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Sermón en el día de Jesús 23 de julio de 2006. Título: HEREDARÁN LA TIERRA Biblia: San Mateo 5:1-18 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. 2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: 3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. 5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. 13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. 17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. INTRODUCCIÓN:En la última parte del pasaje de hoy nos dice: porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. En la antigüedad hubo un hombre querido y admirado por muchos, es un joven llamado José. Que por la maldad y la envidia de sus hermanos fue vendido a unos comerciantes quienes lo llevaron finalmente a Egipto y fue comercializado como esclavo. Entró a trabajar como siervo en la casa de Potifar, quien le compró, pero éste fue escalando posiciones entre los demás siervos, porque Jehová estuvo con él y dice la Biblia que fue un varón próspero. Tanto que incluso un incrédulo como Potifar pudo ver que Dios estaba con José, hasta el punto en que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. (Génesis 39:3) Entonces entró en la mente de Potifar la idea y lo utilizó para su beneficio, es decir, ya que todo lo que hacía José, Jehová Dios le bendecía y se notaba que era hijo de Dios, lo nombró mayordomo de su casa, para que tuviese libertad de trabajar en todos sus negocios. Por eso dice la Biblia: y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. (Génesis 39:4-6) Aquí, cabe resaltar una porción del pasaje: “ a causa de José ”, un hombre incrédulo como Potifar pudo ver cómo José era un bendecido de Dios, y viendo que en todos los negocios prosperaba, en su afán y deseo de enriquecerse más, lo nombra en lo más alto dentro de su casa, como mayordomo. Y así, José se hizo imprescindible para Potifar y su casa. Incluso todos los otros siervos, seguro que habrán tenido envidia de él, pero viendo cómo José beneficiaba a la casa y eso le llegaba como beneficio colateral, bien lo aceptaban. Esto es un pequeño ejemplo de cómo tú siendo la sal de Dios, te haces imprescindible a los hombres, e incluso Dios bendice a causa de ti a todos quienes te rodean. Pues la palabra de Dios tiene que cumplir: Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Yo he encontrado a muchas personas quienes son creyentes pero son incrédulos respecto esto, cuantas veces me ha tocado la oportunidad de hablarles. Mas en realidad, el plan de Dios para José no era simplemente ser el mayordomo de la casa de Potifar, que es una forma de heredar la tierra, sino que sea el Señor de la tierra de Egipto, y este era un paso previo, un aprendizaje y un camino más para llegar al palacio de Faraón. CORTOS DE VISIÓNHoy en día encuentro a tantas personas quienes son cortos de visión, estoy hablando principalmente de los creyentes. Buscan pasarlo bien, pero van por el camino equivocado; buscan recibir las bendiciones de Dios, pero son simplemente palabras y buenos augurios, mas verdaderamente no saben cómo llegar a recibir las bendiciones; piensan que caerá del cielo. Incluso encuentro a muchas personas quienes tienen un trabajo, un negocio, una empresa y piensan que ya tienen todas las bendiciones de Dios posibles, y se contentan con ello. Otros renuncian a sus empleos alegando que el Señor les tiene mejores lugares preparados y comienzan a ser desocupados. Son displicentes en sus trabajos, no ganan la confianza ni duran lo suficiente para mostrar que Dios está con ellos. También vale la pena decirlo: ¡Nunca intentaron mostrar a Jesucristo! Pero seamos sinceros: NO SABEN CÓMO HACERLO, PUES NUNCA FUERON ENSEÑADOS. Una forma de medir tu estado actual es justamente con la figura de José que fue descrito en la introducción. Hoy las personas quienes te rodean, las personas quienes dependen de ti, o las personas a quienes prestas tus servicios, ¿reconocen que Dios está contigo? Y en todas las tareas en que pones tus manos, ¿puede notarse la presencia y la prosperidad de Dios en ti? Dice la Biblia que Potifar nombró a José como el mayordomo de su empresa; ¿estás escalando posiciones y responsabilidades? ¿Has alcanzado el nivel de gerencia general en el trabajo donde estás? Si tú tienes un negocio particular, ¿eres reconocido y consejero de las personas quienes están a tu alrededor para venir a preguntarte y pedirte consejos? Tienes delante de ti estas palaabras y es real pues dice la biblia: y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán. Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. (Deuteronomio 28:10-14) Como dije hace un momento, me encuentro con muchas personas quienes dicen que han recibido bendiciones en Jesucristo, ¡claro que sí! La vida en Jesucristo es bendición, su conocimiento es bendición, que hoy tengas el pan de cada día es bendición. Mas estoy hablando el fin a que tenemos que alcanzar como hijos de Dios, el fin de José era ser el señor de la tierra de Egipto. Como dice: te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo. Si hoy no eres reconocido por los incrédulos de que Dios está contigo para bendecirte, que en todas las cosas en que pones mano, o en todos los trabajos en que eres encargado, la bendición de Dios te acompaña; para que el Potifar de tu medio, comunidad, empresa, negocio, casa, reconozca que Jehová está contigo. Si el Potifar que hoy es la persona que tiene más poder que tú, más dinero que tú, más autoridad que tú no te encarga como su mayordomo, o como el señor de su tierra; AUN NO HAS ALCANZADO EL GRADO DE BENDICIÓN, AUN NO HAS ALCANZADO LA TIERRA COMO HEREDAD. Así que tenemos que dejar la balanza en su justa medida para medir, pues si dices que eres un empleado del escalafón 10 en el orden, pero desde hace 20 años sigues estando en ese mismo escalafón, hay problema. ¿no te parece? ¡Claro, tienes la bendición del pan de cada día! Pero nueve personas están sobre ti, no eres la cabeza, sino cola. No estás por encima, sino debajo. EL CAMINOLa palabra de Dios hoy nos dice: vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Luego dice: vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. El deseo de Dios es esto: así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. ¿No les parece similar a lo que Potifar hacía respecto a José? Porque en Génesis habíamos leído: y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Entonces, ¿Cuál es el camino que debes seguir para que seas bienaventurado recibiendo la tierra por heredad? La respuesta es sencilla: SER EL BIENAVENTURADO DE DIOS. O sea, todas las personas que miren tu luz, vean en ti las buenas obras y glorifique al Padre que está en los cielos. Y aquí está el camino: TU LUZ. La luz de Jesucristo que brilla en ti y por supuesto las buenas obras que resultan naturalmente de la luz. En las bienaventuranzas aparece una palabra nueva, que no es utilizada con frecuencia en la Biblia: “Manso”, y con este calificativo Dios se refiere a Moisés: y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. Y además agrega: y él les dijo: oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. (Números 12:3-7) Un hombre manso ante Dios es aquella persona que ha renunciado todo al Señor, aquel que ha sido “amansado” en todos los aspectos; es lo contrario a lo que el apóstol Pablo habla a los corintios cuando dice: de manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y desenciones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? (1 Corintios 3:1-4). Pues aun hoy vemos a creyentes quienes anteponen a la iglesia o su denominación que la Verdad de Dios. Defienden a su pastor ante la realidad de la Biblia. Han perdido toda noción de discernimiento espiritual. A lo que quiero llegar es esto: cuando una persona se convierte a Cristo, el Espíritu Santo le ha llegado por eso pudo confesar, por eso tuvo fe y se bautiza. Mas esta es la primera etapa, cuando nace del agua, en esta etapa sigue siendo muy carnal (como dice el apóstol Pablo), falta que llegue al otro extremo, como dice en Romanos 8, en que ya no vivimos según la carne, ni según las leyes de la carne sino según la guía del Espíritu Santo, cuando uno puede y es capaz de hacer morir las obras de la carne por el espíritu. Y en último caso, es la experiencia de nacer en espíritu. Cuando uno cree en Jesús, ya nace espiritualmente. Pero este es como un nuevo nacimiento, de una experiencia diferente, es encontrarse con la muerte y traspasar ese umbral de la muerte y del miedo. Como está descrito en Isaías 6 cuando uno mira la gloria excelsa de Dios, Abraham también tuvo esa experiencia cuando ofreció a Isaac en el monte Moriah y toda su vida vivió como lo atestigua en Hebreos 11:13-16 conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. Antes que una persona tenga esta experiencia espiritual de verse ante Dios, nunca podrá rendirse del todo, siempre estará buscando el mundo y ansiando satisfacer los apetitos de la carne y sus comodidades. Siempre estará en entredicho y deberá tomar decisiones difíciles entre yo o la obediencia a la Palabra de Dios. ¿Por qué es necesario llegar a este extremo para heredar la tierra? EL TEMOR DE JEHOVÁ ES PARA VIDALa palabra de Dios dice: el temor de Jehová es para vida, y con él vivirá lleno de reposo el hombre; no será visitado de mal. (Proverbios 19:23) ¿Por qué es necesario ser manso en Dios para recibir la tierra por heredad? Primero se es manso ante Dios cuando conoce a Jehová y le teme en todos los términos de la Palabra. No es una persona quien discute una palabra, sino obedece sin miramientos. Es imprescindible que sea manso ante Dios con el “temor de Jehová” porque dice la palabra: Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y hallo la ciencia de los consejos. El temor de Jehová es aborrecer el mal, la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco. Conmigo está el consejo y el buen juicio; yo soy la inteligencia; mío es el poder. Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia. Por mí dominan los príncipes, y todos los gobernadores juzgan la tierra. Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan. Las riquezas y la honra están conmigo; riquezas duraderas, y justicia. Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio, para hacer que los que me aman tengan su heredad, y que yo llene sus tesoros. (Proverbios 8:13-21) Para Dios es mucho más importante nuestra vida que la tierra, por eso, jamás nos concedería la tierra por heredad si nosotros perdieramos la vida por las riquezas del mundo. Como dijo Jesús: Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? (San Mateo 16:26). Así que por el conocimiento de la Palabra, por el temor de Jehová, llegarás a ser manso cada día más; llegarás un día a conocer y verás personalmente el rostro de Dios, dice en San Juan 3:5-6 respondió Jesús: de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. Entonces, comenzará Dios a conceder y abrir las puertas para que heredes poco a poco la tierra. Jamás te daría la tierra si no puedes controlar tu alma y finalmente perdieras tu alma. ¿No te parece? CONCLUSIÓN:¿Por qué un buen creyente y fiel está destinado para heredar la tierra? Es cierto que nosotros tenemos exigencias de Dios en obediencia y en fidelidad que aprender y demostrar. Mas para los hombres injustos del mundo, porque él es injusto, ve a todos los hombres como injustos. Ningún hombre injusto puede confiar en otro hombre como él. Mas los años pasan, los hombres mueren, y todo lo que construye no puede dejar en manos que sabe despilfarrará todo; también encontrará a otro engañador más astuto que él. Finalmente tendrá que buscarse un hombre fiel, y ¿quién más fiel que un temeroso de Jehová? Él injusto él no cree, pero ve y cree en el hijo de Dios quien es fiel, no por las leyes humanas sino por las leyes sublimes de Dios. ¿Eres creyente en Jesucristo y deseas recibir la tierra por heredad? Busca a Dios todos los días, aprende y amplía tu conocimiento, ora para que tengas el temor de Jehová en tu vida, todos los días. También tienes que saber que esto es uno de las últimas bendiciones que puede recibir un hombre en la tierra, y no se conceden a muchos. Incluso, se concede solamente cuando dos o tres generaciones de creyentes ha sido fiel ante Jehová a lo largo de toda su vida. Mas búscalo, es hermoso cuando lo recibes por promesa y vives en esperanza y gozo cada día viendo cómo Dios te conduce a su cumplimiento. No pierdas tu tiempo en cosas que no aprovechan, ni conducen a que seas un bienaventurado de Dios. Sé un manso de Dios y recibirás la tierra por heredad. Que Dios te bendiga. (Si quieres prepararte mejor en toda Palabra de Dios, te invitamos a que asistas a nuestros cursos de Estudio Bíblico, gratuitos y libres, no es necesario que seas miembro a nuestra Iglesia. ¡ESTÁS INVITADO!) Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia." Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En ese caso necesitará una autorización por escrito. |
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