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Sermón en el día de Jesús 6 de agosto de 2005 Título: Un Dios recompensador Biblia: Salmo 18: Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada WWW.EVANGELIO123.ORG 16 Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas. 17 Me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo. 18 Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi apoyo. 19 Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí. 20 Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. 21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios. 22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no me he apartado de sus estatutos. 23 Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, 24 Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista. 25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. 26 Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. 27 Porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos. 28 Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. 29 Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros. 30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová; escudo es a todos los que en él esperan. 31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? 32 Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino; 33 Quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas; 34 Quien adiestra mis manos para la batalla, para entesar con mis brazos el arco de bronce. 35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido. 36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado. En el sermón del domingo pasado, hemos escuchado acerca de cómo “Cuando soy débil, entonces soy fuerte”, y por lo general, cada cual quiere traer el agua a su molino, cada persona desea justificarse él, quiere mostrarse débil, porque es pobre, porque no tiene trabajo, porque no es rico, porque es un trabajador, porque es viejo, porque es niño, porque es mujer, porque es analfabeto, porque es trabajador, porque es jornalero, porque es pensionista, porque es jubilado, porque es enfermo, porque es campesino. Tenemos tantas razones para ser débil y así calificarse como “aceptable” y clasificarse como “débil”. Pero dos cosas impiden que puedas pensar de esta manera, primero “si” una persona tiene conciencia en Jesucristo, el Espíritu Santo le revelará en tu corazón si eres débil porque crees en Jesús y le has entregado todos tus problemas y necesidades, y por consiguiente esperarás hasta que él te levante la frente bien en alto y que tus pies estén en lugar alto y seguro. En segundo lugar, la manifestación de Dios te mostrará verdaderamente si estás en su gracia. Puedes que hables miles de palabras para justificarte tú ante Dios, podrás comentar de cómo eres un hombre justo ante los demás hombres y relatarás de tu fe en Jesucristo; mas el Señor no se intimida por la condición del hombre, ni por sus palabrerías, sino que siempre se manifiesta en forma justa. No puedes alardear de algo que no tienes, no puedes hablar de que tienes el favor de Dios contigo, que Dios te ama, si no tienes ni recibes la manifestación ni la revelación del Todopoderoso. Me libró, porque se agradó de míLa palabra de hoy nos comenta de cuántas y cuáles son las dificultades que afronta el creyente hijo de Dios, de las muchas aguas turbulentas, de hombres viciosos y viciados por los bienes y poderes materiales, enceguecidos de odio y de violencia, de las muchas aguas que amenazan como peligros, como inseguridad, como la incertidumbre, como la desesperanza, como intereses creados. Muchos son los enemigos, los peligrosos, los casos de violencia, de asaltos, de los engañadores, de los hacedores de maldad, los inventores de males, hoy los enemigos se han hecho poderosos con el dinero mal habido, se han aliado con el poder que sustentan, porque manipulan la justicia a su antojo, aman el dinero. Y porque dictan las leyes o son quienes las aplican, piensan que están inmunes a los rigores de la ley. Aquellos que te aborrecen simplemente porque eres diferente, porque eres creyente, porque buscas a Dios todos los días, porque no sigues los mismos pasos desenfrenados que ellos tienen hacia el mal. Te atacan y te acusan, ¿dónde está tu Dios a quien tanto crees? Incluso se aprovechan de ti porque estás bajo la disciplina de Dios, se burlan y te asaltan porque Dios aparentemente no se mueve ni te salva (¡a sus ojos!). Mas de aquel hijo de Dios, quien es temeroso de Jehová, quien cuida su vida y sus pasos, sabe cómo trabaja Jehová de los ejércitos y por eso está confiando, pues dice la Biblia: “envió desde lo alto”, tu salvación; Dios mismo “te tomó”, para él sacarte de las muchas aguas; Dios “me libró” de mi poderoso enemigo y de los que me aborrecen porque son más fuertes que yo; “Jehová fue mi apoyo”, cuando me asaltaron en el día de mi quebranto; “me sacó a lugar espacioso, me libró”, ¿Por qué? “porque se agradó de mí”. Esto sí que es fuerte, si por ser débil en Cristo y Dios te responde de esta manera, tan fuertemente, en que ÉL mismo se presenta y te envía, te toma, te libra, de apoya, te saca a lugar espacioso, ¡CLARO QUE TODOS QUEREMOS SER DÉBILES EN CRISTO JESÚS! Mas aquí viene una pregunta y un dilema grande: ¿cómo obtengo este favor de Dios? ¿por qué a mí no me ocurre? Tú puedes aparentar todo cuanto quiera, tu entereza, tu fe en Jesús , tu confianza en el Señor, tu justicia; puedes contar y convencer a miles de personas que eres un buen creyente, mas esto dice la verdad: ¿DIOS OBRA DE ESTA MANERA CONTIGO? ¿SE MANIFIESTA CLARA Y EVIDENTEMENTE COMO DICE LA BIBLIA EN TU VIDA? Hoy Dios da una condición: “porque se agradó de mí”. No es un concepto que el hombre hace de ti, no es el concepto de la iglesia en que asistes hace de ti, no es el juicio que hace tu pastor de ti, no son los comentarios benignos de otros creyentes, sino es un juicio que emana de Dios: QUE DIOS SE AGRADA DE TI. Pues Dios dice: porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. (Eclesiastés 12:14) Entonces nos interesa saber: ¿qué tengo que hacer, cómo tengo que vivir para que Dios se agrade de mí? Pues si logramos esto, él también obrará de la manera que está descrito en la Biblia en el pasaje de hoy. Porque yo he guardado los caminos de JehováDice hoy la Biblia, “Jehová me ha premiado conforme a mi justicia”, “conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado”, “no me aparté impíamente de mi Dios”, “todos sus juicios estuvieron delante de mí”, “no me he apartado de sus estatutos”, “fui recto para con él”. Alguien puede decir: ¿existe algún justo delante de Dios?, ¿quién puede hacer toda la justicia de Dios? ¿Quién puede decir que tiene limpio sus manos? ¿Quién puede decir que no se apartó de Dios? También alguien dirá: entonces es beneficioso para el que conoce más la palabra de Dios, aquellos que tienen más años de creyente y de fe en Jesucristo. ¿Cómo se aplica un juicio justo en este caso? Primeramente, todos aquellos que creen en Cristo Jesús, aquellos que fueron adoptados por Dios como hijos por medio de Jesús, son santos y sin mancha (Efesios 1:4), son una nueva criatura en Jesús (2 Corintios 5:17). Mas la justicia que habla aquí es, que el creyente “sabe” cuál es la Palabra de Dios y las “hace”. Pero también obedece en la fe de acuerdo a su “nivel de fe”, ¿y cómo saber el nivel que tiene cada uno? Pues el Espíritu Santo que mora en cada uno de nosotros, sabe; y él nos indicará, nuestro espíritu estará en paz y gozoso cuando hacemos la justicia de Dios; en cambio, nuestro espíritu estará intranquilo, tendremos cargo de conciencia producido por Dios, cuando no estemos haciendo la justicia que sabemos y tenemos fe para obedecer. Así que, en la medida de la fe de cada uno tiene que cuidar de hacer toda la Palabra de Dios. Incluso, porque tenemos capacidad como hijos de Dios, tenemos que adentrarnos en toda palabra, para saber con mayor amplitud, para hacer mejores nuestros caminos cada día. Entonces, me recompensará Jehová conforme a mi justiciaJehová me recompensará conforme a la limpieza de mis manos. Será misericordioso con el que es misericordioso. Recto con el hombre íntegro, severo con el perverso, salvará al pueblo afligido, humillará al altivo, encenderá tu lámpara, alumbrará tus tinieblas, desbaratará ejércitos contigo, asaltarás muros con tu Dios, te hará perfecto en su camino, pues acrisolada es su palabra, y es escudo para quienes le esperan. Es tu roca, es quien te ciñe de poder, y hace que tus caminos sean perfectos, tus pies serán ligeros como ciervas, te hace estar firme sobre tus alturas, adiestra tus manos para la batalla, porque asegurará con firmeza las armas de batalla, te dará el escudo de salvación, su diestra te sustenta, y su benignidad te engrandece. Ensancha tus pasos, amplía tu horizonte, tus pies no resbalan, persigues a tus enemigos y los alcanzas, los acabas totalmente, los hieres para que no se levanten más, caen bajo tus pies, te ciñe de fuerza para la pelea, humilla a tus enemigos por debajo de ti, permite que destruyas completamente a tus enemigos. Y “clamaron, y no hubo quien salvase; aun a Jehová, pero no los oyó”. Los molerás como polvo delante del viento, los echarás fuera como lodo de las calles. Te ha librado de las contiendas de los pueblos, te ha hecho cabeza de las naciones, pueblo que no te conocía te servirá, al oír de ti te obedecerán, los hijos de extraños se someterán a ti, saldrán temblorosos de sus encierros. Alabarás a Jehová, bendito es tu roca, enaltecido será tu Dios; el Dios que venga tus agravios, somete los pueblos debajo de ti, te libra de tus enemigos, te eleva más alto que los que se levantan contra ti, te libra de varón violento. Y cuando tú veas todo esto, confesarás entre las naciones. Y cantarás su nombre, grandes triunfos da a su rey, y hace misericordia con su ungido. A ti y a tu descendencia para siempre, ¿amén? Mas aquí hay que conocer un secreto. Si bien Dios recompensa de acuerdo a tu justicia en Cristo Jesús. Tienes que limpiar tus manos y guardar tus pasos de acuerdo a tu conocimiento de la Palabra de Dios y tienes que responder de acuerdo a tu fe; para que sea equitativo entre los distintos creyentes, con distintos niveles de fe y experiencia. Una cosa es cierto: Que existe un juicio absoluto también. ¿Qué es esto? Porque existen personas quienes desean conocer lo mínimo posible de la Palabra de Dios, para guardar lo MINIMO. Porque no quiere esforzarse en orar, en leer la Biblia, en estudiar la Biblia, en asistir a la iglesia, en realizar ministerios. También existen aquellos quienes dicen: yo estoy realizando todo esto, pero no quiero adentrarme más profundamente, no quiero comprometer mayor tiempo y esfuerzo del que estoy haciendo ahora. Otros piensan que perderán demasiado con Dios, porque él te pide tu dinero, tu tiempo, tu esfuerzo, tu trabajo. Pero existe un juicio de Dios absoluto, es decir, si bien la mano y el favor de Dios obra de acuerdo a la fe de cada uno, en cuanto a los resultados y a la amplitud de las recompensas, no puede ser igual de grande, ni igual de profundo, ni igual en peso, en relación a las personas que constantemente se preocupan en buscar a Dios, quienes se comprometen a más, quienes se someten a más, quienes viven plenamente en la gracia de Dios. Conclusión:En Hebreos dice: pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. (Hebreos 11:6) Así que, antes que nada, hay que creer en Jesús como tu salvador, pues solamente así puedes hacer toda justicia en Dios. Solamente así puedes recibir la recompensa de Dios que están escritas en este salmo. Con la fe que tienes hay que poner en obra toda justicia de Dios, lavar tus manos, cuidar tus pasos, no andar impíamente. Porque el juicio de Dios, así como su recompensa en Cristo es vida eterna, también es mucho más celoso para con todos sus hijos en Jesús, porque es Dios celoso. Porque dice la Biblia: como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo (1 Pedro 1:15-16) Pero también es necesario que te adentres cada día más, que limpies más, que conozcas más, que te fortalezcas más, para recibir la recompensa; las más grandes, las verdaderas, las duraderas, porque existe una verdadera recompensa para ti y para tu descendencia: grandes triunfos da a su rey, y hace misericordia a su ungido, a David y a su descendencia, para siempre. Una recompensa que traspasa las generaciones y los tiempos. También algunas de las recompensas que están escritas en este salmo, sobrevienen para aquellos que se adentran cada día más. Buscalo sin cesar. Porque Jehová Dios es un Dios galardonador, recompensador para aquellos que le buscan verdaderamente. Cuidate para ser aprobado por Dios todos los días. Que Dios te bendiga. Es libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús “de gracia recibisteis, dad de gracia.” Pero está usted comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En ese caso necesitará una autorización por escrito. |
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