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Sermón en el día de Jesús 23 de abril de 2006.

Título: EL PRINCIPIO DEL PAN DE CADA DIA

Biblia: Éxodo 16:1~36

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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1 Partió luego de Elim toda la congregación de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, a los quince días del segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto. 2 Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; 3 y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud. 4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. 5 Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día. 6 Entonces dijeron Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: En la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto, 7 y a la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; porque nosotros, ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros? 8 Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová. 9 Y dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones. 10 Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de Jehová apareció en la nube. 11 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 12 Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. 13 Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento. 14 Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra. 15 Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer. 16 Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda. 17 Y los hijos de Israel lo hicieron así; y recogieron unos más, otros menos; 18 y lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco; cada uno recogió conforme a lo que había de comer. (Por razones de espacio publicamos hasta aquí, pero tienes que leer todo el capítulo 16)

INTRODUCCIÓN:

Es cierto que varias veces he hablado de este tema, hemos aprendido, pero existen aun cosas que seguro el Señor nos quiere enseñar hoy. También porque el cristiano quien recibe a Jesús y cuando no sabe de estos principios pasa por grandes dolores y no entiende por qué las cosas no salen bien.

Igualmente porque desde mañana comenzamos EL DESPERTAR CON DIOS, y nosotros vendremos por el maná del que habló también Jesús en el libro de San Juan, el pan que viene del cielo.

¿Seguro que algunos preguntarán por qué tenemos que hablar del maná hoy día? Porque en el versículo 4 dice: y Jehová dijo a Moisés: he aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. Anotemos tres puntos importantes de la Palabra de Dios: 1) haré llover pan del cielo, 2) el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de un día, 3) para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.

Para aquellas personas quienes dicen que otra vez el pastor David utiliza el antiguo testamento, entonces les relacionaré para que sean sabios: en el libro de San Juan 6:31~33 y dijo Jesús: nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: pan del cielo les dio a comer. Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: no os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Entonces coincide cuando Jehová dice: haré llover pan del cielo.

También muchos están orando todos los días y ni siquiera saben que lo están pidiendo: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy… Así es, oran todos los días, confían y dicen tener fe en el Padre Nuestro, lo repiten con sus labios, mas no saben de qué manera el Señor les da el pan de cada día.

Sobre el tercer punto hablaremos luego.

Ahora entienden cómo ustedes oran todos los días, y Dios obra según sus oraciones, pero son ustedes quienes se olvidan, no saben ni les enseñan según estos principios y hoy pasan hambre. Luego dicen que no hay trabajo, que tienen hambre, que tienen que emigrar a otros paises.

Por eso Jesús dijo: no os afanéis, pues, diciendo: ¿qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y toda estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. El problema es que muchos no saben cómo se aplican estas palabras y trataremos en enseñar hoy.

EL CONTRATO

Desde el momento en que tú crees en Jesucristo como Señor y Salvador por la gracia de Dios Todopoderoso, que te ha escogido desde antes de la fundación del mundo y cuando llegó el tiempo, te llamó en su misericordia y paciencia; desde ese momento has firmado un contrato con Dios. Y siempre este contrato es personal.

Más aún, cuando recibes el bautismo en el nombre del Padre, Hijo e Espíritu Santo, cuando lo confirmas y lo haces delante de muchos testigos, has cruzado el Mar Rojo y entras en el desierto de Dios.

Desde que una persona recibe a Jesús, también confiesa que Cristo Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Y cuando dice “el camino” esto también significa: el único camino, es decir que invariablemente Dios te conducirá para que pases por esta experiencia espiritual.

Primer principio: el problema del hambre, el reclamo y la bendición del maná ocurrió recién después de 1 mes de salir de Egipto. Cuando les terminó toda la comida. Clamaron a Dios y el Señor hizo llover pan del cielo.

Significa que el cristiano recién convertido, y porque firmó un contrato con Dios encargándole su vida, el Señor cumple su parte dándote perdón de pecados, vida eterna, y luego hace que tú también cumplas sus condiciones.

Es decir, que tú mi querido hermano cristiano, el Señor hará para que tengas hambre, esperará hasta que termine tu pan y tu almacén que tiene acumulado. Terminará tu dinero, terminará tus ingresos o disminuirá hasta el límite del hambre. Hasta el momento en que “ CLAMES POR PAN A DIOS”.

Este momento siempre llegará al cristiano, al que cree en Jesús verdaderamente. ¿Por qué esto es necesario? Porque cuando aprendes esto, luego crecerás para que puedas clamar en todo momento por el verdadero Pan, a Jesús en todo tiempo.

Segundo principio: para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. ¿Y por qué Dios prueba con el pan? Porque es lo más inmediato, y la frecuencia con que necesitamos comer es absoluto. Porque así como es indispensable el alimento diariamente, Dios nos quiere enseñarnos cuán imprescidible es él, diariamente en nuestra vida.

Y cuando Dios dice que es para probar si andaremos en su ley o no, y si sabemos que él es justo y no hace acepción de personas, significa que todos los cristianos deberán entrar necesariamente en esta prueba. Y miren cómo al pueblo de Israel, Dios los hizo entrar en el desierto y esperó hasta que terminara toda la comida.

Una consecuencia de este principio, es que el cristiano o el pastor de la iglesia no debe preocuparse cuando una oveja de Jesús pasa por hambre, necesidad, falta de trabajo, pérdida de trabajo, disminución de la ganancia, sequías. Pues todo aquello que signifique hambre, conduce hasta que clame a Dios por pan.

Y esta prueba prolongará hasta el día en que el creyente aprenda a vivir voluntariamente y con gozo en la ley de Dios. Y tenemos citas bíblicas para esto: y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo. Me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: he aquí yo soy árbol seco. Porque así dijo Jehová: a los eunucos que guarden mis días de reposo, y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto, yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá. Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. (Isaías 56:3~7)

También dice en otro pasaje acerca de cómo la ley de Dios tiene que convertirse en tu deleite: bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre. (Salmo 112:1~3)

De este segundo principio, que es la prueba que Dios hace al creyente, se relacionan 4 principios inmediatos.

Tercer principio: esto es lo que Jehová ha mandado: recoged de él cada uno según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda. Y los hijos de Israel lo hicieron así, y recogieron unos más, otros menos; y lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco; cada uno recogió conforme a lo que había de comer.

Los israelitas tenían que salir y recoger el maná, el rocío que se había convertido en pan, del tamaño de una escarcha. Para cada hombre había que llenar aproximadamente un recipiente de 4 litros por persona. Y de acuerdo a la cantidad de la familia había que recoger.

Y hay que deleitarse de lo que recoge un día, comerlo durante un día, sin dejar nada para el día siguiente. ¿Te das cuenta que es una manera de medir tu fe diariamente?

Cuarto principio: y les dijo Moisés: ninguno deje nada de ello para mañana. Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés.

Forzosamente hace que los hombres sean laboriosos, que tienen que comer todo en el mismo día, porque si dejaban para el día siguiente, se agusanaba. Si bien es cierto que hoy ganamos dinero en papel y metal, y seguro que no vemos que se agusane, mas es el mismo principio. ¿Qué te ocurrirá si comes gusanos? Te enfermas. ¿comprendido?

Por eso Jesús dijo: no te afanes por el día de mañana. También dice en Eclesiastés 5:18~20 he aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque ésta es su parte. Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios. Porque no se acordará mucho de los días de su vida, pues Dios le llenará de alegría el corazón.

Sí, cuando te despreocupares y comieres diariamente de tu pan que has ganado con tu trabajo y además glorifiques a Dios por su fidelidad, estarás disfrutando del don de Dios y no te acordarás de tus días de fatiga, y llenará de alegría tu corazón.

Quinto principio: y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.

Laboriosidad, trabajar diariamente, comenzar desde temprano, antes que salga el sol, porque cuando se calienta la tierra, se derrite. Y Jesús también dijo acerca de esto de otro modo, sólo que más sutilmente: considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? (San Lucas 12:24) Pregúntense: ¿a qué hora se despiertan las aves para alimentarse? ¿Has visto un ave haragán y dormilón? Es otro de los motivos de por qué los cristianos no tienen trabajo.

Sexto principio: en el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana. Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó, ni hedió.

Esto es la prueba de fe, de que confías en Dios. Que el maná que recoges en el sexto día no se agusana en el séptimo día, que es suficiente para dos días. Que tienes que irte a la iglesia en el día séptimo, y alabar por todos los beneficios que él te da. Dejar de trabajar en este día. Y estos son los milagros que necesitas comprobar semana tras semana.

Él da lo suficiente en el día sexto, y cuando vivas con esta fe, siempre él te dará el doble, no se agusanará ni hederá, no te enfermarás. ¡Créelo!

Mas entre los hombres del pueblo, algunos no escucharon y salieron el séptimo día para recoger, no lo encontró y Jehová se enojó contra ellos. Pero detrás de esto existe una causa, porque fueron perezosos y no creyeron en la palabra, en el día sexto recogieron solamente una porción como todos los días, no quisieron ser más laboriosos y recoger el doble. Pero seguro que todas las personas que el día sexto se esforzaron y recogieron el doble, levantándose más temprano aún y buscando más afanosamente, vieron el milagro de Dios en el día séptimo. ¿Puedes creer? ¿Puedes sacrificar las ganancias de los domingos?

Séptimo principio: y dijo Moisés: esto es lo que Jehová ha mandado: llenad un gomer de él, y guardadlo para vuestros descendientes, a fin de que vean el pan que yo os di a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto.

Por medio del milagro de maná, Dios quiere enseñarte y dejarte una marca permanente, hasta los últimos días de tu vida y dejar una clara señal para tus hijos. Para que siempre puedas enseñar a tus hijos de cómo Dios te alimentó y te cuidó todos los días de tu vida.

Octavo principio: así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.

Originalmente Dios no tenía planeado alimentarlos tanto tiempo, porque en el segundo año tenían que entrar en la tierra de Canaán, pero cuando desobedieron, durante cuarenta años lo tuvieron que comer el maná cada día.

Por eso tienes que aplicarte en aprender esta lección, y la prueba de Dios siempre existe, y uno tiene que estar suficientemente preparado para aprobarla en el tiempo de Dios.

EL CONTENTAMIENTO

En la Biblia está escrito: pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.   Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. (1 Timoteo 6:6~11)

Seguro que cuando uno mira al mundo, no puede discernir rápidamente, incluso muchos hablan de que creyendo en Jesucristo recibirás bendición y automáticamente las personas buscan y piensan en la abundancia del dinero.

Mas hemos visto hoy que no es de esta manera. Por eso, es necesario orar todos los días, recoger todos los días, entonces el Señor te dará contentamiento a tu corazón. Para que disfrutes de lo que tienes hoy y todos los días.

Cuando alguien rompe en alguna parte de esta cadena, la cadena está rota, no se cumplirá tu oración: el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. El Señor no te dará hoy, ni mañana, ni el doble en el día sexto. Se agusanará, hederá, se corromperá, y tendrás pérdidas. Y tendrás que comenzar de nuevo, desde el principio.

EL PAN DEL CIELO

Hasta ahora, ahora hermos visto cómo Dios nos da el pan de cada día, el maná y sus principios.

Si vemos que Jesús dijo: de cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. (San Juan 6:26~27)

También dijo Jesús: porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: yo soy el pan de vida, el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (San Juan 6:33~35)

Hasta ahora, muchos de ustedes han estado aprendiendo con el maná, entendiendo el proceso del pan de cada día, de clamar a Dios por el pan. Y un fruto natural de este principio del maná es que uno aprenda a comer conjuntamente con el Pan del Cielo que es Jesús.

Por eso iniciamos el “ EL DESPERTAR CON DIOS”, aprendiste a levantarte para recoger el maná y no te faltó. Ahora es tiempo que aprendas a levantarte antes del alba para alimentar tu espíritu con el Pan de Vida: Jesucristo. Con esto, Jesús nos quiere enseñar a comer la comida espiritual, el pan de vida, para que aprendan y sientan qué es el pan espiritual para que nunca más tengan hambre, ni tengan sed jamás.

CONCLUSIÓN

En Proverbios está escrito: el siervo mimado desde la niñez por su amo, a la postre será su heredero. (Proverbios 29:21). Y Jesús también dijo: bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. (San Mateo 5:5)

Solamente aquello que aprenden el principio del maná, el principio del pan de cada día, y el pan del cielo, heredará la tierra.

También es cierto que en cada nueva etapa de tu vida, Dios prueba con “no sólo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Y aquella persona que sabe esto, no perderá la cabeza, ni hará las cosas a su manera, ni se apresurará en el tiempo.

Hoy es tiempo de aplicarte en aprender el Principio del Maná, si no crees y dices que esto no existe, igual Dios te introdujo en el desierto. ¿Podrás esconderte de él? O porque oras, ¿piensas que te librarás? Tú, no sabes qué es lo bueno, pero Dios puede llevarte a deleitar en su santa mesa.

También es necesario que cumplas en todos los términos la prueba y así ser aprobado, pues no existe otro camino, ni se acorta, ni se cambian las condiciones para su aprobación.

Esta es la causa principal de por qué tantos creyentes dejan sus iglesias y emigran a otros países en busca de trabajo. Mas la Palabra de Dios es igual aquí y en todos los lugares del mundo. Su Principio del Maná te perseguirá todos los días de tu vida. ¡Créelo!

Que Dios te bendiga y que seas sabio.

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