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Palabras de Vida

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Sermón para Palabras de Vida 197

Título: El tiempo es eterno.

Biblia: Isaías 44:1-6

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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1.        Ahora, pues, oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien yo escogí.

2.        Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo escogí.

3.        Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;

4.        y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.

5.        Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel.

6.        Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.

 

INTRODUCCIÓN:

Seguro que para los creyentes en Jesucristo, no es la primera vez que lee estas palabras, porque es una porción de la Biblia muy leída y escuchada, también es muy consoladora.

Es cierto que una persona cuando escucha estas palabras se fortalece, porque siente que existe un Dios. Saber que es escogido desde antes de la fundación de mundo, que fue formado desde el vientre, cuando nos promete diciendo: No Temas, que eres un elegido de Dios. Ciertamente que eres un afortunado.

En el preciso momento de escuchar estas palabras, sentimos capaces de mover el mundo, de soportar y de esperar las promesas de Dios.

Mas ni bien salimos de la iglesia, entramos nuevamente a la realidad de la vida, las necesidades, la salud, las ansiedades, las miserias, los dolores, las preocupaciones. Se quiere sostener en las palabras que escuchó, que leyó, mas es tan difícil de compaginar, de que las palabras de la biblia se apliquen a su vida. Piensa que una de las partes tiene que ceder y usualmente es la Palabra de Dios.

¿Por qué nos sucede esto? ¿Qué podemos hacer para vivir con fe?

CONOCIMIENTO DE DIOS

Principalmente tenemos problemas porque nuestro conocimiento de Dios es muy poco, incluso débil y las más de las veces está en nuestra suposición y conclusiones humanas que sacamos de Dios.

Y las más de las veces, actuamos precipitados porque suponemos que es el deseo de Dios, por el otro extremo están aquellos quienes desechan las cosas de Dios porque piensa que es incompatible con su vida y realidad.

Si bien todo lo podemos en Cristo quien nos fortalece, también es cierto que no todo es conveniente hacerlo. Pues depende de qué es lo que Dios tiene planeado para el tiempo y lugar.

Por eso, las Palabras de Dios que hemos escuchado no tiene mucha fuerza, principalmente porque desconocemos a Dios, necesitamos aprender tal como él es, y esto está claramente escrito en la biblia. También el siguiente paso es experimentar a Dios, escuchar su voz, conocerlo, aprender a convivir con él, aprender la manera en que él trabaja.

Creo que hasta aquí todos de alguna manera han escuchado o leído por medio de mensajes o incluso por Palabras de Vida.

Mas hoy quiero enseñarles y hablarles de un nuevo tema.

EL TIEMPO ES ETERNO

Sí, este es nuestro principal problema, porque pensamos que nuestro tiempo es limitado, porque el reloj avanza irremediablemente, porque nuestro cuerpo se envejece, porque aparecen cabellos blancos, porque nuestra vitalidad florece y comienza a apagarse lentamente. Y también porque la muerte es el puerto de destino de todos los hombres, niños, jóvenes, adultos y ancianos.

Desde esta perspectiva, nuestro tiempo es demasiado corto, y nunca es suficiente. Por eso, aquellos que hoy tienen algo en sus manos, hacen lo posible e imposible para perpetuarlo y si posible, por generaciones. Para otros, el tiempo del hambre, de la miseria es muy largo y sacrificado.

Y ante los hechos, las palabras que hemos leído de la Biblia, no tiene mucho alcance, pues más de una vez seguro hemos decido esperar, de vivir con fe, de esperar cumplidamente en las Palabras de Jesucristo.

Mas cuando pasan los días, cuando suceden hechos que nos parece van en dirección contraria, el apuro nos hace inquietar y otra vez volvemos a caer en el error. Nuevmente por la gracia del Espíritu Santo, somos restablecidos, mas pensamos que hemos vuelto al punto de partida.

Pero tan cierto como el sol brilla en el día, no es así. Dios obra y está obrando. No según nuestro tiempo ni según nuestro reloj. Mas sí está obrando. Hay que saber mirar, mas sobre todo, aprender a vivir en el tiempo eterno de Dios.

¿Extrañado? Sí, nosotros también tenemos que aprender a vivir en el tiempo eterno de Dios. Porque Jesús dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerte, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. (San Juan 11:25-26)

Si a estas palabras agregamos las palabras que hemos leído hoy en Isaías 44 y tu fe permite ver el mundo espiritual, verás que tu tiempo comenzó desde antes de la fundación del mundo, en el cual fuiste elegido; que fuiste formado en el vientre de tu madre y fue hecho por Dios; y si sabemos que nos avecina la muerte, pero que por la gracia de nuestros Padre Dios somos salvados por medio de Jesucristo y en él también somos resucitados y que ya no morirá eternamente; entonces nuestro tiempo es eterno.

¿Puedes creer esto?

Si verdaderamente existe en ti que Jesús perdonó tus pecados y tendrás la resurrección en gloria, el tiempo que vives es eterno. Ya no terminará hoy ni mañana. Las obras que estás haciendo perdurará para siempre, la obediencia que hagas hoy tendrá consecuencias eternas.

TU VISIÓN DE LA VIDA CAMBIARÁ

Imagínate de cómo tus obras que hagas, las promesas que obtengas durará para siempre, entonces, nuestra fe tiene que ser planteado de una nueva manera, no limitado al tiempo, no limitado a nuestro apuro, sino dentro del plan de Dios eterno quien maneja un tiempo infinito.

Por tanto, los planes que hagas, se harán de una forma más duradera, no limitado al apuro, tus obras no se limitarán a lo que puedas hacer tú hoy, sino que harás obras que durarán para siempre.

Esto mismo también se aplica a la iglesia, las obras de evangelización, las obras de edificación, las enseñanzas a los miembros; se hará más concientemente, dejando la espectacularidad para abocarse a estudios y programas más concienzudos. Dejaremos de pensar en pro del pastor, en pro de la misión para limitarnos simplemente a las cosas del reino de Dios.

¿Por qué? Porque el tiempo ahora es eterno.

Viendo de esta manera, nunca la obra de un pastor terminará con su muerte, sino que deberá perdurar en el tiempo y otro deberá poder continuar. Si hacemos las cosas apresuradas, pensando que solamente él tiene que salvar a todo el mundo en el tiempo indicado, no está conociendo plenamente la manera en que trabaja Dios. Tampoco entiende que todos los creyentes en Jesucristo somos hermanos en Cristo y que cada uno tiene una capacidad e igual privilegio para edificar el reino de Dios.

Cuando nos manejamos solamente de acuerdo a nuestra finitud, entonces estamos desconociendo a Dios, estamos trabajando a destiempo. Es como un reloj y sus intrincados engranajes. Por más que pensemos que somos el segundero, incluso ella se mueve de acuerdo a las manecillas de minuto y de las horas. Y todo el engranaje que está fuera de los ojos, aquellos que están ocultos están trabajando según una sola hora.

Ser paciente implica no la paciencia según el tiempo de los hombres, sino según el tiempo eterno, el infinito de Dios.

Así, tu visión acerca de la vida no termina con tus fuerzas, no termina con tu vida ni con tu generación, sino que todo lo que plantas hoy tiene vigencia hasta la eternidad. Por eso Jesús dijo: Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (San Mateo 6:21)

LOS HIJOS DE DIOS SON MUCHOS

También nuestra manera de ser, de apurar las cosas, de hacer de la iglesia un feudo personal del pastor o de unos pocos, es un error. Y esto tiene su causa porque quiere dejar una presencia, porque piensa que solamente él puede hacerlo y desea realizar la mayor cantidad de cosas, en el menor tiempo posible y tener el mayor renombre posible.

Mas necesitamos saber que todos los hijos de Dios tienen el mismo privilegio, el mismo nivel de capacidad, porque tenemos un mismo Padre Celestial y un mismo Cristo: Jesús. También el Espíritu que mora en nosotros es uno y es el mismo que obra también en Jesus y en el Padre.

Así que, no solamente yo puedo crecer y ser utilizado por Dios, sino que todos los hijos de Dios fueron igualmente elegidos desde antes de la fundación del mundo, con todos Dios tuvo el mismo cuidado de formarlo en el vientre, también desea que cada uno de sus hijos se llame Israel y que se apellide en el nombre de Dios eterno.

Por tanto, corresponde a aquellos que hoy conoció un poco antes a Jesús, aquellos quienes conocen un poquito más que otros, edifique a los más débiles, dándoles oportunidad, soportando sus debilidades, perdonándolos setenta veces siete si fracasan en su intento de asemejarse a Dios.

Además creer en Dios quien tiene planes, tiene a personas que está preparando en los diversos lugares del mundo, para que pueda continuar con tu trabajo. Pues nunca tu saber cuándo terminas una labor.

Por eso Dios dijo: así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. (1 Corintios 3:7-9)

Cada Palabra del Evangelio que planta el sembrador es eterno.

Cada enseñanza de la Biblia que riega a las plantas que crecen es eterno.

Cada folleto de Palabras de Vida que distribuimos y entregamos a los hombres y sus casas son eternas.

El tiempo pasará, los hombres que hoy trabajan en el reino de Dios, también cambiarán, pero la Palabra de Dios es eterno y su tiempo. Incluso nosotros estaremos viendo los crecimientos, los frutos desde la eternidad.

No limites tú el tiempo de eterno de Dios, ni limites la capacidad que los hijos de Dios pueden alcanzar por medio de la Palabra y la renovación en el Espíritu Santo. Pues si tú hoy piensas que eres un privilegiado, otros hijos en Jesús también son escogidos y privilegiados.

Tienes que ayudar que otros hermanos en Cristo también se llamen y se apelliden en el nombre de Dios.

Si crees que Dios es el primero y el postrero, si crees que Jesucristo es el único salvador del mundo, si eres hijo de Dios por haber renacido en agua y en Espíritu, entonces otros también lo son. Y si ahora están en Dios, también tienes participación en Dios ahora y en lo postrero. Porque tú, desde el principio estuviste en Dios.

No eres un huérfano, ni eres un solitario, las cosas que pasan hoy en la vida no tiene más prolongación que la muerte, mas tu vida es eterno, el tiempo que vives también es eterno.

Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente (1 Corintios 2:14).

NO TEMAS:

Pues a todos los hombres que Dios ha escogido por hijos, él derramará su Espíritu Santo, como se derrama las aguas sobre un sequedal y ríos sobre la tierra árida; así serán alimentados espiritualmente, serán reverdecidos.

Mas algo muy importante, es el Señor quien lo hará. No según nuestro criterio ni según nuestro deseo ni tiempo. Por eso, siempre es necesario saber el tiempo exacto de Dios, y todo aquel que anda y escudriña lo profundo de Dios puede entender la intención de Dios.

Para que puedas ver estas cosas espirituales, es necesario adentrase en el mundo de Dios, y esto solo por el Espíritu de Dios, cuando estemos en comunión con él.

Búsca a Jesús, busca estar en paz con Dios, procura ser agradable a Dios amándolo más cada día. Búscalo en la oración, para que tengas discernimiento espiritual de los hechos y de los tiempos.

Sobretodo no temas, no necesitamos adelantarnos, sino saber coordinar con el tiempo eterno de Dios, porque tú también tienes eternidad en Jesucristo.

Es cierto que tienes que afirmar tu fe y tu conocimiento de Dios para que puedas ver esto, así que ora firmemente hasta alcanzar este conocimiento y estar convencido.

CONCLUSIÓN:

Un hecho muy importante acerca de este tiempo eterno de Dios y que se muestra que el hombre también vive en este tiempo infinito es la mismísima obra de salvación con la venida de nuestro Señor Jesucristo. Pues desde la creación del mundo, cientos y miles de años han pasado, cientos de generaciones de hombres han pasado por el mundo, mas Jesús ha venido una sola vez en carne al mundo y en una época determinada para salvar a todos los hombres.

¿Cómo puede él salvar a los hombres que él ha escogido desde antes de la fundación del mundo? Porque nuestro tiempo en Jesucristo es eterno.

Por tanto, no importa cuándo él viniese al mundo como hombre, igual él nos salva. Pues en Jesucristo, incluso las personas que han muerto, las personas que no nacieron todavía pero que están dentro de los planes de Dios tiene salvación.

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