Es un Ministerio más  de la Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

 

Palabras de Vida

www.evangelio 1 2 3 .org

LLevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar .  

 
homepalabras de vidasermonesestudio biblicofolletosreflexionescontacto
 

  Sermón en el día de Jesús 18 de junio de 2006.

Titulo: La Economía y la Inseguridad (1)

Biblia: San Marcos 4:35~41

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

WWW.EVANGELIO123.ORG

35. Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: pasemos al otro lado.

36. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.

37. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

38. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

39. Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

40. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

41. Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

INTRODUCCIÓN:

Seguro que este es un salmo muy amado y deseado por los hombres de este mundo, principalmente ahora en que ha florecido mucha maldad y dice: Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta. (Salmo 127)

Y pienso que le gustan estas palabras principalmente porque habla de un tema muy actual: la seguridad. O la inseguridad.

La inseguridad produce una psicosis generalizada entre los hombres, uno no puede caminar tranquilamente, porque ve con sus ojos a personas amenazantes, peligrosos, o potenciales ladrones y asesinos. Su señal de alarma que se enciende, con sus ojos analiza quién es la persona quien viene, está analizando si debe entrar en su casa, esquivarse o enfrentarlo. Y su mente está girando a muchas revoluciones para defenderse, tratando de sentir o presentir el peligro.

Por las mañanas cuando suelo salir a repartir el folleto Palabras de Vida por las calles, existen personas quienes reciben muy fácilmente, mas existen personas quienes temen entrar en contacto con extraños, incluso cuando se les lleva las Palabras de Dios.

Y este es un nuevo obstáculo que encontramos a la evangelización, casas fuertemente cerradas y sus moradores quienes evitan todo contacto con el exterior. Existen muchísimas casas en donde no se ve al morador, o viven en villas cerradas, en edificios de departamentos. Si es un obstáculo el contacto con las personas, habla a las claras de cómo es su corazón, temeroso y lleno de inseguridad.

Sí, el hombre en lugar de vivir en paz y en comunión con los hombres, cada día se encierra en su cueva, tiene contactos limitados y mínimos.

Al igual que las enfermedades, sermón que hemos hablado en la semana anterior (Palabras de Vida 224, www.evangelio123.org), los hombres no se preguntan el por qué de la inseguridad, simplemente ven la falta de seguridad como un mal relacionado con la situación económica y la pobreza que reina, la falta de educación, buenas costumbres y el Estado incapaz.

Tienen que entender que el problema de la inseguridad no está en el ladrón, en el carterista, en el peajero, en el asesino, en el secuestrador, en el estafador; sino que el verdadero problema de la inseguridad es la persona quien vive y siente la inseguridad. Una cosa es la realidad externa: ladrones, asesinos, secuestradores (que tiene sus explicaciones bíblicas), mas también está el problema de la realidad interna (que también tiene sus explicaciones bíblicas), pues esto ha hecho que el hombre viva en temor (y esto también tiene sus explicaciones bíblicas).

Y claro que muchas iglesias no podrán dar sus explicaciones bíblicas porque ellas mismas están ciegas y encerradas bajo alarma, y tienen guardias de seguridad. Tanto es así que si el pastor de una congregación antes de subirse a su auto, desbloquea la alarma o luego de bajarse enciende la alarma, evidentemente que no está creyendo ni aplicando la Palabra de Dios que aparece en el salmo que hemos leído, si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Sí, el control remoto de su auto lo siente entre sus manos, pero a Dios no lo ve, ni le oye ni lo siente, por supuesto que se volcará por la alarma.

Por esto, hoy tantos y tantos creyentes viven en la inseguridad. Pues ni el pastor puede mostrar a Dios con su vida y ser el ejemplo, menos un miembro que nunca fue enseñado, siempre se repiten de memoria “ si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Mas por lo visto la inseguridad sí puede contra ellos . También el otro extremo es cierto, Jehová tampoco guardará tu casa, tu familia, tus pertenencias si tienes la alarma encendida, pues estás confiando en la guardia humana. ¿Para qué se molestará Jehová en trabajar si ve en ti desobediencia e incredulidad? Esto sí sé: hoy los ángeles de Dios están muchos desocupados y desempleados.

¿Piensan que el pastor David dice esto porque él nunca lleva dinero en su cartera? No, yo también he tenido que aprender poco a poco, incluso con mucha dureza, aplicar y confiar en Jehová; y hoy puedo decir que la libertad y la confianza que siento, es realmente agradable, porque se siente a Jehová que guarda mi entorno, la familia y la iglesia.

Entonces, alguien puede preguntarse, ¿me basta apagar la alarma, eliminar la guardia, tomar mi Biblia en la mano y caminar por las calles y no me pasará nada? Yo te digo, no es tan sencillo como eso, pero sí es un importantísimo comienzo, porque si no tienes fundamento bíblico, si no conoces la Biblia, si no pruebas poco a poco en todos los temas de la vida, si no experimentas a Dios, si nunca has conversado con el Espíritu Santo, nunca tendrás fe suficiente. Talvez un día apagarás, pero no podrás seguir todos los días y en todos los lugares, y con paz. Es que tu vida misma tiene que ser cambiado según toda la Palabra de Dios, sino tú mismo te equivocarás y estarás probando a Dios como lo hizo el tentador a Jesús: si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. (San Mateo 4:6~7)

Por eso, trataremos de enseñar algunas cosas hoy y los restantes en los domingos subsiguientes.

Finalmente las cosas sucederán cuando confíes en Dios plenamente, nunca será lo mismo, pues existen personas quienes apagan la alarma solamente para ver si Dios trabaja, pero siempre está pronto para llamar a la policía. Es como dijo Jesús, para que entiendan mejor: Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra. Viniendo ellos, le dijeron: Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos? Mas él, percibiendo la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Ellos se la trajeron; y les dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: de César. Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. (San Marcos 12:13~17) . Hoy si quieres probar a Dios si puede cuidar tu casa, talvez Dios te muestre una vez o talvez no, mas si realmente confías en él en todos los términos de la Palabra; sí, lo hará en todos los aspectos como dice: muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra, de los que se levantan contra ellos. Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas, de la vista de los malos que oprimen, de mis enemigos que buscan mi vida. (Salmo 17:7~9)

TÚ TIENES FE, Y YO TENGO OBRAS

Bien está escrito en Santiago 2: pero alguno dirá: tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? (18~20)

Esto lo he escuchado, cuando he referido a personas sobre vivir con fe principalmente en cuestiones de seguridad: ¡No pastor! La seguridad es una cuestión demasiado seria para jugar de esta manera, no podemos relegar a la fe y a Dios el cuidado de mi familia. ¿Por qué, porque implica la vida, dinero, familiares, tu vida? Acaso Jesús no dijo: si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. (San Lucas 14:26~27) ¡El que escucha o lee, entienda! Es decir, muchas veces y en especial respecto a la seguridad, si no aborreces tu vida, la de tu familia y confías en Dios, no verás la tierra prometida.

¡Qué locura! Dirán algunos; ¡Cierto!, es justamente llevando la fe al límite y un paso más, entonces puedes ver la presencia de Dios. Es como cuando dijo Pedro a Jesús: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? (San Mateo 14:28~31) . Así que, respecto a la seguridad también es lo mismo, ¿tienes fe en Jesucristo? Tu fe tiene que poder hacerte caminar sobre las aguas tormentosas de la inseguridad generalizada, porque ves a Jesús.

Y justamente Jesús hizo eso con todos sus discípulos, estuvo hablando de fe, de la semilla de la fe, y de las distintas tierras en que son plantadas la semilla. Mas inmediatamente después Jesús se subió en una barca con sus discípulos y a propósito se durmió. ¿Sabía Jesús que vendría una tormenta de viento? Sí, estaba planeado, Jesús estaba provocando la tormenta para enseñar a sus discípulos acerca de la fe con obras.

Porque estas palabras de Dios son ciertas: y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. (1 Corintios 2:4~5)

Por eso, Jesús hizo venir la tormenta de viento, hizo que entrara agua en la barca. Si los discípulos pensaban que tenían más fe que la multitud de hombres quienes venían a escuchar al Señor, y de esto sentían orgullosos; pero era hora de mostrar esa fe con obras.

Aunque venga esa tormenta, tenían que creer en Jesucristo, y porque Jesús estaba durmiendo, tendrían que tener fe, confianza, y como dice en Salmo 127: pues que a su amado dará Dios el sueño. Sí, aun cuando todos los hombres del mundo hablan de inseguridad, de violencia, de peligros, hechos de maldad que se suceden a nuestro alrededor y es publicitado por los medios de comunicación, los discípulos tendrían que tener paz y confianza, que puedan calmarse de su alarma y desesperación mirando a Jesús quien dormía plácidamente.

En todo este mal, por lo menos los discípulos tuvieron fe para acudir a Jesús y despertarle, mas era hora que mostraran otra clase de fe, más sólida y que pueda sostenerse por más tiempo durante la tormenta.

Hoy, ¿qué hacen los hombres, qué hacen los creyentes? Estas tormentas de viento violento, fuerte y talvez huracanado, las aguas que se adentran en tu barca, son como los males que azotan al hombre en la sociedad de hoy, son ladrones que amenazan, son los peligros de asesinatos, de secuestros. Son todas las cosas violentas y dañinas que azotan al hombre, y piensan que con leyes más severas, una policía más eficiente y cárceles más grandes evitarán este flagelo en contra de la seguridad.

Los discípulos acudieron por lo menos a Jesús para despertarle, pero los hombres de hoy acuden a otros hombres para que les salve, guardaespaldas, guardias en cada esquina, torres de vigilancia, cámaras de circuito cerrado, alarmas, perros, satélites, también están asegurados. ¡Y SE ATREVEN A DECIR QUE TIENEN FE EN DIOS! Lo digo para vergüenza de ustedes: Confían en un perro adiestrado pero no en Dios. Entonces, para esas personas, ¡Dios es menos que un perro! Y para colmo, ¡¡¡esperan que Dios le salve!!!

Una pregunta intermedia que me hago: ¿Cuánto dinero se malgasta en todo este asunto de la seguridad? Y para colmo, oran a Dios porque no les alcanza el dinero.

¿Y cómo quieren que su fe crezca si no oyen la palabra de Dios, si son reacios a obedecer los mandamientos de Dios? También tienen culpa los pastores quienes no enseñan la palabra y los mandamientos de Dios. Si como dicen ellos, con alabanzas, conciertos, seminarios y con amor, reciben mayor gracia y están en comunión con Jesús; mas yo pregunto: ¿por qué no se traduce en obras de fe? Y las enfermedades o la inseguridad es fruto de ello.

La obra con fe del cuál habla el libro de Santiago es justamente esto, si porque deseas confiar en Dios y en su protección, primeramente tienes que aprender y guardar toda la Palabra de Dios, luego tienes que sacar todas las alambradas electrificadas, todas las alarmas, eliminar los guardias. En todo esto parecerá que estás empeñando o poniendo en vilo la vida de tus familiares y la tuya propia, mas esta es la obra con fe; de esta manera tienes que “aborrecer” la vida de tu familia para vivir con fe y tener la obra de tu fe en Jesucristo.

Porque si crees en la palabra de Dios que dice: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Si Jehová te dice hoy que tienes que sacar todos los dispositivos de seguridad en tu corazón, pues tienes que hacerlo, y sólo entonces verás que Jehová guarda tu casa.

Si tú miras la tormenta como todos los hombres hacen, la inseguridad invadirá tu vida. Mas si sabes que Jesús está en tu barco, no hay tormenta que llegue, azote y que venza. Incluso si quieres estar aun mejor, si los discípulos estuvieran tan cerca de Jesús y no tan lejos dentro de la barca, seguro que podrían dormir tranquilamente como Jesús, aún en la peor tormenta.

COMPROBAR QUE JESÚS SE DESPIERTA A TU CLAMOR

En el miedo, los discípulos despertaron a Jesús y le comentaron de sus temores. Entonces Jesús se levantó y calmó la tempestad, si bien después vino una reprimenda.

En el tiempo angustioso, llegaron a Jesús y se salvaron. Tú, ¿estás seguro que puedes despertar a Jesús en momento de peligro? ¿Has tenido experiencias de haber despertado a Jesús todas las veces que fue necesario?

Seguro que muchos dirán que sí, que tienen mucha fe. Pero para mostrarte que muchas veces no pasa de ser boca para afuera: ¿Qué tal si apagas la alarma de tu auto durante un mes? ¿Si apagas las alarmas? ¿Si dejas que un guardia cuide tu vida?

Uno de los grandes problemas hoy, es que muchos cristianos dicen que tienen fe, pero es una fe supersticiosa, que no da frutos, ni tiene fuerza; y peor, no puede despertar ni mover a Dios.

Cómo querrán que la fe aumente si no escuchan la palabra de Dios, si no la leen, ni la estudian y peor ni la guardan. Hoy se gustan de la comida, de las fiestas, de las cantatas que ya parecen discoteca. Pero su fe no puede mover ni un alfiler, y tienen miedo de una hoja de árbol que se mueve.

Sobre las causas de la inseguridad hablaremos el domingo entrante.

Jesús muestra que la fe no es solamente algo que se encuentra en la cabeza o en el corazón, sino es práctico y tiene que poder ayudarnos y resguardarnos en todo momento y en cada peligro de mundo de hoy.

A SU AMADO DARÁ DIOS EL SUEÑO

No pasa por decir y repetir que tiene fe, ni les ocurra pronunciar el nombre de Jesucristo a cada fin de oración.

Porque si analizas correctamente este pasaje: a su amado dará Dios el sueño. Que tú puedas dormir y tener un sueño tranquilo y reconfortante cuando Dios te lo da. O sea, la seguridad con que puedes dormir, despreocupado de cualquier tormenta, no es algo que tú con tu esfuerzo puedas obtener, sino es un premio que Jehová de los ejércitos te lo da, como un regalo, para aquellos que se lo merecen.

¿Y quiénes se lo merecen? Los amados de Dios. Por tanto, tus frutos te lo dirán. Puedes que tú le cantes a todos los vientos que tienes fe y crees en Jesucristo, mas si no puedes caminar, si no puedes andar seguro, significa que Dios no te lo ha dado para que duermas tranquilo.

Así que no intentes aumentar tu fe respecto a la seguridad, porque ese no es el camino. Sino el camino correcto es este: el que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. (San Juan 14:21) . También dice Jesús: el que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. (San Juan 14:23~24).

Esta es la parte interna del que hablaba más arriba.

CONCLUSIÓN

¿Saben ustedes cuánto el hombre gasta hoy para “comprarse” la seguridad? Seguro médico, seguro contra incendio, seguro contra robo, seguro contra fraude, seguro y reaseguro. Compra y mantenimiento de equipos de seguridad, aumento en gastos de electricidad, alimentos para los guardias, canes.

¿Y cómo calcular el precio psicológico de la preocupación? Cuando tus hijos ven cómo sus padres viven así preocupados y no pueden ser los ejemplos para mostrar a Jesucristo en sus vidas, ¿quién pagará el precio de la vida de estos niños que el día de mañana también vivirán sin Dios?

Hoy muchos cristianos viven preocupados por su cuerpo, por su comida, por su bebida, por su seguridad; ¿no eres como el actor principal de esta parábola de Jesús? Quien dijo: también les refirió una parábola, diciendo: la heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoros, y no es rico para con Dios. (San Lucas 12:16~21)

Donde tengas guardado tus tesoros, allí estará tu interés. ¿Por qué tienes miedo? ¿Dónde está la seguridad de tu confianza en Jesucristo? Seguro que hoy también se repetirá la misma historia: cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. (San Mateo 7:24~27)

PUES A SU AMADO DARÁ DIOS EL SUEÑO.

Que Dios te bendiga.

go_topgo_home


Informes sobre esta página: webmaster@evangelio123.org
Copyright © 2003-2006 Palabras de Vida, www.evangelio123.org
Fecha de creación : 23 de junio de 2006