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Sermón en el día de Jesús 16 de abril de 2006. Título: Con la Fuerza de Dios Biblia: Josué 14:5~15 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 5 De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel en el repartimiento de la tierra. 6 Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. 7 Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. 8 Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. 9 Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios. 10 Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. 11 Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. 12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho. 13 Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad. 14 Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel. 15 Mas el nombre de Hebrón fue antes Quiriat-arba; porque Arba fue un hombre grande entre los anaceos. Y la tierra descansó de la guerra.
INTRODUCCIÓN:Uno de los puntos más difíciles de responder son respecto a los milagros que hace Dios, pues está por encima de nuestra capacidad de raciocínio y fuerza. Para mí es de especial interés que los milagros, algunos de ellos, por supuesto, vuelvan a suceder. Sobretodo que nos ocurra a nosotros. Porque será la culminación y fruto de que hemos guardado la Palabra de Dios en todos los rincones de nuestra vida. Caminar en esta senda no es fácil, es muy solitario. Parecerá que solamente tú eres quien camina en forma diferente al resto. Incluso como en el caso de Caleb, tiene que defender su fe ante la incredulidad de las personas. Dios dijo sobre Caleb: pero mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión. (Números 14:24) El Señor envió un castigo para el pueblo de Israel para quienes no quisieron creer. Les dio un año de vivir en el desierto por cada día que los espías recorrieron la tierra. Finalmente anduvieron durante cuarenta años, hasta que toda la descendencia de los padres murieron, menos Caleb y Josué. Pero lo sorprendente es de qué manera Dios cumplió su palabra con Caleb, no simplemente lo introdujo en la tierra prometida, siendo más viejo, con la edad sobre las espaldas, arrastrando los pies, apoyado en su bastón por la edad que tenía. Mas este Caleb, pasados los cuarenta años más los años de la conquista, dice: Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. Si bien este hecho con Caleb tiene ciertas particularidades únicas, estas palabras: todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. ¿ES POSIBLE QUE HOY VEAMOS ESTE HECHO?Nuestro interés es que podamos trabajar en la obra del Señor con tanta fuerza y entusiasmo como lo hacemos hoy, para que no nos falle la fuerza ni falte el vigor cuando tengamos que trabajar para el Señor, que el olvido, o la senilidad, que nuestra fortaleza no nos falle cuando tengamos que blandir la espada de Dios, o cuando tengamos que enfrentar a los enemigos en batallas espirituales; que nuestras rodillas no se debilite en la oración, que podamos vencer a todos los obstáculos que nos sobrevengan con el mismo ímpetu con que hoy hacemos. ¿No es de tu interés? No me interesan las canas blancas que aumentan, no me interesan los años que uno adiciona a su vida; me interesa que hasta el día de nuestro llamamiento delante de Jesucristo podamos vivir como dignos hijos, como soldados de la cruz, y que tengamos el descanso merecido en el seno de Dios. Mas hoy, deseo trabajar con las fuerzas de un joven guerrero en todo su esplendor. Pues la Biblia también dice en 1 Pedro 4:11: Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. ¿No creen que para que alguien hable conforme a las Palabras de Dios necesita de sabiduría, de fe y convicción de la Palabra de Dios, como Caleb y Josué tuvieron al defender a Dios ante el pueblo amenazante? ¿No creen que para ministrar conforme al poder de Dios, se necesita de poder espiritual, de fuerza física (como la de Caleb), de fuerza mental, que a la hora de trabajar no se canse? Porque Caleb, a los 85 años tenía que conquistar aún la ciudad que él había pisado, una ciudad muy difícil, ubicada sobre un monte, ciudad de gigantes. Imagínense que porque no puedes caminar, porque tienes sueño, porque no puedes vencer los compromisos familiares, paternales, laborales, uno afloje sus manos. Cuando tengas que tomar tu armadura de Jesucristo para pelear te invada el miedo, el cansancio, la preocupación, que la espada del Espíritu que es la palabra de Dios te falte. Que no puedas orar con toda oración, ni súplica. Que no puedas velar en toda perseverancia. Porque eres anciano en todos los sentidos. O que no tengas las revelaciones de todos los misterios del evangelio (Efesios 6:19), estas fuerzas no te pueden faltar a la hora de guerrear. Que te quedes mudo delante de quien debes defender tu fe. Solamente aquella persona quien tiene certeza de Dios; aquel que comprobó que Jehová siempre responde a su clamor, puede tener el celo como lo tuvo David, por eso dice en la Biblia: y mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David. Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor. Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel. Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? (1 Samuel 17:23~26). ¡Sí!, mis queridos hermanos en Cristo, nadie puede hablar de esta manera si no tiene FUERZA ESPIRITUAL, y esta fuerza proviene del conocimiento, de la experiencia, de seguridad. ¿No es la fuerza que necesita todo creyente? Para que tenga seguridad que Dios responderá inmediatamente y que por tu mano ciertamente Jehová de los ejércitos responderá, si no tiene esta convicción nadie puede decir con el riesgo de su vida como está escrito: y dijo David a Saúl: no desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. (1 Samuel 17:32). ¿Alguien se comprometería o arriesgaría su vida en una batalla con un gigante en nombre de Dios si no tuviera seguridad? Nadie se suicidaría, creo… Cómo en la hora de la batalla David dijo contra Goliat: tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. (1 Samuel 17:45~47) REVESTIDOS DE ESTA FUERZA ESPIRITUAL¿De qué manera podemos ser revestidos de esta fuerza espiritual? ¿Qué debemos hacer? Muchos desean obtener en forma inmediata, piensan que les caerá del cielo un fuego que le dará y permitirá toda sabiduría y poder. Que echará todos los demonios, que se curarán todos los enfermos, … mas nadie sabe cómo lograrlo. Seguramente que muchos pensarán en el día de Pentecostés y los días subsiguientes, mas incluso en el caso del advenimiento del Espíritu Santo en Hechos 1:8, ocurrió a los discípulos y demás seguidores de Jesús quienes aprendieron de Jesús durante 3 años. Lo mismo ocurrió a Caleb, él vio las diez plagas de Jehová en Egipto, vio la columna de nube y de fuego, vio el Mar Rojo dividirse por la Palabra de Dios, comió del Maná todos los días, bebió de las aguas de la roca, escuchó las enseñanzas de la Palabra de Dios en el monte de Dios. Y después cuendo le fue requerido, demostró su fe. Todos los grandes profetas, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Pablo, Juan, y los demás obtuvieron todo el conocimiento a lo largo de sus vidas. Muchos puntos fueron revelados pero otros sellados, como dice la Biblia: gloria de Dios es encubrir un asunto; pero honra del rey es escudriñarlo. (Proverbios 25:2) La sabiduría de Dios no es algo mágico que aparece de la noche a la mañana. Con cada revelación y enseñanza se debe pasar el proceso de la fe, de la convicción, de la prueba, de la puesta en punto para su uso, de la experiencia en el uso y en la repetición de la práctica; entonces estás presto para su uso. Por eso, a David antes de pelear contra Goliat, Dios le envió leones, osos para que practicase con ellos, comprobase que Dios existe y le protege, que le da el poder y que tiene el poder. No una vez, sino muchas veces para que tenga seguridad. Y sabe cuándo y de qué manera Dios acude en su ayuda. ¡Nadie se atrevería a cortar un árbol con un hacha si no está seguro que su instrumento está bien afilado y es capaz! De esta Fuerza también nos habla Dios en Isaías 30:1~5 y dice: ¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado! Que se apartan para descender a Egipto, y no han preguntado de mi boca; para fortalecerse con la fuerza de Faraón, y poner su esperanza en la sombra de Egipto. Pero la fuerza de Faraón se os cambiará en vergüenza, y el amparo en la sombra de Egipto en confusión. Cuando estén sus príncipes en Zoán, y sus embajadores lleguen a Hanes, todos se avergonzarán del pueblo que no les aprovecha, ni los socorre, ni les trae provecho; antes les será para vergüenza y aun para oprobio. El lunes 24 de abril comenzamos “EL DESPERTAR CON DIOS” y es justamente esto lo que deseamos recibir, practicar y tener, LA FUERZA ESPIRITUAL DE DIOS. La fuerza espiritual viene de la práctica, de la experiencia, de vencer los obstáculos, de comprobar que Dios existe, venciendo los miedos y temores. Porque si tú también deseas vencer a Goliat, es necesario que venzas a leones y osos como los peligros de la calle a la madrugada, y si no compruebas que Dios alumbra en las tinieblas como el día, ¿cómo creerás y confiarás en Dios en la batalla grande? Por eso dice la Biblia: tus bueyes y tus asnos que labran la tierra comerán grano limpio, aventado con pala y criba. Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y corrientes de aguas el día de la gran matanza, cuando caerán las torres. Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que vendare Jehová la herida de su pueblo, y curare la llaga que él causó. (Isaías 30:24~26) Ningún obstáculo es grande, ningún muro es alto, cuando uno desea vencer o cuando la necesidad le apremia. Sino imagínense ustedes las personas que forman largas filas, incluso duermen junto a extraños en la vereda para sacar un número en el Hospital de Clínicas o del IPS, para su atención médica o del paciente que tienen; o sino pregunten a los señores trabajadores que con sus carretas salen a las tres de la mañana y van camino al Mercado de Abasto a comprar frutas y verduras, y llevan sus bolsos lleno de dinero. Así que ningún lugar es lejos, ningún acto es difícil, cuando alguien lo desea realmente o cuando la necesidad le sobreviene. Esta es la fuerza espiritual que Dios da a todos quienes le aman. Y también esto sucederá con todas aquellas personas que buscan de todo corazón a Dios y mientras que le busquen esto ocurrirá: Además, cuando hicieron para sí becerro de fundición y dijeron: éste es tu Dios que te hizo subir de Egipto; y cometieron grandes abominaciones, tú, con todo, por tus muchas misericordias no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos de día, para guiarlos por el camino, ni de noche la columna de fuego, para alumbrarles el camino por el cual habían de ir. Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed. Los sustentaste cuarenta años en el desierto; de ninguna cosa tuvieron necesidad; sus vestidos no se envejecieron, ni se hincharon sus pies. Y les diste reinos y pueblos, y los repartiste por distritos; y poseyeron la tierra de Sehón, la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og rey de Basán. Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra de la cual habías dicho a sus padres que habían de entrar a poseerla. Y los hijos vinieron y poseyeron la tierra, y humillaste delante de ellos a los moradores del país, a los cananeos, los cuales entregaste en su mano, y a sus reyes, y a los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos como quisieran. Y tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron, se saciaron, y se deleitaron en tu gran bondad. (Nehemías 9:18~25) ¿No les parece que este es la fuerza espiritual? ¿No es éste el Dios que nosotros creemos? ¿No creen ustedes que debemos comprobar que Jehová de los ejércitos es nuestro Dios y que hoy nos puede alimentar y proteger? ¿No creen ustedes que de éste Dios debemos recibir también estas bendiciones? ¿Y qué me dicen de la sanidad, del futuro, de los hijos? Por eso Dios dice que es tiempo que iniciemos “EL DESPERTAR CON DIOS”. Yo quiero comprobar que estos versículos son VERDADERAMENTE PALABRAS DE DIOS. ¿Y ustedes? Yo deseo comprobar y quiero mostrar que ESTE DIOS, JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS es nuestro Dios aquí también en esta tierra. Yo quiero demostrar al mundo, que no es por falta de trabajo y esperanza es que nuestros compatriotas abandonan el país y emigran; sino que creyendo y confiando en Jesucristo como lo dice la Biblia, estrictamente, ustedes tendrán todos los bienes y bendiciones como los descritos en Nehemías. Y que nuestro pueblo no necesita emigrar, sino buscar a Dios como ustedes lo buscan y como ustedes lo viven. Y lo vamos a demostrar, ¿amén? Muchos hoy se preguntan si hay que hacer a la manera de la Iglesia Esperanza, yo les digo: ¡NOOO!, HAY QUE HACERLO A LA MANERA DE LA BIBLIA. No es ningún secreto, todo está escrito en ella. No importa quién sea, de dónde sea, a qué iglesia pertenezca hoy. Aquel que tenga deseos de buscar y encontrarse con Dios, aquel que desea tener la fuerza espiritual de Dios, que venga y participe de nuestra reunión: “ EL DESPERTAR CON DIOS”. Vamos a estar publicando los sermones del “ Despertar” en otro folleto semanalmente, también vamos a tenerlo publicado en nuestra página de internet, www.evangelio123.org. ¿De por qué lo hacemos ahora? Porque hemos llegado a un punto especial, porque la voluntad de Dios está pronto y deseoso de derramar su Santo Espíritu más abundantemente y equiparnos de poder. También porque ustedes merecen un justo premio de Dios por todo cuanto ha hecho en los distintos ministerios. CONCLUSIÓN:Es necesario prepararse de antemano, es necesario cambiar ciertos hábitos de nuestra vida. Dios nos ha dado inteligencia para que podamos programar nuestra vida y los horarios. Habrá muchos inconvenientes, cansancio, el tiempo, el miedo, la pereza, los hijos, la distancia. ¿Mas no crees que en todo esto, también necesitamos comprobar que Dios existe y puede suplir nuestras necesidades? Yo soy del convencimiento que todas las cosas que están escritas en la Biblia las podemos obtener y que se repiten. También es cierto que no tenemos todas las respuestas ahora pero corresponde encaminarnos hacia la dirección que Dios abre las puertas. Y esta puerta se llama: EL DESPERTAR CON DIOS. Cuando traspases esta puerta que Dios nos abre hoy, encontraremos una verdad, un crecimiento, un espíritu y un poder especial. Busquemos la fuerza espiritual de Dios, que todos los días seamos tan vigorosos hasta la vejez, que tengamos el mismo ímpetu, valor y fuerza. Que el temor, la enfermedad, las necesidades, la incredulidad sean cosas del pasado. Nada viene sin preparación, quiero que oren durante toda esta semana, con actitud para obtener y vencer todos los obstáculos, entonces se abrirá. ¡Positivismo!, dirán algunos, pero si realmente deseas y así pides al Espíritu Santo, como dice la Palabra: Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Filipenses 2:13). Entonces, partirán mares, ahuyentarán ríos, se derrumbarán muros, caerá fuego del cielo, granizos y azufre, todo lo hará posible Dios si tú pides y cuando te esfuerzas en oir y hacer la Palabra de Dios. Que Dios te bendiga. |
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