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Sermón en el día de Jesús 12 de marzo de 2006 Título: ¿Por qué no salió bien? (Parte 2) Biblia: Hechos 21:7~14 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 7. Y nosotros completamos la navegación, saliendo de tiro y arribando a Tolemaida; y habiendo saludado a los hermanos, nos quedamos con ellos un día. 8. Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. 9. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. 10. Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, 11. quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles. 12. Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. 13. Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. 14. Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.
INTRODUCCIÓN:Hoy veremos la segunda parte de ¿Por qué no salió bien? Recuerden que siempre deben comenzar por la primera parte, verificar que no están en falta sobre pecados ocultos. Ahora cuando las cosas esté suficientemente aclarado con Dios, y él no te inculpa. Entonces podemos pensar que sea la segunda parte. Pero recuerden, si comienzan con la segunda parte, estarán perdiendo el tiempo, porque no alcanzarán a tener la respuesta nunca. En esta segunda parte, las cosas pueden no salir bien porque aun no es el tiempo. O porque tú no estás preparado, porque las condiciones no están preparadas, o porque no es el tiempo planeado por Dios. También porque según tu punto de vista o según tus valores de percepción no es lo correcto. Dice la palabra: porque mis pensmientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. (Isaías 55:8~9) ¿Por qué el tiempo es tan importante? Pues hay que entender que no vives solamente tú en la tierra, y también Dios tiene que responder a muchos otros hijos y en diferentes lugares del mundo, pero también cuida de toda la creación. Así que, todo tiene que ir evolucionando en el tiempo correcto, e interligado entre sí. Si queremos entenderlo fácil, es como el engranaje de un reloj. Ninguna pieza puede ir más deprisa que lo programado, porque entonces trabajaría sólo o estaría desconectado. Es cierto que dentro del mundo de Dios, existe una libertad para que uno pueda moverse ampliamente en la comunión y afianzarse más en la fe. Pero el sentido global de todas las cosas no puede cambiar. También veremos cómo corresponde a los buenos creyentes someterse a esta autoridad de Dios, pues de lo contrario tampoco saldría bien. EL CASO DEL APÓSTOL PABLOSin dudarlo y por el testimonio de la Biblia podemos afirmar que fue uno de los misioneros más prolíferos, difícilmente alcanzable en su entusiasmo por la predicación del evangelio y en su conocimiento de la Palabra. No en balde, Dios lo utilizó para que escriba entre 13~14 libros del Nuevo Testamento. Seguramente no son muchos quienes pueden afirmar en voz alta y decir: porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno, sino, como está escrito: aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; y los que nunca han oído de él, entenderán. (Romanos 15:18~21) También no muchos han sufrido como el apóstol Pablo por causa del evangelio de Jesucristo. ¿Quién podría decir de esta manera? ¿Son ministros de Cristo? (como si estuviera loco hablo) yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupacion por todas las iglesias. (2 Corintios 11:23~28) Simplemente es un hombre mucho más valioso para la iglesia y para el evangelio, que esté recorriendo el mundo, anunciando y enseñando a los creyentes, fundando nuevas iglesias, ir por nuevos lugares. Podríamos afirmar rápidamente que esta persona, o esta clase de siervo es mucho más valioso libre y trabajando en el ministerio de la Palabra que preso. Incluso no estaría de más pensar también de este modo: Que Dios debería abrir todas las puertas a esta clase de obrero. Sí, si Dios no ayuda a esta clase de persona, ¿a quién ayudará? Mas él sabía que su viaje a Jerusalén a diferencia de las otras veces, sería su último, por eso fue despidiéndose de las iglesias, de los hermanos que él había evangelizado y enseñado. E iba diciendo: ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer, salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. (Hechos 20:22~25) En el pasaje de hoy encontramos a un profeta llamado Agabo quien agarra el cinto de Pablo y hace una representación de lo que sucederá en Jerusalén, también todos los hombres que normalmente acompañaban a Pablo en sus viajes misioneros trataron de disuadirlo para que no subiese a Jerusalén. EFECTIVAMENTE EL VIAJE A JERUSALÉN SALIO MAL¿Quién querría irse a Jerusalén en su sano juicio sabiendo de todas las profecías? De alguna manera, las cosas saldrían mal. Pablo lo sabía. Y cuando leemos el libro de Hechos hasta su final, vemos que él estuvo preso durante más de 2 años en Jerusalén, luego pasa a la prisión en Roma hasta el día de su muerte. Pero cuando estaba para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano, dando voces: ¡varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar. (Hechos 21:27~28) Si alguien calculara, a cuántos lugares podría él haber ido a predicar, cuántas iglesias habría podido fundar, si calculáramos una ciudad cada mes, serían más de 20 iglesias. ¡Y cuántas almas se habrían salvado! ¿No te parece un desperdicio de tiempo y error de decisión? ¡Cuánto podría multiplicarse, a cuántas personas hubiera hecho bien el conocer el evangelio! Otra vez volvemos a la pregunta: ¿Por qué no salió bien? ¿Por qué Dios, talvez a su mejor obrero no le da cartas libres, le evita problemas y le libra de sus enemigos? ¿Por qué no salió bien? Miren que estamos pensando igual que cualquier hombre sin entendimiento de la mente de Dios. EL TIEMPO DE DIOS¿Puede Dios limitar el trabajo de un hombre tan prolífero como Pablo? Sí, y en un análisis rápido podemos decir que no salió bien para Pablo, no fue provechoso para las iglesias de la época o para aquellos que tenían que recibir el evangelio. ¿Qué pasó de las personas de España que no recibieron el mensaje de Cristo? Mas para Dios, todo tiene su tiempo. Y es el hombre quien tiene que saber el tiempo de Dios, adecuarse a ese tiempo, obedecerlo. Puede que a los ojos de personas sin fe, eso sea un acto suicida. PERO EL BUEN OBRERO TRABAJA ESTRICTAMENTE EN LOS TIEMPOS DE DIOS. Y así trabajó Jesús: vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: sentaos aquí, entre tanto que yo oro. Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. (San Marcos 14:32~36). Jesús se refería a las cosas que sucedería dentro de pocos instantes hasta su muerte en cruz, vemos cómo estrictamente se sometió a su misión. También vemos de qué manera Jesús recrimina a Pedro porque le obstaculizaba con palabras desalentadoras: desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten misericordia de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (San Mateo 16:21~24) Vemos cómo Jesús mismo trabajaba dentro del tiempo de Dios, y cuando él mismo tenía que se encaminarse a Jerusalén para morir, cuando oraba la noche en que fue arrestado, no se opuso a los tiempos de Dios, incluso recriminó a Pedro y nos enseña de qué manera tenemos que tener en cuenta los tiempos de Dios para trabajar en el Reino de Dios. Así que, como lo dijo el mismísimo Jesús, Señor Nuestro, el que se opone a ese tiempo y la obra que corresponde hacer en ese tiempo, es enemigo de Dios. Y por supuesto, no le saldrá bien las cosas si haces lo contrario. Fíjate en las palabras de Jesús a Pedro y compara con el caso de Jonás cuando huyó y de tantos más. Por tanto, si tú estás desfazado del tiempo de Dios y quieres hacer algo, nada te saldrá bien. ¡Y no culpes al enemigo por esto! Que estés desfazado en el tiempo de Dios, significa que planearás según tu corazón obras que piensas agradará al Señor y para el avance del evangelio, pero justamente porque no es el tiempo, a los ojos de Dios, estarás haciendo una obra que él no desea en ese momento. Si esto ocurre en el ministerio del evangelio, también existe en la casa, en la obediencia de la palabra, en el proceso que Dios hace para enseñar o disciplinar a sus hijos. De esto nos habla Eclesiastés 3:1~11: Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. LA ORACIÓN CORRECTAGeneralmente los creyentes quieren mostrar su fe en Dios, las iglesias desean recibir la bendición de Dios y preparan muchas actividades. El creyente se entusiasma, las iglesias se compiten entre ellas para tener los mejores programas, los inéditos, los más atractivos. Por eso, cuando oran, ya lo tienen todo planificado hasta el último detalle, luego oran a Dios para que ese plan les vaya bien. Pero ninguno se ha acercado a Dios para preguntar cuál es el tiempo de Dios ahora, ¿Qué obra debemos hacer en el correspondiente tiempo de Dios? Por esta causa, las cosas no salen bien, por esta causa la gracia de Dios no fluye desde lo alto. Se desgastan los miembros en los trabajos pero no tienen gozo, gastan el tesoro de Dios pero sin resultados. Porque toda gracia de Dios que fluye en los creyentes produce un cambio, un progreso, una transformación de la persona hacia Cristo. Tienen tantas actividades en nombre de Jesús, pero sus miembros antes de entusiasmarse y gozarse, están cada día más exhaustos, los pastores cansados y desanimados. Mas tampoco les es dado entendimiento para que comprendan que estaban equivocados. Los miembros antiguos cada vez son más reacios a trabajar, entonces se tiene que recurrir a personas sin preparación en la Palabra y sin madurez espiritual, y cada día más el aliciente que utilizan es la demagogia y el dinero. Y así dice en Eclesiastés 5:1 Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. Esto es lo que exige Jesús: si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (San Mateo 16:24). Y estas palabras tiene relación con el tiempo y las obras que tienes que hacer. Si tú quieres seguir a Jesús, tienes que negarte a ti mismo. Cierto que querrás hacer muchas cosas para el Señor, cierto que te atraen y está de moda tener un ministerio propio en las iglesias. Mas entonces, no estás tomando tu cruz, pues haces lo que te agrada. En cambio, si haces algo que tu corazón no está de acuerdo, pero porque Dios quiere y te sometes a obedecer, entonces es tomar una cruz e incluso trabajar contra tus deseos y tus sentimientos. La oración correcta no es aquella con que planificamos todo, tenemos la idea o el proyecto, luego nos presentamos para recibir la bendición de Dios y concluir que el Señor quiere. Sino en orar y escudriñar en el Espíritu Santo para averiguar cuál es su voluntad y cuál el trabajo que tenemos que hacer en este tiempo y lugar. Y si ésta nueva orden de Dios está en contra de algo que tú estás haciendo, o perder la libertad o limitar tu radio de acción, como el caso del apóstol Pablo, eso es llevar la cruz por Cristo. Si yo por obedecer a Dios, estoy renunciando a cosas que me agrada hacer, estoy tomando la cruz de Jesucristo. Y esto es algo que no entiendo, cuando anuncian y emprenden una obra o ministerio, publicitan con bombos y platillos diciendo que el deseo de Dios que se haga. Mas luego sale mal y dice que el enemigo les obstruyó. Me pregunto: ¿Dónde estuvo Dios si era una obra de su interés? ¿Por qué no salió bien? ¡Concluimos entonces que el enemigo es más fuerte que Dios! Y yo digo: ¡Cuán rápido Dios cambió de parecer, para olvidarse de una obra y de sus hijos! ¿No te parece que no salió bien porque desde un inicio estuvo mal, que no era la obra ni el tiempo deseado por Dios, y sí, una gloria personal del líder? Porque la Biblia dice: Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Jehová guarda a todos los que le aman, mas destruirá a todos los impíos. La alabanza de Jehová proclamará mi boca; y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre. (Salmo 145:18~21) CONCLUSIÓN:Ciertamente el tiempo existe en Dios. Cuando Dios le prometió a Abraham que sus hijos serían siervos y que cuatrocientos años después serían liberados y ocuparían la tierra prometida. Tal la palabra de Jehová, tal el resultado porque el pueblo de Israel fue liberado de Egipto 430 años después. Por eso, si no aprendes el tiempo de Dios, verás que muchas cosas salen mal. Y si discutes con Dios el por qué, no encontrarás respuesta. Porque la respuesta ya está escrita en la Biblia, y muchas veces en el Antiguo Testamento que muchos evangélicos no leen, porque dicen que no es del nuevo pacto. Por eso, muchos pastores que enseñaron a sus miembros de esa manera, hoy son ciegos, siempre ocurren desgracias en sus iglesias y sus miembros sufren. Incluso tienen un sufrimiento mayor: porque son guiados por pastores ciegos quienes solamente saben saciarse a sí mismos. No te apures, busca a Dios en la quietud, en el silencio. Entonces podrás ver buenos resultados y los milagros de Dios. ¿Respecto a la cruz? Cuando tú haces como Dios desea y llevas tu cruz, él te consuela con ríos de agua viva, con gozo y comunión en el Espíritu Santo. No digas: ¿por qué no salió bien? Después de hacer todo lo que tú quisiste. De esto: ¡Arrepiéntete! En nombre de Jesús. Y tú oveja de Dios, no culpes a tu pastor, pues tienes en tu mano la Biblia para leerla y hacerte sabio. Busca y entiende la perfecta voluntad de Dios. Porque todas sus obras son eternas. Que Dios te bendiga.
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