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Sermón en el día de Jesús 1 de mayo de 2005

Título: Rico$ y riqueza$

Biblia: 1 Juan 3:16-24

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

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16. En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 18. Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. 19. Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; 20. pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. 21. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; 22. y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. 23. Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. 24. Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.

 

Seguramente uno de los puntos más delicados de tratar en la iglesia se refiere a las maldades que todos los hombres tenemos. Cuando se habla de pecados, casi todo el mundo toma una actitud defensiva, saca sus garras para contraatacar en cualquier momento, buscando los pecados de aquel que habla o acusa.

Pero existe un punto igualmente delicado, que en muchos casos ocupará el primer puesto, es justamente el tema del dinero, de las riquezas. ¿Quién no quiere ser rico? Yo por ejemplo lo quise en un tiempo, ahora también lo quiero ser. Alguien podría decir, ¿aun siendo pastor? Sí, aun siendo pastor, porque existen tantos proyectos que ahora como pastor veo que pueden ser hechos, ahora que comprendo un poco más la Biblia, y encuentro nuevos modelos, sí, y no lo niego. A ustedes tantas veces les he comentado de los proyectos que podremos hacer y que haremos, de los distintos ministerios que planeamos, o acaso el complejo educativo (jardín, escuela, colegio, universidad) por el cual oramos no implica dinero, más aún cuando queremos hacerlo accesible a todo el mundo, y ustedes mismos son testigos que todos los días estoy orando en el futuro local. Nadie puede negar que todos los ministerios que deseamos hacer implica dinero, el hogar de niños, el hogar de paz, la estación de radio de alcance nacional, el apoyo educativo, el futuro local de la iglesia, plantar iglesias, enviar pastores y misioneros, el instituto bíblico, las capacitaciones a líderes y pastores, Palabras de Vida… y muchos otros.

Y Dios es testigo que oro y le pido por riquezas, también oro por ustedes porque tienen que ser ricos para Dios ¡y con riquezas!

Mas seguro que necesitamos aprender más de la Biblia acerca de qué es ser rico, de CÓMO UN CREYENTE TIENE QUE SER RICO CON LAS RIQUEZAS.

Pues encontramos pasajes como el de hoy: 17. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 18. Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

También encontramos pasajes como este de Santiago 5:1-5 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza.

Conozco a muchas personas quienes relacionan las bendiciones como ganar y tener mucho dinero. Pero luego cuando llegan a versículos como estos, enseñan que el creyente tiene que ser pobre, sencillo, humilde y tienden a señalar con dedo acusador a otras personas que no comparten. ¡Qué contradicción!

¿Mas por qué hoy aprendemos de esto? Creo que a ustedes les resultará más fácil, porque hoy no tenemos a ningún millonario derrochador en nuestra iglesia, pero el Señor dice que llegó el momento para predicar sobre esto, porque ustedes están para ser ricos para con el Señor Jesús. Y también para enseñar a los otros creyentes por medio de Palabras de Vida, de cómo tiene que tratar el dinero como cristianos.

Si directamente negamos diciendo que toda riqueza es mala, entramos directamente en contra de las Palabras de Dios, porque la Biblia nos habla de muchos ricos, acerca de Job dice: y era aquel varón más grande que todos los orientales. (Job 1:3). Pero vemos que luego Jehová le duplica las riquezas. También dice de David, de Salomón. Incluso Jesús mismo dijo de Zaqueo quien apenas ofrendó la mitad de sus bienes a los pobres: hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. (San Lucas 19:9).

Entonces ¿cuál es el problema de las riquezas en los creyentes? ¿Cuál debe ser la actitud o la manera de vivir del creyente con el dinero y las riquezas? El problema surge porque sea que ganes mucho o que ganes poco, muchos cristianos tienen dificultad de dar su diezmo. Y esto es sólo para comenzar.

Pero en las palabras de Santiago 5:1-5 encontramos OTROS PROBLEMAS, pues el Señor acusa a los que tienen dinero de: Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros. Dios critica y acusa porque las riquezas que tienen los cristianos están podridos, las ropas comidas de polilla, que el oro y la plata están enmohecidos y que el moho testificará en contra del creyente.

¿Por qué? Dice la Palabra de Dios: habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos. Aquí está el problema con las riquezas, sea la persona que gana el sueldo mínimo o sea el que gana millones, la forma que gasta el dinero es un problema, las ropas que han comprado y guardado en sus roperos antes de desgastarse por el uso, se pierden por la polilla; pero seguimos comprando ropas de temporada. Acumulan dinero, ya no son oro ni plata, mas es dinero guardado en el banco, muerto, sin circulación y no generan trabajo. ¡Y eso es causa de recesión económica! O sea, la recesión económica vienen por los ricos y no por los pobres porque no tienen dinero, sino porque los mismos ricos no administran bien las riquezas que tienen, y de tenerlos parado, hoy están llenos de moho. Y dice el Señor que el mismo moho testificará en contra de ti en el juicio de Dios. Pues el dinero ha sido utilizado, ¡Oh tú cristiano!, solamente para cubrir tus deleites, derrochaste tu dinero mas nunca has invertido lo suficiente. Hoy duermen en cofres y bancos.

También este es el problema para todos, ricos y pobres, han vivido en deleites y han sido disolutos. Pues no fueron ricos para con Dios. Gastaron en el dinero en donde no corresponde, en fiestas de cumpleaños, en derroches de fiestas, en salud y estética, en intereses, en tantas cosas compradas y guardadas. ¡Seguro que tendremos tantas cosas en que ser acusado de DISOLUTOS! ¡YO TAMBIEN! Pero gracias a nuestro Señor Jesús que nos enseña hoy, y nos da una brillante oportunidad para conocer y cambiar para el futuro, a partir de hoy.

EL MUNDO Y SU PLENITUD

Dice la Biblia: De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. (Salmo 24:1). También el rey David confiesa: pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos. (1 Crónicas 29:14).

Nosotros somos simplemente mayordomos de Jesucristo, quienes vivimos con los bienes que Dios nos ha encargado momentáneamente para que mejor lo administremos. También sabemos que esto es verdad y dice: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. (Job 1:21).

Pero también si hoy es necesario que estés en la humildad, hay que estar en contentamiento y en alabanza, pues dice el Señor: aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar. (Habacuc 3:17-19).

Todos, ricos o pobres, ambos dependemos de Dios y cada uno tenemos responsabilidades ante el Señor. Mas para que no seamos acusados por la podredumbre de las riquezas, para que no seamos acusados de disolutos, tenemos que aprender de Jesús.

UN NUEVO CAMINO

¿Existe alguna forma en que no seamos acusados por las riquezas? Hoy les quiero mostrar cómo hay que adecuarse a Dios y manejar el dinero.

Un día Jesús nos contó una gran parábola que nos clarifica esto: Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo. Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. (San Mateo 20:1-10)

Aquí nos dice que esto debe ocurrir en el Reino de Dios, entre los hijos de Dios, que hoy fueron salvados por la gracia y misericordia de Dios. Y esto también es fe y es fe con obras.

Seguro que hoy nadie quiere invertir en el país porque alegan inseguridad, alegan recesión económica, que no puede obtener ganancia de lo que se invierte. O sea, todo está en base al costo/beneficio. Y el creyente también se guía con estos principios, y como es época de vacas flacas, todo el mundo tiene guardado el dinero para tiempos mejores, o comienza a invertir en el extranjero.

Mas en la parábola de San Mateo 20, vemos que este hombre, padre de familia, quien salió en la mañana a contratar a obreros para su viña. Los contrata con el precio adecuado. Contrató a todos cuantos necesitaba. Mas luego sale a las 9 de la mañana y encuentra a otros desocupados y los envía a trabajar. Luego sale y encuentra a desocupados, los contrata nuevamente a las 12, a las 15, también a las 17 horas. Cuando termina el día cuando el sol se pone en el horizonte, llama a los trabajadores y desde los últimos hasta los primeros paga un denario, el jornal de un día.

Según las ciencias económicas, esto es cero. Es un fracaso. Porque no está generando ninguna ganancia, sino pérdida con el exceso de personal. Hoy no se abren fábricas, no se abren nuevos comercios o negocios, porque la situación económica no es favorable. El padre de familia paga un denario al que trabajó sólo por una hora, pero en la casa de este trabajador, a su familia no le faltará comida para su mesa y para sus hijos. Pero, ¿el dueño de la viña perdió? El tiene lo suyo, simplemente deja de ganar un poco menos, que finalmente lo tendría guardado en el banco, ocioso.

Esto es el buen uso del dinero y de las riquezas que Dios da a los creyentes. Con el concepto de mayordomía, hablando con sinceridad ante Dios: ¿cuánto dinero necesitas para vivir un mes? ¿cuánto gastas en comida, en educación, en ciertos esparcimientos, en gastos de transporte, seguros, etc? Supongamos que necesitas 5 millones. Normalmente ahorrarías el resto o lo gastarías perdidamente. Hasta que se presente un negocio productivo, y dejamos que el dinero tenga moho. Luego para resguardar el dinero improductivo e inútil, gastarías sin pestañear en muros más altos, en alambrados electrificados, en guardias de seguridad, alarmas. Tu conciencia no te deja vivir tranquilo, ¿no es cierto?

Si tienes todo lo necesario, pero si la empresa o el negocio que tienes, o siendo profesional y te sobra, aun cuando el costo/beneficio sea cero. Simplemente por dar empleo y pagar el sueldo mínimo, se debe abrir nuevos negocios, contratar a una persona más. Porque tú ya tienes el pan de cada día. ¡Y si Dios te ha dado un talento para ganar más fácilmente dinero, ayuda a otros quienes no tienen ese talento a tener un sueldo que cobrar a fin de mes!

¿Te preocupas porque dejarás de ganar dinero con un negocio no lucrativo y en donde toda la ganancia que se genera lo utilizas para pagar el sueldo de los empleados? Mas recuerda que todo el mundo y su plenitud es de Dios. Recuerda que desde tu vida, la de tus hijos, tu salud, tus negocios, todos son de Dios, quien te lo arrendó. Y él así como puede bendecirte, puede quitarte, pues no lo mereces. ¿Ejemplo? ¡Cuántos bancos se han quebrado! Dices que eres creyente, que tienes fe en Jehová de los ejércitos, mas no puedes confiar en él. ¿Y confías en tus guardaespaldas? Dice la Biblia: si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño. (Salmo 127:1-2). Dime, ¿a dónde se fue este Dios?

Esta es la única manera de generar nuevos trabajos, sacar a los trabajadores de la calle, que los niños tengan educación, que podamos dar sueños, que dejen la mendicidad, es la forma de dar oportunidad a personas que hoy están en las cárceles. Que los padres tengan un sueldo digno y que mantengan a su familia, mientras los hijos estudian. Creyente, ¿reconoces que esta es nuestra responsabilidad?

¿Te parece locura esta idea? Mas ten fe, pues esto es bíblico, dice: cuando segareis la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás. Yo Jehová vuestro Dios. (Levítico 23:22). También dice: Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto. Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano; no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo (Deuteronomio 23:25). ¿O no fue así que Rut con Noemí pudieron sobrevivir siendo ambas viudas pobres, cuando volvieron de las tierras de Moab?

Yo, pastor David, te puedo asegurar que si según estas palabras obedeces, verás que Jehová bendecirá el trabajo de tus manos y habrá mayores abundancias. (Si quieres conocer más, estudia la lección de estudio bíblico correspondiente a este sermón en www.evangelio123.org)

Recuerda que el dinero que tienes en el banco, hoy está tomando moho y polilla en tus armarios. Y sigues siendo disoluto en los bienes.

CONCLUSIÓN:

¿Te preocupas porque será menos tus ingresos, que no tendrás dinero acumulado en el banco, que no tendrás dinero para la educación de tus hijos, o para tiempos imprevistos? Así lo piensas porque no conoces la Palabra de Dios. También aun siendo rico debes vivir temeroso, debes vivir en austeridad, porque eres mayordomo. Debes entender que todo es de Dios.

Finalmente, ¿quién es rico? Todo el que cree en Jesucristo y hoy es hijo de Dios, es rico, sin importar cuánto gana diariamente. Pues la Biblia dice: el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. (Romanos 8:16-17). Así que, si no eres o si no te sientes rico en Cristo, estás enfermo. ¡Deberías aprender a ser rico bíblicamente!

Por eso Jesús dijo: no os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. (San Mateo 6:20).

Recuerden que este ejemplo de vida tiene que nacer desde los creyentes. Pues es imposible que los incrédulos tengan fe en Jesucristo para hacer esto, tampoco tiene a Dios quien les pueda bendecir al ver que son cumplidores con la Palabra de Vida.

Que Dios te bendiga y con esa bendición seas rico para con Dios.

 

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Última modificación: 09 de mayo de 2005