales y
hacen ataques
personales
contra el
pastor quien
predica y
enseña de esa
manera.
Para que no te
equivoques,
primero
verifica si
está escrito
así en la
Biblia para
que no sean
caprichos del
pastor. Y si
ciertamente la
Biblia lo
dice: no te
estás
solidarizando
con la
justicia y con
Dios, sino con
el pecador y
con el diablo.
Hay
misericordia y
amor cuando el
pecador es
acusado y este
se arrepiente
para Dios, y
las deja. Mas
en lugar de
vivir teniendo
frutos dignos
de
arrepentimiento,
comienzan a
consolarse
entre
pecadores, se
solidarizan y
se confabulan.
Y incluso
aquellos que
no pecaron de
la misma
manera, pero
cuando se
solidarizan o
se complacen
de la actitud
de los
pecadores,
tiene que
saber que se
está rebelando
contra la
gracia y
misericordia
de
Dios.
¡Y eso no es
amor de
hermanos en
Cristo!
Se equivocan
pensando que
hay que ser
amigos hasta
en el pecado
en detrimento
de su fe y de
Dios.
Hoy, contra
aquellos que
se solidarizan
y tienen
complacencia,
Dios les
dice:
Yo conozco tus
obras, que ni
eres frío ni
caliente.
¡Ojalá fueses
frío o
caliente! Pero
por cuanto
eres tibio, y
no frío ni
caliente, te
vomitaré de mi
boca.
Es igual que
me dijo esa
persona:
¡dejemos la
Biblia de lado
y ven,
discutamos
este asunto
como hombres!
¡Veamos como
hombres!
¡Vivimos en
una sociedad
de hombres y
tú no puedes
ser ajeno! No
puedes vivir
solitario. Y
eso, que
supuestamente
están
construyendo
una obra para
Dios y su
iglesia.
Hay que pintar
correctamente
el cuadro, no
puedes
quedarte bien
con los
hombres y con
Dios cuando
está en
entredicho la
palabra de
Dios y los
pecados de los
hombres. Y si
no tomas
definitivamente
parte con el
Señor
Jesucristo en
el juicio, lo
obedeces y lo
defiendes,
Dios te dirá:
Eres tibio. Y
así lo dijo un
día
Dios:
y le salió al
encuentro el
vidente Jehú
hijo de
Hanani, y dijo
al rey
Josafat: ¿Al
impío das
ayuda, y amas
a los que
aborrecen a
Jehová? Pues
ha salido de
la presencia
de Jehová ira
contra ti por
esto. (2
Crónicas
19:2)
Ante Dios y
los pecados de
los hombres,
no existe ni
padre ni
madre, no
existen los
hermanos, ni
la hermandad,
y menos cabida
hay para la
amistad. ¿Cómo
puedes estar
bien con los
hombres porque
los miras, te
encuentras con
ellos todos
los días; pero
puedes cerrar
los ojos y
olvidarte de
Dios? ¿No
estás ante el
Todopoderoso
todos los
días?
Y esa persona
me dijo:
vivirás
aislado del
resto de los
hombres y de
las iglesias,
mas la Biblia
no dice de
esta manera,
pues el Señor
dice:
SI ALGUNO OYE
MI VOZ Y ABRE
LA
PUERTA
Dios nos dice
hoy:
yo reprendo y
castigo a
todos los que
amo; sé, pues,
celoso, y
arrepiéntete.
¿Es esto tan
difícil?
¿Arrodillarnos
ante Dios es
tan difícil?
¿es tan
difícil
aceptar que
soy pecador y
confesar no
existe nada de
bueno en mí?
Hoy muchos
piensan que
están en
contra de lo
que
predicamos,
piensan que
son exabruptos
del pastor
David, se
solidarizan
con los
pecadores, se
complacen en
su maldad,
pues dicen:
fue
inevitable, te
comprendo, qué
podemos hacer,
cómo podemos
renunciar si
es un reclamo
justo o una
necesidad
inalienable al
hombre.
Mas debes
saber esto:
hoy también
Dios sale a
recorrer el
mundo, revisa
en las
iglesias, para
ver si existe
algún
entendido que
busque a Dios,
que se levante
en la
congregación y
defiende las
palabras de
Dios y su
verdad.
En lugar de
ello, cada uno
lucha por ser
el más débil
para ser
consolado y
comprendido, y
no es más que
una razón para
seguir
viviendo en el
mal. Siempre
desean ser
comprendidos,
consolados;
mas cuando no
se le
consuela,
dicen que
falta
amor.
Hoy los tibios
piensan que en
ellos está la
equidad, con
ellos está la
comprensión y
el verdadero
amor, en ellos
existe
misericordia
pues entiende
y se duele con
el pecador, y
esto es amor
de
Jesucristo(¿?).
Lo consideran
una gran
conquista.
Acaso no dice
el pasaje de
hoy también de
esta
manera:
porque tú
dices: yo soy
rico, y me he
enriquecido, y
de ninguna
cosa tengo
necesidad; y
no sabes que
tú eres un
desventurado,
miserable,
pobre, ciego y
desnudo.
Lo que tú
piensas es
amor y
misericordia
con el
pecador, no es
más que
rebeldía
contra Dios.
Porque eres
tibio respecto
a su palabra,
por eso dice
el
Señor:
por tanto, yo
te aconsejo
que de mí
compres oro
refinado en
fuego, para
que seas rico,
y vestiduras
blancas para
vestirte, y
que no se
descubra la
vergüenza de
tu desnudez; y
unge tus ojos
con colirio,
para que
veas.
Las vestiduras
blancas del
que habla la
palabra, no es
la vestidura
de la
solidaridad y
compasión con
los pecadores,
sino aquel que
lucha en
contra de
todas estas
personas en
nombre de
Dios, desde el
lugar de Dios
recibe todos
los embates y
persistes fiel
en la Palabra.
Jesús dijo
respecto a
esto:
bienaventurados
los que
padecen
persecución
por causa de
la justicia,
porque de
ellos es el
reino de los
cielos.
Bienaventurados
sois cuando
por mi causa
os vituperen y
os persigan, y
digan toda
clase de mal
contra
vosotros,
mintiendo.
(San Mateo
5:10-11)
Ten en cuenta
esto:
¡Oh almas
adúlteras! ¿No
sabéis que la
amistad del
mundo es
enemistad
contra Dios?
Cualquiera,
pues, que
quiera ser
amigo del
mundo, se
constituye
enemigo de
Dios.
(Santiago
4:4)
Tienes que ver
y entender la
actitud de
Dios contra
todos aquellos
que son
complacientes
del estado de
pecado y no
quieren
arrepentirse:
te vomitaré de
mi
boca.
Mas para aquel
que oye la voz
de Dios y así
predica, puede
que por fuera
tenga luchas,
persecuciones,
maledicencias,
esté en la
boca de todos
los pecadores
y sus
solidarios,
pero es Dios
quien le viene
a visitar, y
dice:
he aquí, yo
estoy a la
puerta y
llamo; si
alguno oye mi
voz y abre la
puerta,
entraré a él,
y cenaré con
él, y él
conmigo.
Tendrá una paz
indescriptible
en su
interior, gozo
espiritual,
para que pueda
seguir
luchando
exteriormente
contra todos
los hombres
inicuos y
aquellos que
se complacen
en la
maldad.
Igualmente
para aquel que
se arrepiente
del pecado y
vuelve a Dios,
el Señor le
mostrará su
salvación y le
sanará de
todas sus
heridas, para
que tenga paz
y refrigerio.
Encontrará la
abundancia de
vida en
Jesucristo.
Más adelante,
luego de tu
lucha, te
sentarás en el
trono de los
vencedores,
como dice
Jesús:
al que
venciere, le
daré que se
siente conmigo
en mi trono,
así como yo he
vencido, y me
he sentado con
mi Padre en su
trono.
También dice
Dios:
por cuanto has
guardado la
palabra de mi
paciencia, yo
también te
guardaré de la
hora de la
prueba que ha
de venir sobre
el mundo
entero, para
probar a los
que moran
sobre la
tierra.
Y afirma el
Señor
Jesús:
he aquí, yo
vengo pronto;
retén lo que
tienes, para
que ninguno
tome tu
corona.
(Apocalipsis
3:10-11)
Recuerda que
en el Reino de
Dios, no
existe lugar
para los
complacientes,
con aquellos
que se
resisten a
arrepentirse y
prosiguen en
sus maldades.
Antes que
comida
espiritual,
serán
vomitados de
la boca de
Dios.
EL
REPOSO
¿Cómo podemos
ver
rápidamente
una diferencia
entre los
creyentes
tibios y
fieles a Dios?
Es justamente
el reposo que
Dios concede a
los fieles. Y
el reposo
significa,
como el Salmo
1 lo
define:
bienaventurado
el varón que
no anduvo en
consejo de
malos, ni
estuvo en
camino de
pecadores, ni
en silla de
escarnecedores
se ha sentado;
sino que en la
ley de Jehová
está su
delicia, y en
su ley medita
de día y de
noche. Será
como árbol
plantado junto
a corrientes
de aguas, que
da su fruto en
su tiempo, y
su hoja no
cae; y todo lo
que hace,
prosperará.
¿Quieres vivir
y ver días
buenos?
Toma la
bandera de
Jesucristo y
su justa
justicia.
Como dice la
Palabra de
Dios:
a algunos que
dudan,
convencedlos.
A otros
salvad,
arrebatándolos
del fuego; y
de otros tened
misericordia
con temor,
aborreciendo
aun la ropa
contaminada
por su carne.
(San Judas
1:22-23)
¿Es esto ser
extremista?
¿No es ser
justo con
Jesucristo?,
pues Jesús
murió y pagó
el precio de
nuestros
pecados con su
vida. Si Dios
Padre fuera
complaciente
con el pecado,
con los
pecadores y el
estado
pecaminoso,
¿por qué
habría muerto
Jesús? ¿Por
qué habría el
Padre cargado
en él todos
nuestros
pecados? ¿Por
qué Dios
permitió que
maten a Jesús,
si podía
simplemente
olvidarse de
todos los
pecados o ser
complaciente?
Por eso dice
el Señor en 2
Juan
1:8-11
Mirad por
vosotros
mismos, para
que no perdáis
el fruto de
vuestro
trabajo, sino
que recibáis
galardón
completo.
Cualquiera que
se extravía, y
no persevera
en la doctrina
de Cristo, no
tiene a Dios;
el que
persevera en
la doctrina de
Cristo, ése sí
tiene al Padre
y al Hijo. Si
alguno viene a
vosotros, y no
trae esta
doctrina, no
le recibáis en
casa, ni le
digáis:
¡Bienvenido!
Porque el que
le dice:
¡Bienvenido!
Participa en
sus malas
obras.
En cambio para
el tibio,
tendrá miedo,
aflicción, las
enfermedades y
plagas no
abandonarán su
casa,
quebranto y
asombro en
todo cuanto
pusieres mano
e hicieres,
fiebre,
inflamación,
ardor, sequía,
calamidad, los
cielos se
convertirán de
bronce y la
tierra de
hierro,
locura,
ceguera,
turbación de
espíritu,
oscuridad, no
serás
prosperado en
tus caminos,
serás oprimido
y robado todos
los días,
serás
derrotado de
tus enemigos y
por siete
caminos huirás
delante de
ellos, te
desposarás con
mujer y otro
varón dormirá
con ella,
edificarás
casa y no
habitarás en
ella,
plantarás
viñas y no la
disfrutarás,
tu buey será
matado delante
de tus ojos,
tu asno será
arrebatado de
delante de ti
y no te será
devuelto, tus
ovejas serán
dadas a tus
enemigos. Tus
hijos e hijas
serán
entregados a
otro pueblo,
te
desfallecerás
y no habrá
fuerza en tu
mano. El fruto
de tu tierra y
de todo tu
trabajo comerá
pueblo que no
conociste y
serás
quebrantado
todos los
días. Te
herirá Jehová
con maligna
pústula en las
rodillas y en
las piernas,
sin que puedas
ser curado.
Servirás a
dioses ajenos,
al palo y a la
piedra. Serás
motivo de
horror, y
servirás de
refrán y de
burla a todos
los pueblos
(Extracto de
Deuteronomio
28).
Y vendrán
sobre ti todas
estas
maldiciones, y
te
perseguirán, y
te alcanzarán
hasta que
perezcas; por
cuanto no
habrás
atendido a la
voz de Jehová
tu Dios, para
guardar sus
mandamientos y
sus estatutos,
que él te
mandó; y serán
en ti por
señal y por
maravilla, y
en tu
descendencia
para siempre.
(Deuteronomio
28:45-46)
CONCLUSIÓN
Repito, todo
pecador que se
arrepiente en
nombre de
Jesucristo
tiene perdón,
mas también
tiene que
tener frutos
dignos de
arrepentimiento.
Mas no hay que
ser
complaciente,
ni solidario
con aquellos
hombres
inicuos que
desean ser
comprendidos
en sus
pecados, pues
desean seguir
viviendo en su
estado de
pecado, y
desean que el
mundo les
comprenda y
tenga
misericordia.
¿Qué actitud
estás tomando
hoy? ¿Eres de
los que
persisten en
vivir en
estado de
pecado? ¿O
eres de los
que se
solidarizan
con aquellos
que viven en
estado de
pecado?
Recuerda que
en Dios, no
existe lugar
para el
incrédulo que
no se
arrepiente, ni
para el que se
solidariza y
alienta para
que siga
viviendo en
estado de
pecado. Y
normalmente,
todo aquel que
se solidariza
y se conduele,
es porque
también tiene
pecados
ocultos que no
desea
abandonar,
arrepintiéndose.
También el
otro que no
quiere que te
arrepientas en
nombre de
Jesús es el
diablo. Y si
persistes en
solidarizarte
piensa en
esto:
El que
practica el
pecado es del
diablo; porque
el diablo peca
desde el
principio.
Para esto
apareció el
Hijo de Dios,
para deshacer
las obras del
diablo. Todo
aquel que es
nacido de
Dios, no
practica el
pecado, porque
la simiente de
Dios permanece
en él; y no
puede pecar,
porque es
nacido de
Dios. En esto
se manifiestan
los hijos de
Dios, y los
hijos del
diablo: todo
aquel que no
hace justicia,
y que no ama a
su hermano, no
es de Dios.
(1Juan
3:8-10)
En silencio,
lejos de los
hombres, toma
tu Biblia, ora
a Dios por
sabiduría y
lee la Palabra
de Dios. La
Verdad te hará
libre.
Que Dios te
bendiga.
|