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Sermón en el día de Jesús 29 de mayo de 2005 Título: ¡Seguridad! Biblia: 1 Juan 5:18-21 Predicador: Pastor Dong Han David Lee; Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza 18. Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. 19. Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. 20. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna. 21. Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.
Ayer sábado mientras estábamos recorriendo las calles de Asunción con nuestro comedor ambulante, observé los trabajos que se estaban haciendo sobre la muralla de una casa. Estaban instalando los famosos alambrados con cuchillas. Solo que la casa tiene por lo menos 100 metros de muralla, y estuve imaginando cuánto dinero estaba gastando para hacer todo ese trabajo. Mas otra cosa me venía en mente, ¿le ofrecerá seguridad? Realmente es increíble pero cierto. Los hombres consideramos que un alambrado de cuchillas, más un alambrado electrificado y un adicional de alarmas, guardias de seguridad y perros, pueden ofrecer “seguridad” a los hombres que moran adentro. Pero no pueden tener fe en el Dios Verdadero quien dice: porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también le libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le libraré; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación. (Salmo 91:9-16) Y aquí reside el problema, podemos confiar y dormir tranquilo teniendo a cosas materiales y visibles: alambres, alarmas, guardias y perros, mas no podemos dormir tranquilos teniendo fe y confiando nuestra vida y la de nuestros familiares en Jesucristo, ni en el Padre Altísimo. Algunos argumentan que simplemente es una precaución más, que el hombre tiene que hacer su parte y el resto confiar en Dios. Pero si no estás confiado en Dios Todopoderoso SIN los “alambres, alarmas y compañía”, mas sí puedes confiar en Dios CON “alambrados, alarmas y sus agregados”, ¿es esto fe? ¿Es esto confiar a Jesucristo con todo nuestro ser? ¿Es creer en las Palabras de la Biblia? Mas hoy no quiero cuestionar esto, sino partiendo de esta “seguridad”, estos agregados “inteligentes y automatizados” que tienen que hacer en sus casas, en sus autos, caminando con temor por las calles, recorriendo las calles con susto, miedo de los “peajeros”, de los posibles “caballos locos”, considerando a todos como posibles asaltantes o secuestradores; oran supuestamente a Dios, pero no están tranquilos. Entonces, si tu fe en Dios no puede darte seguridad y tranquilidad en las cuestiones diarias, ¿qué seguridad tienes de tu salvación? Si estás diciendo que puedes confiar más en Dios con “alambres, guardias y compañía”, ¿cómo puede confiar en Dios y decir que él te resucitará en el día de mañana? ¿Qué seguridad tienes de que él te llevará a la morada celestial? Si hoy no estás viendo a Jesucristo en tu vida, hoy estando vivo “NO” ves a Jesús y por eso necesitas de otra “seguridad”, ¿cómo puedes confiar en Jesucristo “sin ver” y afirmar que te perdonó de todos tus pecados, que te dio vida eterna? Porque si no puedes creer hoy de que Dios existe, y que te puede librar de todos tus enemigos, que puede cuidarte de todas tus plagas. ¿Con qué seguridad afrontaremos la muerte? ¿Con qué seguridad afrontaremos el juicio de Dios? ¿Qué haremos cuando él juzgue a los vivos y a los muertos? SabemosEl pasaje que hemos leído hoy dice: 1. Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado. 2. Sabemos que somos de Dios. 3. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero. ¿Puedes tú afirmar: Sé que he nacido de Dios, por eso no practico el pecado. Sé que soy de Dios. Sé que Jesucristo ha venido para salvarme y sé que él es el Cristo? Estamos hablando de SEGURIDAD, de la seguridad que tenemos de Dios, respecto a nuestra vida y acerca de la seguridad de la vida eterna. Por eso dice hoy: ESTE ES EL VERDADERO DIOS, Y LA VIDA ETERNA. Pues si hoy no puedes creerlo, ni confiar en él, ¿para qué creerle para el día de mañana? ¿Por qué asistes a la iglesia? ¿Cómo puedes afirmar algo sin estar seguro? Algunos dicen, yo creo en Dios para la eternidad, pero creo en el “alambre, el hierro forjado, en el hombre” mientras esté vivo en la tierra. ¿MAS LO UNO NO CONLLEVA A LO OTRO? Si hoy no puedes ver ni tener seguridad, ¿cómo puedes ver más allá de la muerte? ¿cómo puedes estar seguro de que existe Jesucristo que hoy no le has visto pero dices que te dará vida eterna? ¿Cómo Sabes? ¿Me dirás que tienes el Espíritu Santo? Me dirás que el Espíritu Santo te da seguridad de que crees en Jesucristo y que tienes vida eterna. Pero yo te cuestiono: MIENTRAS TANTO… HOY NO VES A DIOS NI CREES EN EL TODOPODEROSO, A PESAR DEL ESPIRITU SANTO QUE TIENES NO PUEDES CREER EN SUS PALABRAS QUE ES LA BIBLIA. Hoy el versículo 18 dice: aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. ¿Sabes por qué viene todo este problema? Porque hoy las iglesias enseñan diciendo que hay libre albedrío, entonces cada hombre es consciente de sus actos, puede hacer o retener su mano, mas Dios no puede influir sobre el ser humano. Conclusión: Dios no puede influir en el corazón del ladrón, ni del secuestrador. ¿Estás viendo en dónde se tienen problemas cuando uno no cree ni acepta plenamente la autoridad y soberanía del Creador? Todo va en contra del hombre. Mas la Biblia dice (aunque tú no lo creas): Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo. (Proverbios 16:4). También está escrito: Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él. (Zacarías 12:1) ¿Crees que Dios creó al mundo con sus palabras? Si hoy tu fe no te permite VER a Jehová Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, no hay manera que estés tranquilo, no existe “seguridad” que te dé tranquilidad de espíritu. ORDEN Y CONSECUENTEDurante la semana, en mi lectura de la Biblia encontré unos versículos que dicen: Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (2 Corintios 5:14-15). ¿No dicen estas palabras de que ya estás muerto respecto al mundo? ¿Cómo vives y sigues teniendo temor del mundo y de los hombres, sigues teniendo inseguridad por las cosas del mundo y sus amenazas? ¿Cómo cumplirás con el mandato de Jesús de ir a predicar por el mundo? ¿Saldrás con guardaespaldas? Existen dos parábolas que dijo nuestro Señor Jesús: además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. (San Mateo 13:44-46) Nos habla de qué forma una persona que encuentra un gran tesoro, una gran perla, que es Jesús y el reino de Dios; va y vende todo cuanto tiene para poder obtener la otra joya. Hoy muchos quieren tener lo mejor de ambos mundos, mas se engaña, porque no tiene seguridad en ninguna. Porque la fe no es palabrería, sino es demostración de poder y del poder de Dios que hay en ti. Es demostración del poder de que Dios te ha dado el entendimiento para conocer al que es verdadero. Es demostración de que estás en el verdadero, que tu fe es real y consecuente. Por eso todo tiene su orden y cada acto tiene su consecuencia. Y así como crees, así actuarás. Porque serás consecuente de acuerdo a la fe y la convicción que tienes. Si Cristo está vivo en ti, vivirás mostrando a Jesús resucitado en tu vida. Y si Cristo está muerto en ti, te esconderás de todo el mundo. No os unáis en yugo desigualNo os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. (2 Corintios 6:14-18) Por mucho tiempo, este versículo lo hemos interpretado de qué manera un creyente no puede casarse con un incrédulo. Es cierto. Pero también nosotros hoy estamos en Cristo, fuimos comprados por el precio de su sangre, hoy tenemos a Cristo Jesús como nuestro esposo. Entonces, cuando aun seguimos los mandatos del mundo, tememos como teme el mundo, cuando vivimos en inseguridad al igual que todos los hombres del mundo, temes por tu vida y la de tu familia; ¿no estamos más bien unidos al mundo, antes que a Cristo? Y esto es un yugo desigual, porque aun siendo hijos de Dios, nos consideramos inferiores para estar unidos y ser guiados según los dictados del mundo. ¿Sabes que Dios vive en ti? ¿Cómo me lo demostrarás? Y esto también es “no tocar lo inmundo”, por eso dijo Jesús: estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (San Juan 16:33). Tener inseguridad produce aflicción de espíritu, miedo en nuestro interior, no estamos seguros de nada cuanto estamos haciendo y el diablo te domina. Solamente venciendo plenamente este miedo y confiando en Jesús, apartándote de los dictados del mundo, entonces ocurrirá esto en tu vida: …y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Pues sin fe, es imposible ver la gloria de Dios. Guardaos de los ídolosFinalmente dice la Palabra de Dios: guardaos de los ídolos. Todas las cosas que amas más que a Dios es ídolo. Pero también cuando no puedes confiar, sino confías en “alambres, en alarmas, en hombres”, esto también es ídolo. Cuando temes a algo más que a Dios, eso también es idolatría. Porque confianza del 90% no es confianza, sino es inseguridad. Entonces ¿cómo comprobaremos al verdadero Dios en nuestras vidas? Todos los días debemos comprobar que estamos en el verdadero, que Jesucristo es nuestro Señor. Y que él vive en ti, que él te cuida. Pues viviendo de esa manera podrás ver la Mano Poderosa de Dios y podrás glorificar por su fidelidad. Cuidemos de los detalles; hoy, es seguro que muchas cosas nos invaden y nos amenaza sigilosamente, como la marea alta, vienen y vienen, como pequeñas olas, y no nos damos cuenta. Por eso Jesús dijo: ¡Velad en oración! Una semilla de mostaza Un día los discípulos de Jesús le pidieron: auméntanos la fe. El maestro les respondió: si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. (San Lucas 17:5-6) Suelo escuchar a muchos creyentes quienes se llaman a sí mismo hermanos en Cristo, dicen que tienen mucha fe. Mas no puede dar un pequeño paso de fe. No pueden caminar por las calles después de las 19:00hs. Y el problema de la “seguridad” es una pequeña fe, es como una pequeña semilla de mostaza, que uno tiene que poner a prueba para ver si realmente la Palabra de Dios funciona. Si verdaderamente Jesús cuida de ti como lo prometió en Salmo 91. Si no, ¿para qué queremos creer en un Dios que no nos oye, ni habla, ni siente? ¿Para qué queremos una imagen que está parado, inerte y además sin fuerzas? La fe es tan pequeña como una semilla de mostaza, pero cuando se pone en práctica cada vez la Palabra de Dios, la fe crece. Muchos consideran que este tema de la seguridad es algo demasiado grande e importante, para que estemos probando nuestra fe. El problema reside en que mucho tiempo antes tenías que haber probado, en pequeñas cosas, para que tu fe crezca y tengas confianza. Nadie puede tener toda la fe de un día para el otro, pero si no pruebas y experimentas comenzando hoy, ¿cuándo lo tendrás? Mas si no comienzas con este tema de la “seguridad”, y dices que es un tema delicado y aplazas para otra ocasión, de seguro te digo que no habrá otras cosas más pequeñas. Finalmente, estarás como ahora, nunca probarás si tienes fe. Y seguirás pequeño, débil y sin fuerzas. Temblarás cada vez que sopla un viento y mueve una hoja. No probarás si eres hijo de Dios, no probarás si verdaderamente Dios es Todopoderoso. Nunca podrás coincidir con la Biblia y afirmar: ¡Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado! ¡Sabemos que somos de Dios! ¡Sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero! ¡Y ESTOY EN EL VERDADERO! Conclusión:Es que la fe se tiene que practicar con pequeñas cosas para crecer. Pues un día llegarán grandes pruebas, las cuales hay que vencerlas y se exige toda la fe acumulada hasta ese momento. Mas si no tienes nada que mostrar, estás desnudo. Y acompañarás en el temor que sienten todos los hombres del mundo. Vivirás como cualquiera de ellos, SIN DIOS. Por eso, estas pequeñas cosas, insignificantes, pero a la larga se hace voluminosa como una avalancha, y tan impetuosa que no sabes por dónde atajar o comenzar a aplicar tu fe. No debes considerar ninguna amenaza como pequeño, y la “seguridad” es una de ellas. Así como en economía nadie sabe cómo detener una espiral inflacionaria, si el creyente en Jesucristo no aplica su fe desde las pequeñas cosas, si no aplica en las primeras amenazas, no podrá contener el derrumbe final. Y la Biblia nos dice: porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? (1 Juan 5:4-5). ¿Te das cuenta? Todo problema y amenaza se puede resolver con tu pequeña fe en Jesucristo. Mas hay que aplicarlo en todo y en los primeros nubarrones. Jehová nos promete: si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amada dará Dios el sueño. (Salmo 127:1-2) Practica tu fe y duerme confiado, verás la gloria de Dios. Que Dios te bendiga.
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