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Sermón en el día de Jesús 11 de setiembre de 2005 Título: No sólo de pan vivirá el hombre Biblia: Proverbios 11:24-31 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada 24 Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. 25 El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado. 26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá; pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende. 27 El que procura el bien buscará favor; mas al que busca el mal, éste le vendrá. 28 El que confía en sus riquezas caerá; mas los justos reverdecerán como ramas. 29 El que turba su casa heredará viento; y el necio será siervo del sabio de corazón. 30 El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio. 31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador!
Una confusión frecuente en la cual incurren los creyentes es acerca de las bendiciones. Pues a todos nos gustan las bendiciones, por eso lo hemos incluído en nuestros saludos. Deseamos para mis hermanos en Cristo que Dios les bendiga ricamente, y también esperamos que me deseen bendiciones de lo más alto. Ciertamente que esto no cambiará, ciertamente este concepto seguirá por generaciones y por las distintas culturas a donde se predique el Evangelio. Y no es nada raro, porque inclusive los discípulos quienes siguieron a Jesús desearon recibir bendiciones, ocupar cargos en el reino donde Jesús sería el rey. Uno quería sentarse a la derecha, otro a la izquierda. Lastimosamente los asientos a la derecha e izquierda son uno solo a cada lado. En el mundo de los incrédulos también pasa lo mismo, a la hora de elegir los candidatos, a la hora de preparar las listas para los futuros gobernantes, congresistas, consejales. Todo el mundo quiere estar entre los primeros lugares, pues así su trabajo será recompensado con una banca, con un sueldo asegurado. Engañosamente los creyentes tienen en sus mentes de que el dinero tiene que llover desde el cielo, que a cada paso tienen que encontrar un billete de dinero. Que todo cuanto haga tiene que resultar en beneficios, porque está de su lado Jesús. Piensan que todos los negocios tienen que generar millones, que su situación económica cambiará. Piensan que las enfermedades huirán por siete caminos. Es cierto, todas estas cosas ocurre en un principio, o puede no ocurrir. Digo que son engañosamente enseñados porque da falsas esperanzas, porque la Palabra de Dios no dice eso. Y seguro que esto mismo sentirán y habrán sufrido muchísimos creyentes en carne propia por la mala enseñanza y por desconocimiento de la Biblia viven esperando por algo que no vendrá como piensan. ¡CLARO QUE RECIBIMOS BENDICIONES!Pues no existe mayor bendición que ser salvados, que recibamos el perdón completo de nuestros pecados, aun cuando estábamos muertos. Es una gracia increíble, no sabíamos y menos le pedimos, pero Jesús quiso morir por los pecadores y darnos la salvación a vida eterna. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:4-9) ¿No es una gran bendición? Aun cuando no conocíamos a Jesús, dicen estas palabras, él murió por nuestros pecados. Pero no solamente eso, sino que juntamente con él resucitamos. Y juntamente con él hemos ascendido y hoy estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús. Por eso es bendición de bendiciones, pues el que cree, ya tiene salvación y vida eterna. El problema surge cuando nosotros no consideramos que esto sea una bendición, y claro que así pensarán, pues enseñan en sus doctrinas que la salvación está para realizarse próximamente, pero no se finiquita hasta el día que estés muerto, ¡y eso si lo haces con fe! Por eso consideran que el perdón de pecados no es bendición, pues no están seguros hasta el día que se cumpla. Sólo existe un problema, el que muere nunca regresa para contarnos qué bendición recibió: ¡el cielo o el infierno! Mas la Biblia dice que hoy ya estás en los lugares celestiales y de ese lugar no puedes bajar, ni puedes ser bajado; porque está escrito en la Biblia: pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. (San Lucas 16:25-26) ¿Qué más bendiciones que estas necesitas? Pero ¿por qué hoy estás tan afanoso de recibir las bendiciones terrenales? ¿Sabes por qué? Porque hoy te parece que tienes fe en Jesucristo, pero no puedes ver el paraíso ni las cosas celestiales, ni puedes ver toda la gloria de Dios y bendiciones que Jesús YA te lo ha dado. ¿Y cómo poder mirar las cosas espirituales, si uno no ora por ellos? Pues la generalidad de los creyentes hoy está orando por el pan de cada día, están orando por las deudas que tiene. Están tan enfrascados en todos los quehaceres de la vida de los hombres, que no tienen ojos para mirar las celestiales. No difieres de un hombre incrédulo del mundo, eres tan afanoso como ellos. ¿Cuándo te sobrarán para dar a los pobres? ¿Cuándo podrás compartir con aquellos que hoy no tienen? Y aquí viene el problema. Tú miras por las cosas materiales y terrenales, pero Dios te quiere enseñar las celestiales. De esto mismo hablaba Jesús con Nicodemo: de cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? (San Juan 3:11-12) ¿Y cómo miraremos las celestiales si nosotros no estamos orando por ellos? ¿Cómo atesorar para el cielo si hoy nos falta? Y cuando escuchamos versículos como el de hoy, nos disculpamos porque primero hay que apagar el fuego de mi familia. El error está en que hoy los pastores enseñan a sus ovejas acerca de las bendiciones terrenales, dinero, fortuna, salud, bienestar, familia, hijos. Y ciertamente que en un comienzo, estas cosas les sobreviene a los nuevos creyentes; pero por lo general no pasa de 1 año. Hoy la gran mayoría de los cristianos que abandonaron la iglesia es porque no pudieron entender ni vencer este escollo. Pues no tuvieron respuestas, y las palabras de los pastores no se ha cumplido. Frustración, desengaño, desesperación. Y además, cuando una oveja reclama o pregunta a su pastor, siempre éste tiene una respuesta en la punta de la lengua: TE FALTA FE. Y este es el tiro de gracia. Algunos vuelven y lo intentan, mas por lo general tienen a fracasar y ¡fracasarán! Porque la Palabra que sale de la boca de Dios dice esto. LOS MECANISMOS DE DIOSEsto es el error de los líderes, enseñan palabras que no existen en la Biblia. Doctrinas que dejan de lado, pensando que no se aplican en esta nueva época, solo enseñan lo agradable a los oídos de los creyentes hoy, pero dentro de muy poco se convierte en una trampa mortal. Dios nos sacó del mundo, de la incredulidad, nos sacó de Egipto para darnos vida. Mas es justo y es justicia decir que él nos llevará por el camino del desierto como dice la Palabra en Deuteronomio 8:1-10 : cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hichado en estos cuarenta años. Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga. Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y temiéndole. Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Sí, este es el mecanismo que tiene Dios para hacernos aprender, y cuanto más te apliques y aprendas rápidamente, mayores beneficios y bendiciones recibirás, mas nunca antes. Es cierto que algunas personas, reciben y creen en Jesús siendo ya ricos, pero éstos debieran saber que tienen que aprender más rápidamente, pues sino, Dios te quitará todo. Y el mecanismo de Dios es: el desierto, afligirte, probarte, para saber lo que hay en tu corazón, si guardarás o no sus mandamientos. Nadie está exento, nadie puede obviar este paso y este proceso de fe: QUE NO SÓLO DE PAN VIVIRÁ EL HOMBRE, SINO DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE JEHOVÁ VIVIRÁ EL HOMBRE. Y digo que nadie está exento de esta disciplina, pues hasta el mismísimo Jesús tuvo que pasar por esto: y vino a él el tentador, y le dijo: si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (San Mateo 4:3-4) Y aquí viene la incógnita de tantas personas, si Dios es amor, ¿por qué él nos da esta clase de prueba, por qué no nos puede dar todo de una vez? Incluso he encontrado a personas quienes rechazaron esto. Pero te puedo asegurar: esto también está escrito en la Biblia, si no aceptas y si no aprendes rápidamente, Dios puede enviarte al desierto, hasta que te rindas ante Dios, y los israelitas lo probaron: vivieron 40 años y toda esa generación murió en el desierto. Recuerda tú estás en la tierra y Dios en el cielo. ¿Crees que estas palabras que te digo son duras? No, sí molestan un poco al oído y al corazón rebelde y no domado, pero sí te dolerá realmente cuando entres en el desierto de Dios y no tengas más oportunidad para salir. ¿PARA QUÉ NOS ENSEÑA DIOS ESTO?¿Para qué Dios enseña que no sólo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios? ¿Será simplemente por capricho? Pues solamente así el hombre aprende a vivir con fe, solamente así el hombre aprende a vivir confiando en Dios. Aprende que cada palabra de la Biblia es cierta y está viva. Y más que nada, solamente así el hombre busca a Dios todos los días. Experimenta de que Dios existe, que vive y que es tu Dios. Nuevamente, ¿por qué Dios nos quiere enseñar que no sólo de pan vivirá el hombre sino de toda la Palabra que sale de la boca de Dios? Pues cuando estamos en aprietos, cuando tenemos necesidades, cuando nos falta todo, cuando nos falta la salud y así comenzamos a buscamos a Dios; él nos responde de a poco, para que ganemos confianza, para que comprobemos que es cierto, que tiene cuidado de mí. Mas tiene un fin más profundo y está escrito en Hebreos 11:38-40 de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros. Así que este es el deseo de Dios para nosotros también: para que seamos perfeccionados como creyentes, para que también recibamos las mismas cosas que los grandes creyentes de la Biblia. De esto nos sigue diciendo en Hebreos 12:1-3 por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrena que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Sí, Jesús sufrió el oprobio, el vituperio, las maldades, la muerte, porque veía delante de él, la gloria que Dios le tenía preparado en los cielos. Hoy nos afanamos por las cosas del mundo, por el pan del mundo, tenemos envidia por las cosas del mundo porque no podemos ver la gloria que Dios nos tiene preparado en su Casa Celestial. Este es el deseo de nuestro Padre Celestial: que nosotros también aprendamos a ver esto. Y este camino se alcanza cuando tú, buscas a Dios todos los días y clamas por las cosas celestiales, por su gloria, y andes en el Espíritu Santo. Entonces, y sólo entonces, podrás realmente cumplir con las palabras del Proverbios 11 que hemos leído. Entonces podrás repartir, tendrás alma generosa, podrás saciar a otras personas, procurarás el bien, como consecuencia te reverdecerás, tus frutos serán los frutos del árbol de vida y finalmente serás recompensado también en la tierra de los vivientes. Porque Jesús dice: Bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad, bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. ¿ES SOLO EL PAN DE CADA DIA?Todos los días necesitamos comer el pan para llenar nuestro estómago, por eso nos afanamos. ¿Pero este será todo el sentido de estas palabras de Dios? No solamente del pan, sino de todas las cosas que hoy consideramos como el pan de cada día: · No sólo en la inseguridad vivirá el hombre todos los días, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios. · No sólo de los quehaceres diarios vivirá el hombre, sino de todas la Palabra que sale de la boca de Dios. · No sólo de los temores vivirá el hombre, sino de toda la Palabra que sale de la boca de Dios. Pues si no puedes vencer tu dolor, tu miedo, tu inseguridad, tu enfermedad, el hambre, el sacrificio, tu reposo, tus sueños, el frío, el calor, tu pereza, tus excusas, tus hijos, tu marido o tu esposa, tus padres, tus fiestas, tus diversiones, tu confort, para buscar más la Palabra que sale de la boca de Dios, entonces el “pan” vence y domina tu vida. Conclusión:Sin antes ver el reino celestial, sin antes conocer algo de la gloria que Dios te tiene preparado y con que te ha bendecido, sin antes conocer que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda la palabra que sale de la boca de Dios; nunca podrás vencer, nunca podrás despegar un ojo del mundo. Competirás igual que cualquier incrédulo, nunca podrás abrir tu mano a favor del pobre y del necesitado. Algunos seguro que podrán hacerlo por celo, otro por publicar su nombre, algunos más lo hacen con dinero ajeno, mas nunca con lo suyo. Te levantarás a la mañana con los ojos puestos en el dinero y terminarás tu día lamentándote de que te falta alcanzar la meta. Y si hoy huyes y huyes, te esquivas para no aprender de que no sólo de pan vivirá el hombre, lo harás en algún momento de tu vida, incluso en tu vejez, y será tarde porque no tendrás más fuerzas, vivirás de a misericordia ajena, querrás que otros tengan compasión contigo, aquella que tú no tuviste a su tiempo. Tampoco podrás ganar almas, nunca serás bueno. Esto también es fe y obediencia. Saber que con nadie Dios hace acepción y excepción para con sus hijos. Eres rico hoy, ¿y piensas que estás por encima de todo esto? Toda generación tiene que pasar por este proceso, cada uno de la misma generación tiene que aprender esto ante Dios. Y el camino corto es enseñar a los hijos, enseñar a los miembros de la iglesia. Hasta que vean la gloria de Dios y la deseen más que el mejor dulce producido en el mundo, el mejor bien, la mejor vacación, el mejor trabajo. Que Dios te bendiga.
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