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Sermón en el día de Jesús 9 de octubre de 2005 Título: ¿En quién confías? Biblia: Jeremías 17:5-11 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG
5 Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que
confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y
su corazón se aparta de Jehová. Introducción:Hoy la tecnología está tan avanzada que ponemos una manzana al comienzo de una cadena de máquinas procesadoras y al final de la cadena, sacamos una serie de productos terminados, empaquetados, inclusive listos para ser distribuidos según las distintas direcciones. Sí todas las cosas que el hombre pretende es hacer previsible el resultado, manejan por estadísticas, por proyectos, por presupuesto. Trata de automatizar todos los acontecimientos para que no ocurran riesgos, ni sobresaltos. Y cuanto más el hombre logra imitar y simular los resultados, cuanto más resultados previsibles consiga, mayor será la incredulidad de los hombres sobre Dios, mayor será su desvío hacia el creador e incrementará su confianza en el hombre. Un ejemplo de eso nos lo dice la Biblia, cuando Moisés se presenta ante Faraón para pedirle que libere al pueblo de Israel. Cuando es requerido por una señal, Moisés dijo a Aarón para que eche su vara y se convirtió en culebra. Entonces Faraón llamó a sus sabios e hechiceros, quienes con sus encantamientos, también echaron sus varas y se convirtieron en culebras. Mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos. Mas aquí viene lo importante y dice la Biblia: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. (Éxodo 7:13). Pues el hombre piensa que no está muy lejos de la capacidad de Dios. Asimismo el abuelo y la abuela de todos los hombres, Adán y Eva quisieron probar ser iguales a Dios y comió el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque la serpiente les dijo: no moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. (Génesis 3:4-5) Maldito el varón que confía en el hombreAsí es, cuanto más el hombre aprenda por medio de la investigación y el estudio, por medio de la tecnología, por medio de la prueba y error, será más difícil de convencerlo de que existe un Dios sobre todas las cosas. Si en la época de Moisés, el Faraón se ensoberbeció con sus magos y encantadores, hoy también todos los hombres quieren manejar en base a la ciencia, en la producción estimativa, en los números de la economía. Y así, el hombre pierde toda noción que le haga diferenciar dónde y cuándo son las cosas de Dios y cuándo las cosas de los hombres. Un ejemplo sencillo, cuando la iglesia tiene que hacer un evento al aire libre, no ora al Señor para que él les dé un tiempo agradable, sino se pregunta: ¿Qué nos dice el pronóstico del tiempo? Hoy las iglesias ya no manejan las actividades de acuerdo a los milagros que pueda mostrarnos Dios ni la oración para la multiplicación, sino según el presupuesto anual. Entonces toda actividad se encuadra dentro de los límites del dinero y todo evento no previsto, no puede ser realizado. Así que, si Dios desea realizar un trabajo con una iglesia, tiene que preverlo con un año de anticipación como mínimo. No se pregunta: ¿es la voluntad de Dios que lo hagamos? Nadie responde: oremos, mas bien se piensa en el presupuesto y el dinero que demandará. Así hemos borrado toda posibilidad de que Dios nos muestre su poder, que él abra nuevos caminos. La voluntad de Dios tiene que estar sujeto al presupuesto. Jesús antes de iniciar su ministerio fue tentado por Satanás: si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan porque sabía que tenía hambre, y el Señor respondió: no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (San Mateo 4:3-4). Mas hoy, todos los ministros se buscan asegurar el pan primeramente para no ser tentados por el diablo. Como nos dice la palabra de Dios hoy: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Las personas que hoy se manejan con estos principios, confiando más en la capacidad de los hombres de planificar, de prever, de asegurar su futuro, y que no confía en Jehová enteramente, Dios dice que será maldito. Porque su esperanza está en la carne. Y algo malo comienza a ocurrir: su corazón se aparta de Jehová. Y lo peor sobreviene: tampoco Jehová cambia esa situación. Finalmente, el resultado en el hombre será: como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Un ser solitario, porque Dios no le habla, ni tendrá el maná, pan del cielo cada día para que alimente su ser. Pues su corazón se apartó de Jehová y cuando eso ocurre: se pierde la sensibilidad espiritual, pues es incapaz de escuchar la voz del Espíritu Santo. Sí, el Señor deja de hablarle, no le muestra los sucesos que vendrá, el bien que está haciendo ni el mal. Todo les sobreviene de golpe. Por eso, a tantos cristianos les sobreviene los mismos males que los incrédulos y no entienden, porque su entendimiento embotó. ¿Para qué? Dice el Señor Jehová, para qué necesitan de mí, si hoy tienen todo y han previsto todas las cosas: el seguro médico para la salud, la jubilación para la vejez, seguros contra robo, incendios y los imprevistos, alarmas y guardias de seguridad para su protección, las radios y televisiones para estar a la corriente de todos los eventos y sucesos que ocurre, teléfonos para hablar en línea con sus pastores. Tienen los préstamos para tener dinero en efectivo, consiguen adquirir en cómodas y eternas cuotas para tener los bienes. Hoy nadie necesita leer la Biblia, pues tienen quienes lo hagan en su lugar, que lo interpreten y lo escuchan cómodamente desde un sofá y bajo aire acondicionador. Nadie asiste a las iglesias con sus biblias e himnarios en mano, pues tienen a la altura de sus ojos en pantalla gigante. Finalmente no saben dónde buscar un versículo, ni dónde está ubicado un libro en la Biblia y se defienden: ¿eso está en la Biblia? También existen algunos más inteligentes: pasa que esta no es como la Biblia que tengo en mi casa. ¡Así, quién necesita de Dios! Nunca ha sido tan fácil, hoy no necesitan ir a la iglesia, porque la iglesia viene a ti, entra en tu casa, puedes elegir cualquier día. Tienes un pastor a tu disposición, incluso hacen visita a domicilio. Mas cosas tan básicas y rudimentarias como leer la Biblia, como arrodillarse para orar, esperar en la misericordia de Dios, buscar la respuesta de Dios, curtirse en la fe, en la virtud, en el conocimiento, en el dominio propio, en la paciencia, está pasado de moda. Pero éstos olvidarán de Dios, mas bien, Dios no les hablará, se quedará quieto, silencioso. Y la única respuesta de Dios que sobrevendrá sobre los hombres son: desierto, vivir en los sequedales del desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Tampoco se percatará cuando viene el bien, pues le pasará de largo, porque Dios no le mostrará, ni le hablará. Y los primeros síntomas se verán en los hijos de los creyentes y en los hijos de los hijos. Se apartarán cada día más de Jesucristo, y en alguna generación o ramificación, estarán en el mundo, porque no hay celo por Jehová de los ejércitos. No está de moda, pero funcionaSeguro que seremos un especimen raro y en decadencia, pues no hacemos como todo el mundo lo hace, ni gritamos ni sobresaltamos, simplemente nos dedicamos a las cosas básicas: la Palabra, predicación y el estudio bíblico contínuo, la oración y la evangelización. Nunca hemos tenido un presupuesto anual, ni siquiera mensual, nunca hemos preparado un plan de acción. Una vez, una hermana me preguntó: ¿pastor, por qué nosotros no tenemos una estratégia, pues todas las iglesias tienen una y se manejan de acuerdo a un programa? Me quedé sorprendido con la pregunta, no tenía la respuesta en la punta de la lengua. Mas enseguida el Señor me dio la sabiduría y respondí: nuestra estrategia es no tener ninguna estrategia. ¿Cómo se entiende esto? Al no tener ninguna estrategia, todas las estrategias son posibles para nosotros, no nos encasillamos en ninguna, tenemos la flexibilidad en todos y podemos reacción rápidamente a las instrucciones y mandamientos de Dios. Tratamos de estar dispuestos para el Señor Jesucristo las 24 horas del día, los 365 días del año y todos los años hasta el día de la muerte física, pues no sabemos qué es jubilación. Lo único que hemos insistido siempre como dice la palabra de Dios: Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. Seguro que para los hombres, las cosas que hacemos y de la manera que hacemos iglesia y llevamos la Palabra es locura, mas Dios mismo nos ha dicho: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos. (1 Corintios 1:19). Porque dice a continuación: pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. (1 Corintios 1:21) Nadie llevará una iglesia como la nuestra, imprevisible y sin estrategia para los ojos de los hombres, mas siempre hemos tratado de confiar en Jehová, siempre hemos tratado de ganar su confianza. Y el Señor Jesús sabe que nosotros estamos siempre prestos, para el tiempo, la obra y el lugar que sea necesario. No seremos una iglesia de moda, pero vemos milagros todos los días, vemos y entendemos el rumbo de la voluntad de Dios, sabemos dónde hay que enfatizar, cuándo dejar las cosas que están para morir y desaparecer. Preferimos cambiar concursos, conferencias, seminarios, campeonatos, conciertos por oraciones, por estudios bíblicos, por evangelización, por visitas a los enfermos y moribundos, para llegar y conquistar las almas perdidas y las ciudades desoladas del interior, llegando a cada hogar y a cada persona. Una pregunta que siempre me han hecho pero siempre fui reacio a responder fue: ¿cuántos miembros tiene su iglesia? Nunca lo supe con exactitud, pues todos los días es cambiante. Sí, tenemos muchos lugares vacíos en los bancos de la iglesia. Una es la realidad de las personas quienes vemos y otra la realidad de la visión con que oramos. Y ¿qué número ocupa Jehová? ¿Cuántos asientos ocupa él? Pues un día Jehová dijo a Gedeón: el pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: mi mano me ha salvado. (Jueces 7:2). Mas bien confiamos en Jehová quien dijo a Moisés: ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. Sí, nosotros creemos en el Dios quien dijo: YO SOY EL QUE SOY. Confiamos en el YO SOY de ayer, en el YO SOY de hoy y en el YO SOY de mañana. Ciertamente está fuera de moda, pero nos mantenemos vivos, alimentándonos de las palabras de Dios todos los días. Y tratamos de confiar en Dios, tratamos de ser aprobados por Dios todos los días, como dice la Biblia: porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones. (1 Tesalonicenses 2:3-4). Ya llegarán las diferenciasSí, llegarán las diferencias, porque el mundo cada día se seca, cada día tendrá más sequía, más hambre, las recesiones económicas aumentarán, cada día emigrarán más personas, más familias se separarán por la falta de pan. Porque se apartaron de Dios, porque se han dedicado a las imágenes, la idolatría; y cuantas más grutas y rincones santos hagan para honrar a imágenes y prendan velas, se acentuará Se nombran de soberbios y se apellidan de injustos y corruptos. Y los hombres tendrán comenzón para oír. Porque también la palabra de Dios se secará, pues los hombres han perdido el enfoque de Dios. Pues no han confiado en él. Y cuanto más se sequen espiritualmente por falta del alimento de Dios, nosotros que tratamos de confiar siempre en el Señor, estaremos verdes, dando frutos a su tiempo. Siendo aliviados y alimentados. Entonces verán que Dios está con nosotros. Y el Señor hará diferencia como el día y la noche, porque dice la Palabra profética: porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria (Isaías 60:2). Y que Dios hará clara diferencia cuando venga el calor. Vendrán los años de la sequía, los años de la sequía espiritual, se fatigarán por todas las cargas que soportarán. Mas nosotros seremos renovados, reverdecidos, fortalecidos y los frutos lo dirán; sí, los frutos hablarán. Como dice bien explícito hoy: YO JEHOVÁ, QUE ESCUDRIÑO LA MENTE, QUE PRUEBO EL CORAZÓN, PARA DAR A CADA UNO SEGÚN SU CAMINO, SEGÚN EL FRUTO DE SUS OBRAS. Hermanos, ¿cómo está hoy tu corazón? ¿en quién estás confiando? Seguro que para confiar en Jehová tendrás que hacer algo más, tendrás que caminar más, tendrás que vivir más con fe. Mas cuando los creyentes se renueven de día en día, cuando vivan con confianza, cuando sigan y vean que no les falta nada, ni preocupación. Oren para que tengan los ojos espirituales para tener discernimiento. Para ver dónde está Dios trabajando, no sea que estés cavando en el desierto en un lugar olvidado y desechado por Dios. Es loable la fidelidad de los creyentes hacia su iglesia, pero no son fieles a Dios. Piensan que tienen que cuidar y guardar su iglesia, lo defiende a capa y espada, soportan tormentas, pero no son así para Jehová, pues no confían en él. Es como una famosa historia de un esclavo afroamericano quien quiso entrar en una iglesia de blancos en el culto de navidad, y estaba nevando profusamente. Ni bien abrió la puerta, le echaron fuera porque era negro. Pero su fe era grande, se plantó bajo el frío de la nieve, y a través de la ventana participaba del culto de navidad. Al poco rato, se acercó una persona. Y este desconsolado esclavo dijo: ¿a usted también no le permitieron entrar? Sí, le respondió. Era una voz conocida, se dio vuelta para mirar y era Jesús. Conclusión:El creyente tiene que ser como un árbol plantado junto a las aguas. Tiene que sentir que sus raíces están junto a las aguas, junto a las corrientes de las aguas de Dios. Tiene que ver diferencia en su vida con respecto a las personas que están fuera de la iglesia. Pues si Dios dijo: Jehová es mi pastor, nada me faltará. Entonces cada palabra de este versículo tiene que ser cierto y comprobable. Verificable y cuantificable en tu vida real, no en palabras ni en promesas. Hoy los creyentes viven de promesas, de esperanzas; pero pasan por desiertos, por sequías, por calor abrasador, los malos los pisotean y se mantienen sin frutos. Pero les enseñan que eso es normal. ¿Puedes decir que hoy eres diferente? ¿Cómo? ¿Puedes demostrarlo? Mas busca esto: Ser el bendito de Jehová. Como dice hoy: bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Que Dios te bendiga. Es libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús “de gracia recibisteis, dad de gracia.” Pero está usted comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En ese caso necesitará una autorización por escrito. |
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