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Llevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar.

         

                Sermón en el día de Jesús 3 de setiembre de 2006.

                Título: LOS PROBLEMAS DE LA SOLIDARIDAD

                Biblia: Apocalipsis 3:14-22

                Predicador: Pastor Dong Han David Lee

                Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!

16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.

20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

INTRODUCCIÓN:

Por lo general, cuando uno mira las reacciones de las personas, siempre tienen unas características lógicas. Casi siempre se compadecen con los que lloran, tienen misericordia con los débiles, con los menesterosos, con los que sufren.

Así también cuando se realiza cualquier evento deportivo, se percatarán que uno trata de alentar al menor, al menos aventajado, al débil, al equipo pequeño.

Y este mismo sentimiento de solidaridad, de complacencia puede entrar en la iglesia y principalmente en la nuestra parece que está tomando su lugar.

Incluso yo mismo he tenido una experiencia en esta semana, y lo he escuchado de palabras de una persona a quien le conozco bien, me dijo: “¿te crees Juan el Bautista?”

En el libro de Romanos hay un versículo que dice: quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. (1:32)

¿De qué estoy hablando? Es que hay un movimiento de solidaridad, de complacencia respecto al estado de pecado y de compañerismo con el que practica el pecado. Y esto es muy peligroso y aquellos que se adentran en ella, no saldrán fácilmente de ella, llevarán los males que conllevan las consecuencias de esta actitud y no se librarán del enojo de Dios.

LAS CARACTERÍSTICAS DE LA IGLESIA

Una de las principales características que tiene nuestra iglesia es la predicación y la enseñanza en la palabra de Dios y también deseamos esforzarnos en la oración y evangelización. Estos son los pilares de nuestra iglesia y luchamos día tras día para conseguir esto y tratamos también de perseverar en ella.

En este proceso de enseñanza y de edificación del hijo de Dios tenemos que enseñar toda la Biblia en su extensión; y de tiempo en tiempo hay que hablar sobre el pecado. Y porque venimos de un mundo lleno de tinieblas, de un mundo de maldad, nuestra vida por generaciones estuvo inmersa en pecados; hoy, salir implica mucha lucha personal, disciplina y perseverancia. Pues la “costumbre de pecar” está en nosotros.

Igualmente seguimos teniendo muchos vicios. Como sabrán, son períodos difíciles de soportar, pues reconocer su pecado no es fácil, librarse de ella o ver que todavía no podemos vencer ciertos males es frustrante. Mas también existen aquellos que para nada deseo abandonar, y prefiero que Dios me perdone y me comprenda de que debo seguir cometiendo pecado si es necesario, mas no abandonarlo. Y estos días, es como un crisol que está derritiendo todo, pues Dios quiere que cada día seamos más y más purificados de los males y vicios, tienes que comprender que Dios desea que seas como él.

En este orden de cosas, seguro que no hay nadie que no haya sido tocado, muchos pecados afloraron sobre la superficie; también los enemigos del evangelio han aparecido cada vez más desde fuera de la iglesia, que molestan a ustedes y critican todo cuanto venimos predicando, enseñando y practicando. Y desde dentro aparecen personas solidarias, tú tienes tu pecado, yo el mío; entonces hagamos un frente común de lucha contra el pastor y su prédica.

Pero la palabra de Dios dice: por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9-11). Por tanto, cuando la palabra de Dios es predicado, no hay nadie quien pueda sostenerse de pie, todos, uno por uno caeremos ante la justicia de su Palabra, pues estaremos desnudos y todas nuestra maldades y concupiscencias también resaltarán a la luz reveladora de Dios. Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y no hay nada ni nadie que pueda esconderse bajo sus ojos reveladores. Pero existen todavía personas que dudan de la capacidad y del poder de Dios. Y esto es triste.

La palabra de Dios dice: ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? (Romanos 2:4) . Es decir, que toda palabra enseñada nos conduce para que nos arrepintamos de nuestros pecados, y todo aquel que lo hace en nombre de Jesucristo, tiene el perdón. Y cuando pides para que él te ayude, siempre te mostrará la puerta de salida y de salvación, mas ese paso que debes dar en fe, aquí radica nuestro problema.

Recuerda que no estamos condenando o alejando al pecador, pues no hay nadie que sea justo, mas estamos hablando de aquel que no se arrepiente sino levanta su cerviz ante Dios y se resiste a reconocer que es pecado y se niega a abandonar el mal o la práctica; incluso se solidarizan con los pecadores y principalmente con aquellos que conociendo la Palabra de Dios sigue pecando y viviendo en estado de pecado. Y existen personas solidarias pues piensa que es injustamente perseguido por el pastor o por Dios, en su mente dice: “Dios no puedes pretender tanto…”

ERES TIBIO, NO FRIO NI CALIENTE

Saben ustedes que cuando la palabra de Dios es predicado, nadie puede estar de pie ante Dios. Así también, cuando la palabra de Dios es predicado, ningún malvado puede levantar la voz.

Pero la maldad se manifiesta de otra manera, por el silencio, por la indiferencia, incluso toman la bandera de los débiles (pecadores pues es Dios quien le acusa), se quieren consolarse entre los pecadores y se hacen solidarios el uno con el otro. Es decir, antes de arrepentirse y cambiar su vida completamente, se solidarizan el uno con el otro y lo peor, existen hombres que no pecaron a la misma manera, pero son complacientes con los pecadores y discuten a Dios: ¿Por qué condena al hombre? ¿No entiende Dios que la situación amerita para que esté en esa posición?

En lugar de decir, ¡hemos pecado contra nuestro Salvador Jesucristo! Dejemos el pecado, cortemos lo que haya que cortar, libremos de lo que tengamos que abandonar; en lugar de ello, se solidarizan, hacen un frente común, tergiversan la verdad de Dios y comienzan a juntar opiniones personales y hacen ataques personales contra el pastor quien predica y enseña de esa manera.

Para que no te equivoques, primero verifica si está escrito así en la Biblia para que no sean caprichos del pastor. Y si ciertamente la Biblia lo dice: no te estás solidarizando con la justicia y con Dios, sino con el pecador y con el diablo. Hay misericordia y amor cuando el pecador es acusado y este se arrepiente para Dios, y las deja. Mas en lugar de vivir teniendo frutos dignos de arrepentimiento, comienzan a consolarse entre pecadores, se solidarizan y se confabulan. Y incluso aquellos que no pecaron de la misma manera, pero cuando se solidarizan o se complacen de la actitud de los pecadores, tiene que saber que se está rebelando contra la gracia y misericordia de Dios. ¡Y eso no es amor de hermanos en Cristo!

Se equivocan pensando que hay que ser amigos hasta en el pecado en detrimento de su fe y de Dios.

Hoy, contra aquellos que se solidarizan y tienen complacencia, Dios les dice: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Es igual que me dijo esa persona: ¡dejemos la Biblia de lado y ven, discutamos este asunto como hombres! ¡Veamos como hombres! ¡Vivimos en una sociedad de hombres y tú no puedes ser ajeno! No puedes vivir solitario. Y eso, que supuestamente están construyendo una obra para Dios y su iglesia.

Hay que pintar correctamente el cuadro, no puedes quedarte bien con los hombres y con Dios cuando está en entredicho la palabra de Dios y los pecados de los hombres. Y si no tomas definitivamente parte con el Señor Jesucristo en el juicio, lo obedeces y lo defiendes, Dios te dirá: Eres tibio. Y así lo dijo un día Dios: y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto. (2 Crónicas 19:2)

Ante Dios y los pecados de los hombres, no existe ni padre ni madre, no existen los hermanos, ni la hermandad, y menos cabida hay para la amistad. ¿Cómo puedes estar bien con los hombres porque los miras, te encuentras con ellos todos los días; pero puedes cerrar los ojos y olvidarte de Dios? ¿No estás ante el Todopoderoso todos los días?

Y esa persona me dijo: vivirás aislado del resto de los hombres y de las iglesias, mas la Biblia no dice de esta manera, pues el Señor dice:

SI ALGUNO OYE MI VOZ Y ABRE LA PUERTA

Dios nos dice hoy: yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.

¿Es esto tan difícil? ¿Arrodillarnos ante Dios es tan difícil? ¿es tan difícil aceptar que soy pecador y confesar no existe nada de bueno en mí? Hoy muchos piensan que están en contra de lo que predicamos, piensan que son exabruptos del pastor David, se solidarizan con los pecadores, se complacen en su maldad, pues dicen: fue inevitable, te comprendo, qué podemos hacer, cómo podemos renunciar si es un reclamo justo o una necesidad inalienable al hombre.

Mas debes saber esto: hoy también Dios sale a recorrer el mundo, revisa en las iglesias, para ver si existe algún entendido que busque a Dios, que se levante en la congregación y defiende las palabras de Dios y su verdad.

En lugar de ello, cada uno lucha por ser el más débil para ser consolado y comprendido, y no es más que una razón para seguir viviendo en el mal. Siempre desean ser comprendidos, consolados; mas cuando no se le consuela, dicen que falta amor.

Hoy los tibios piensan que en ellos está la equidad, con ellos está la comprensión y el verdadero amor, en ellos existe misericordia pues entiende y se duele con el pecador, y esto es amor de Jesucristo(¿?). Lo consideran una gran conquista. Acaso no dice el pasaje de hoy también de esta manera: porque tú dices: yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

Lo que tú piensas es amor y misericordia con el pecador, no es más que rebeldía contra Dios. Porque eres tibio respecto a su palabra, por eso dice el Señor: por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Las vestiduras blancas del que habla la palabra, no es la vestidura de la solidaridad y compasión con los pecadores, sino aquel que lucha en contra de todas estas personas en nombre de Dios, desde el lugar de Dios recibe todos los embates y persistes fiel en la Palabra. Jesús dijo respecto a esto: bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. (San Mateo 5:10-11)

Ten en cuenta esto: ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. (Santiago 4:4)

Tienes que ver y entender la actitud de Dios contra todos aquellos que son complacientes del estado de pecado y no quieren arrepentirse: te vomitaré de mi boca.

Mas para aquel que oye la voz de Dios y así predica, puede que por fuera tenga luchas, persecuciones, maledicencias, esté en la boca de todos los pecadores y sus solidarios, pero es Dios quien le viene a visitar, y dice: he aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Tendrá una paz indescriptible en su interior, gozo espiritual, para que pueda seguir luchando exteriormente contra todos los hombres inicuos y aquellos que se complacen en la maldad.

Igualmente para aquel que se arrepiente del pecado y vuelve a Dios, el Señor le mostrará su salvación y le sanará de todas sus heridas, para que tenga paz y refrigerio. Encontrará la abundancia de vida en Jesucristo.

Más adelante, luego de tu lucha, te sentarás en el trono de los vencedores, como dice Jesús: al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

También dice Dios: por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.   Y afirma el Señor Jesús: he aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. (Apocalipsis 3:10-11)

Recuerda que en el Reino de Dios, no existe lugar para los complacientes, con aquellos que se resisten a arrepentirse y prosiguen en sus maldades. Antes que comida espiritual, serán vomitados de la boca de Dios.

EL REPOSO

¿Cómo podemos ver rápidamente una diferencia entre los creyentes tibios y fieles a Dios? Es justamente el reposo que Dios concede a los fieles. Y el reposo significa, como el Salmo 1 lo define: bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

¿Quieres vivir y ver días buenos?

Toma la bandera de Jesucristo y su justa justicia.

Como dice la Palabra de Dios: a algunos que dudan, convencedlos. A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne. (San Judas 1:22-23)

¿Es esto ser extremista? ¿No es ser justo con Jesucristo?, pues Jesús murió y pagó el precio de nuestros pecados con su vida. Si Dios Padre fuera complaciente con el pecado, con los pecadores y el estado pecaminoso, ¿por qué habría muerto Jesús? ¿Por qué habría el Padre cargado en él todos nuestros pecados? ¿Por qué Dios permitió que maten a Jesús, si podía simplemente olvidarse de todos los pecados o ser complaciente?

Por eso dice el Señor en 2 Juan 1:8-11 Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! Participa en sus malas obras.

En cambio para el tibio, tendrá miedo, aflicción, las enfermedades y plagas no abandonarán su casa, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, fiebre, inflamación, ardor, sequía, calamidad, los cielos se convertirán de bronce y la tierra de hierro, locura, ceguera, turbación de espíritu, oscuridad, no serás prosperado en tus caminos, serás oprimido y robado todos los días, serás derrotado de tus enemigos y por siete caminos huirás delante de ellos, te desposarás con mujer y otro varón dormirá con ella, edificarás casa y no habitarás en ella, plantarás viñas y no la disfrutarás, tu buey será matado delante de tus ojos, tu asno será arrebatado de delante de ti y no te será devuelto, tus ovejas serán dadas a tus enemigos. Tus hijos e hijas serán entregados a otro pueblo, te desfallecerás y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste y serás quebrantado todos los días. Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, sin que puedas ser curado. Servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. Serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos (Extracto de Deuteronomio 28). Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. (Deuteronomio 28:45-46)

CONCLUSIÓN

Repito, todo pecador que se arrepiente en nombre de Jesucristo tiene perdón, mas también tiene que tener frutos dignos de arrepentimiento.

Mas no hay que ser complaciente, ni solidario con aquellos hombres inicuos que desean ser comprendidos en sus pecados, pues desean seguir viviendo en su estado de pecado, y desean que el mundo les comprenda y tenga misericordia.

¿Qué actitud estás tomando hoy? ¿Eres de los que persisten en vivir en estado de pecado? ¿O eres de los que se solidarizan con aquellos que viven en estado de pecado?

Recuerda que en Dios, no existe lugar para el incrédulo que no se arrepiente, ni para el que se solidariza y alienta para que siga viviendo en estado de pecado. Y normalmente, todo aquel que se solidariza y se conduele, es porque también tiene pecados ocultos que no desea abandonar, arrepintiéndose.

También el otro que no quiere que te arrepientas en nombre de Jesús es el diablo. Y si persistes en solidarizarte piensa en esto: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. (1Juan 3:8-10)

En silencio, lejos de los hombres, toma tu Biblia, ora a Dios por sabiduría y lee la Palabra de Dios. La Verdad te hará libre.

Que Dios te bendiga.

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

 


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: 1 de enero de 2011