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Palabras de
Vida
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Sermón para Palabras de Vida 196 Título: El corazón de Dios. Biblia: 1 Corintios 2:6-16 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada 6. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 7. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8. la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 9. Antes bien, como está escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. 10. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13. lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
Introducción:Nosotros utilizamos de alguna forma el reloj para coordinar nuestras actividades, nos indica las tareas que debemos realizar a cada tiempo. También nos habla de cómo está pasando el tiempo, los días, meses y años. Si en la vida del hombre existe un tiempo para cada actividad, también es necesario una decisión que tomar respecto a qué actividad se realizará en primer lugar porque el tiempo es limitado. Cuando las ideas son muchas, cuando las actividades son diversas, ciertamente hay que tomar una decisión. Algunas veces en asuntos no tan relevantes, mas otras veces, ciertamente muy decisivas. Es por ejemplo la decisión de abandonar los estudios, la elección de una carrera universitaria, la decisión de un matrimonio, el nacimiento de un hijo y otros muchos que se suceden a lo largo de la vida. Talvez no tengamos una visión inmediata de las consecuencias de la decisión que tomamos, mas ciertamente influirá bien o mal en algún momento de nuestra vida. Un asunto mucho más difícil y delicado es cuando tenemos que tomar decisiones que afectan la vida de otros, que influyen decisivamente en el futuro de ellos. Porque siempre nuestra relación entre los hombres tienen influencia y marcan de alguna manera nuestras vidas y la de otros. Una buena o mala decisión puede hacer que la vida de los hombres sea feliz, infeliz, desgraciada. Por eso, siempre necesitamos de buenos líderes, y de alguna manera cada persona es un líder en algún ámbito de la vida, en su trabajo, en su hogar, entre amigos, entre los parientes. Es cierto que hoy no tenemos muchos modelos que seguir, ni tenemos a tantos ejemplos dignos. Por eso, sacar de un entorno del cual ha vivido durante años, décadas y siglos es difícil. Pues muchos dicen: ¿para qué tanto esfuerzo? Mas cuanto más te quedes en tu mismo lugar, dentro de algún tiempo no tendrás espacio, pues ya no vivimos en un mundo aislado, sino con una competencia nacional e internacional. ¿Qué hay de la iglesia?Dentro de la iglesia pasa algo extraño, generalmente las personas son muy confiadas, talvez porque confían pues tienen fe, mas también porque pareciera que no tiene efectos inmediatos. Pero existe un tercer motivo, que no tienen discernimiento para relacionar las cosas que suceden en su vida con la Palabra de Dios. Esto nace principalmente porque consideran que Dios está parado, estático, silencioso en la iglesia, pero que no se inmiscuye en la vida diaria de los hombres, ni que obra sobre un país o sobre el mundo entero. También las iglesias hoy tienen el discernimiento enceguecido, porque va tras la sociedad, trata de perseguir y adaptarse a los cambios que suceden en el mundo y en los hombres. Mas no es capaz de marcar pautas, ni tiene la revelación de Dios sobre qué desea hacer él. Es decir, hoy, es difícil escuchar la voz de los profetas de Dios. Pues estos hombres de Dios fueron enviados al mundo para hablar, para llamar, para convencer, para advertir de las cosas que Dios estaba por hacer. Las iglesias son incapaces de predicar las Palabras correctas, ni mostrar al mundo la voluntad de Dios. Porque ciertamente Dios está trabajando mas necesitamos saber la dirección a donde va, su propósito para que no quedemos en contramano, principalmente nosotros que conocemos a Jesucristo y tenemos acceso a él. Significa que no estamos llegando hasta Dios para preguntarle, ni tenemos la sabiduría ni la santidad necesaria para entrar delante de Dios. Uno porque no muchos conocen el camino, otros porque no creen en el poder de Dios y otros no hacen el esfuerzo suficiente. Pues la Palabra de Dios dice: Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14) Suposiciones peligrosasJesús mismo dijo en San Mateo 24 de las cosas que sucederían en los próximos días, las cosas que sucederían a medida que se acercara el fin del siglo y de su segunda venida para juzgar a los vivos y a los muertos. Cuando uno lee ese capítulo ciertamente nos incita a estar despiertos, pero sobre todo entendidos respecto al tiempo y los tiempos que vivimos. Pues sino seremos sobrellevados por las calamidades, sin previsión y consecuentemente sin prevención. Porque las dificultades no solamente vendrán por causa de las calamidades sino que vienen para matar y para destruir a los creyentes. Porque es el último tiempo de Satanás que gobierna el mundo y los reinos del mundo, pues serán juzgados y condenados eternamente. Y Jesús dijo: y todo esto será principio de dolores (San Mateo 24:8). Mas también dice para todos los hijos de Dios: mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. (San Mateo 24:13). Esta sabiduría y conocimiento de los tiempos solamente la tiene Dios y lo mantiene en misterio, y se lo revela a quien quiere: que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo (Efesios 1:8-9). Por eso, cada creyente y principalmente la iglesia necesita ganar el beneplácito de Dios, ser agradable a él para que revele su voluntad para este tiempo. Tan cierto como el tiempo pasa y no vuelve, así también los tiempos y la obra de Dios en este mundo es cambiante, evolucionante; y debe ser la iglesia y los creyentes en particular quienes tienen que ser atalayas y profetas. Ser los primeros en saber anticipadamente, advertir con tiempo de la voluntad de Dios, estar preparados y en casos necesarios sufrir las persecuciones y sobrellevar las cargas con el pueblo. Mas nunca recibir una avalancha sin preaviso, pues entonces significa que no tenemos contacto con Dios. Entonces, cuando nosotros podemos advertir anticipadamente de los sucesos que ocurrirán, de cómo aparecerá la voluntad de Dios; y cuando eso ocurra, todos sabrán que Dios obra en la tierra y que existen profetas de Dios en la tierra. Mas cuando la iglesia se duele ella misma, cuando sufre ella misma calamidades sin conocer los motivos, es tiempo de reflexión y sobretodo de arrepentimiento. Si el creyente o la iglesia no tiene palabras de profecía, si no puede revelar los misterios de Dios al mundo, ¿cómo entonces podemos decir que es la luz del mundo que ilumina las tinieblas? Así que, el creyente siempre tiene que ir un paso o dos adelante de todos, pues cuando ocurran los hechos, cuando se cumplan las profecías, entonces sabrán que existe un verdadero Dios quien reina sobre toda la tierra. Pues la Palabra dice: por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:9-11) Por eso, hoy la iglesia no tiene poder, nadie le escucha, simplemente es un portavoz de los dolores del pueblo, un almohadón donde vienen a llorar todos, mas no tiene palabras consoladoras de aliento, ni respuestas de Dios. No podemos esperar a que el hombre o el gobierno resuelva nuestros problemas, sino que dependemos de Dios, del Dios vivo y Todopoderoso. ¿Amén? ¿Cómo obtenemos su beneplácito?Por eso, la Palabras de Dios dice hoy: hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria. También dice hoy: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Correctamente Dios pone una condición para que esta su sabiduría sea revelada: primeramente es para aquellos que creen en Jesucristo como su salvador, pues solamente ellos podrán ver, oír y entender, pues mora el Espíritu Santo de Dios. En segundo lugar, esta sabiduría es revelado para aquellos que le aman. Y aquí nos habla de nuestra respuesta a Dios, de cómo vivimos nuestra vida según las Palabras de la Biblia, de cómo vivimos con fe y obedecemos a sus palabras. Y Jesús dijo: el que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. (San Juan 14:23-24) . En tercer lugar, la Palabra nos dice: pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. También dice: así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. A más de las condiciones arriba mencionadas, aquí nos dice que solamente el Señor las revela por medio del Espíritu Santo, mas si tú crees en Jesucristo significa el Espíritu de Dios mora en ti, pues dice la Biblia: Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Ahora, si crees en Jesús y en ti mora ciertamente el Espíritu Santo, ¿por qué no puedes escuchar la voz del Espíritu? Es porque no estás reconociendo su voz, es porque no lo puedes entender. Es porque Dios dijo: sin santidad nadie verá al Señor. Significa que tu vida tiene que ser reformada, buscar la santidad de Dios en tu vida, tienes que creer en las Palabras de Dios y tratar de vivir según ella, cueste cuanto cueste, aun al costo del sufrimiento, persecuciones, desprecio, pérdidas materiales; aun al costo de la sangre y de la vida si es necesario. Por eso, las suposiciones son peligrosas, porque yo soy creyente, porque somos la iglesia de Jesús, pensar que todo lo puedo en Cristo quien me fortalece. Todo lo puedo, mas no todo conviene. Todo lo puedo, mas tengo que hacerlo en la senda de Dios. Todo lo puedo, mas no puedo ir en contracorriente con Dios. Y cuando tú estés del lado de Dios y no en confabulación con el mundo, cuando tú defiendas a Dios y sus palabras con tu vida, aun a costa de ir contra los hombres y el mundo. ¿Cómo sabemos que esto es cierto? Solamente existe una verdad y una consecuencia. Es decir, tú no le ves al Espíritu Santo, tú no puedes obligarlo; pues él actúa libremente y según las reglas de la Biblia. Si tú no le escuchas es porque tú estás en falta, pues tú no le has buscado lo suficiente, que no has hecho correctamente la voluntad de Dios. Tampoco puedes aprovechar este poder para tu provecho, para elevarte tú sobre los hombres, no puedes utilizar este poder para controlar ni para tu vanagloria. Entonces, cuando tú vivas conforme a su Palabra en temor, cuando a lo largo del tiempo tu amor por Jesucristo y tu determinación no cambia, el Espíritu Santo te revelará poco a poco los misterios. Mas tienes que amar la sabiduría de Dios, y esto es la Biblia. Tienes que amar en leer su Palabra, en meditarla, en poner en práctica si es posible hasta la última tilde. Y esta es la tristeza que muchas veces siento, por eso, nuestra lucha es larga y solitaria muchas veces, pues hasta que no pruebes esta sabiduría y revelación del Espíritu Santo, tu incredulidad marcará tu vida. En cuarto lugar, es una lucha personal de todos los días para estar despierto espiritualmente. Porque no es fácil estar en la altura espiritual, porque tenemos muchos obstáculos. Y estar despierto todos los días, buscar y escuchar la voz del Espíritu Santo todos los días. Y sólo aquel que recibe esta sabiduría del Espíritu Santo sabe qué es lo que nos ha dado. Dice hoy: y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Tienes que saber que estas sabidurías que son reveladas por el Espíritu Santo, no están escritas en ningún libro salvo la biblia. E incluso, no están escritas en los libros de ningún teólogo o pastor, pues tiene que relacionarse con el momento actual, con la evolución de los tiempos, de la iglesia, del país. Por eso digo que los creyentes y la iglesia tienen que estar más avanzados en el entendimiento de los tiempos y de los sucesos, y cuando sabemos por el Espíritu Santo el corazón de Dios, entonces nunca estaremos asustados ni seremos sobresaltados por los hechos y circunstancias. Y como estas palabras no son enseñadas por la sabiduría humana, sino es enseñado personalmente por el Espíritu Santo, hay que buscarle a él, por medio de su Palabra, la Biblia y la oración en el Espíritu. Este es el poder que nos ha concedido Cristo a los que le aman. En quinto lugar: implica sacrificio personal. Hoy la Palabra dice: pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. El hombre del mundo no puede ver ni entender lo que tu dices y lo que dirás. Dirán que es locura. Nadie creerá en tus palabras, mas el tiempo lo dirá, los sucesos ocurrirán y todos sabrán que eres profeta de Dios en la tierra. Mas hasta que se cumpla es necesario tu sacrificio personal, recibir las burlas, e incluso la incomprensión de otros hermanos en Cristo. ¿Por qué ocurre esto? Pues no todos están despiertos espiritualmente, no todos escuchan la voz del Espíritu Santo. ¿Estás dispuesto a amar a Jesús sobre todas las cosas? ¿Estás dispuesto a seguir solamente a él? ¿Amarás a Dios y no al mundo? ¿Podrás sacrificarte tú, sufriendo pérdidas, recibiendo las incomprensiones de los hombres? ¿Podrás escuchar de los hombres que eres loco? Mas aquellos que han recibido el Espíritu Santo que proviene de Dios, sí sabe qué le ha concedido Dios y qué proviene de él. Conclusión:Recuerden las Palabras de Jesús, esto es solamente el principio de dolores. Si no llegas a conocer el Corazón de Dios, no sabrás cuál es su voluntad. No sabrás qué está él preparando para ti, para la iglesia, para el país, para el mundo. Y cuando no sabes, te verás envuelto en todas las circunstancias de la consecuencia de la decisión que Dios ha tomado y determinado hacer. Así cuando un avión vuela alto, por arriba de las nubes tormentosas y entra en la tranquilidad del cielo, así también tu espíritu tiene que adentrar en las profundidades de Dios, saber el corazón de Dios y su ánimo para que tú estés por encima de los problemas y de los sucesos futuros del mundo. Puede que no seas librado de todos los problemas que atañe a los otros, mas es más llevadero una situación difícil cuando tú sabes las consecuencias y de cómo terminarán las cosas. Mas cuando esto te sobreviene por sorpresa, te dolerá mucho y llorará como cualquier hombre incrédulo. El conocimiento del Corazón de Dios y entrar en las profundidades del Espíritu para escuchar su voz es una bendición, un don y gracia que se concede para aquellos que aman a Dios y le buscan con perseverancia y fe. Por eso, mas muchos primeros serán postreros, y postreros primeros. Consérvate a ti mismo, teniendo la mente de Cristo. Sé un hombre espiritual entonces conocerás el corazón de Dios. Que Dios te bendiga. |
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