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Sermón en el día de Jesús 15 de enero de 2012.

Título: LOS VALORES MÍNIMOS

Biblia: Efesios 4:1-32

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Esperanza Presbiteriana Reformada

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Asunción, Paraguay

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1.     Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,

2.     Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,

3.     Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;

4.     Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;

5.     Un Señor, una fe, un bautismo,

6.     Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

7.      Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

8.     Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.

9.     Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?

10.El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

11. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas;  a otros, pastores y maestros,

12. A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

13. hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

14.para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

15. sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

16.de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

17. Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

18. Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

19. Los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

20. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,

21.si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús .

22. en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

23.y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24. y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

25.Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo: porque somos miembros los unos de los otros.

26. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

27. Ni deis lugar al diablo.

28. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

29. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

30. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

31. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y   maledicencia, y toda malicia.

32. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

INTRODUCCIÓN

Hay una realidad invariable de todos los creyentes que buscan a Jesucristo y por medio del Señor Jesús a Dios el Padre: Que todos necesitamos alcanzar a Dios, todos necesitamos comunicarnos eficientemente con el Señor en todo momento.

Pero eso no parece una tarea fácil, porque siempre les parece que Dios estando cerca se le siente lejano. Por eso, muchos plantean el acercamiento a Dios sea a través de la oración o la conversación como un arte, como una pericia de unos pocos que han alcanzado ese privilegio.

Sí muchos se preguntan por qué es tan difícil orar, por qué es tan difícil alcanzar a Dios, por qué el Señor es tan esquivo, o tan lejano, o tan silencioso.

¿Por qué uno lee la Biblia y en muchos casos no entienden? Es más, todos los creyentes siguen algunas directrices de otros más experimentados: de sus pastores, o maestros.

Pero no todo coincide, ni es tan fácil como se dice, ¿no es cierto? ¿No se han preguntado el por qué?

Mas sé que en nuestra iglesia es diferente. Ustedes son de los que más se comunican, de los que más respuestas reciben de Dios, de los que más logran escuchar y entender las palabras de Dios.

Sé que esto es así porque nosotros creemos y vivimos en los principios del pacto de Abraham, de Isaac y de Jacob. Y en ese camino hemos alcanzado ciertos puntos o niveles. Hoy les voy a hablar sobre estos puntos porque les tengo que poner nombre, y además les tengo que guiarles para que tengan mayor entendimiento.

LOS VALORES MÍNIMOS

Veamos lo que dice nuestra Biblia en los versículos 17-19 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.”

Luego nos dice: “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

Entonces, ¿qué es despojaos del viejo hombre? ¿qué es renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre? ¿Cómo se consigue eso?

Pues justamente aquí está el problema de muchos creyentes, la Biblia dice que el hombre debe despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo, renovando en su espíritu, en su mente, y vestirse del nuevo hombre. Mas las oraciones que hacen, los pedidos que hacen, los problemas que tienen y que constantemente traen delante de Dios, la forma de pedir a Dios las cosas, el pensamiento acerca de su vida, el modo de pensar, sus deseos, sus pasiones, sus necesidades; es decir, su vida entera sigue siendo del viejo hombre; lo único que ha cambiado es que ahora conoce y cree en Jesús, mas el camino de vida y visión de hombre no ha cambiado en nada.

Sí, aquí radica el principal problema: que hoy conocen y tienen fe en el Señor Jesús, y creen que eso ya es suficiente, piensan que aplicar el nombre de Jesús, o tratar de vivir según las Palabras de la Biblia dentro del planteamiento general de su vida es “ser cristiano”. ¡Justamente aquí está el error! Siguen en el mismo gallinero en que anteriormente vivía, lo único que ha cambiado es irse a la iglesia y pedir en nombre de Jesús.

 Mas cuando Dios dice “en cuando a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos”, cuando dice “renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” significa que el hombre tiene que hacer una gran esfuerzo en dejar todo lo que era y de lo que aún sigue siendo del viejo hombre. Esto significa que tiene que salir del gallinero, renunciar a todo lo que los hombres del gallinero buscan como propósitos y fines de su vida; y seguir a Jesús por el desierto de la disciplina y del discipulado, creer en el pacto de Abraham que implica dejar su tierra, su parentela, su vida; y encaminarse a una vida nueva que el Señor le va mostrando, a la tierra de su herencia.

Muchos dirán que nosotros también seguimos viviendo en medio de los hombres, que estamos en medio del mismo gallinero en que pretendemos salir; mas no es así porque nuestra visión del vida en Cristo Jesús cambia radicalmente, aprendemos a buscar las cosas con esperanza y certeza del pacto. Ya no hacemos las cosas con la inmediatez y apuro con que hacen los hombres, sino vivimos en esperanza y nuestro deseo en recibir la tierra de nuestra promesa: así como lo tuvieron los israelitas.

Por eso, la naturaleza de los problemas que tienen los creyentes es diferente, pues unos tienen sus dificultades porque ama el gallinero y busca vivir, busca triunfar, busca sus bendiciones en el gallinero que han construido los hombres. En cambio, nosotros sí también tenemos problemas, tenemos necesidades y por el cual acudimos al Señor Jesús pero son de naturaleza diferente, porque debemos aprender a desenvolvernos en el desierto, porque debemos aprender a vivir sin los amores del gallinero, porque nuestras ansias deben ser calmados y nuestra esperanza debe crecer y hacernos aptos para entrar y conquistar la tierra prometida en el pacto que hacemos con Dios.

En el gallinero: Generalmente cuando los creyentes tienen problemas o necesidades, esto surge  por causas que están relacionadas con el viejo hombre. Y cuando piden a Dios, quieren ser grandes, quieren que su viejo hombre crezca, que mejore, que pueda conquistar lo que antes no podían recibir. Sí, jamás piensan en dejar al viejo hombre, ni el mundo que es la carne en donde Jehová ha condenado el pecado. Esta es la principal causa de por qué las oraciones de estos creyentes no son respondidos, porque son desobedientes, porque el camino en sí, el hecho de permanecer y conquistar el gallinero en sí no es el camino de Jehová. Por eso, nada de lo que hagan y por más que traten de hacerlo en Cristo, sea por amor, sea por padecimiento, nada sirve. Nada es útil, nada les favorece. Incluso cada vez están en más y mayor desobediencia porque no salen del viejo hombre, del viejo mundo, no se están despojando de la vieja manera de vivir. Esta es la razón de por qué la oración resulta tan difícil y Jesús es inalcanzable.

Mas ¿qué quiere Dios? Quiere que ustedes se despojen del viejo hombre, y se vistan del nuevo, que es un nivel de valores muy superiores, un nivel donde están renovados, donde están vestidos del nuevo hombre: sí, porque verdaderamente se vive una nueva vida, porque se sigue por un camino totalmente nuevo y diferente que el hombre haya conocido; es el camino del pacto y las promesas correspondientes. Una vida nueva en donde se guardan todos los mandamientos, estatutos y ordenanzas de Jehová Dios, y se encamina lentamente por la senda que el Señor nos va guiando. Es cierto que los demás hombres del mundo y los creyentes que no creen en el camino del pacto, viven una vida y un camino que muchas veces parecen paralelos; pero mientras nosotros nos acercamos cada día más a Dios porque nos despojamos del viejo hombre, los otros creyentes que siguen en el gallinero “indefectiblemente” se irán adentrando más y más en el gallinero y su mundo. Así como Lot se desvió de Abraham y se fue encaminando su tienda cada día hasta el corazón mismo de Sodoma.

Entonces, ¿qué significa renovados, qué significa vestidos del nuevo hombre? Por supuesto que es una vida totalmente diferente y también un nivel superior a lo que era el hombre viejo que estaba viciado con las cosas del mundo, de los entendimientos entenebrecidos, ajenos de la vida de Dios, de los duros de corazón, de aquellos que perdieron toda sensibilidad espiritual, de aquellos que están prestos para cometer toda clase de impureza y de injusticia.

Vuelvo a recalcar, mientras los creyentes que siguen el camino del pacto, cada día se van despojando de los amores del viejo hombre por medio de la fe y esperanza; esto va en aumento de la sensibilidad espiritual. En cambio, aquellos creyentes quienes siguen en el gallinero del mundo, cada día aumentan en la insensibilidad espiritual, porque no hay forma de salirse ni de aislarse de la contaminación. Mas como todo el gallinero no es del agrado de Jehová, siempre cuando vengan algún juicio, sea de hambre, sea de enfermedades y plagas, sea de espada, sea de cautiverio, siempre serán alcanzados. Y cuando éstos clamaren a Jesús, ¿quién le responderá si fueron tan desobedientes y se aferraron a los bienes del gallinero?

¿No lo dice Proverbios acerca de este resultado? “Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida de sus poseedores. La sabiduría clama en las calles, alza su voz en las plazas; clama en los principales lugares de reunión; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones. ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia? Volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese. Sino que desechasteis todo consejo mío y mi reprensión no quisisteis, también yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán” (Proverbios 1:19-28)

Por eso dice que el que aprendió de Cristo, en realidad no ha aprendido de esa manera, aquellos que realmente han aprendido a Dios siguen los caminos del pacto de Abraham, de Isaac y de Jacob. Así que Dios quiere verles a ustedes en un nuevo nivel, en el nivel del hombre renovado por Cristo. Y esto no significa simplemente saber orar y pedir en nombre de Jesús para alcanzarlo, sino implican cambios más profundos, más drásticos, una vida entregada a la esperanza del pacto.

Y para que Dios les responda pronta y constantemente, primero uno tiene que situarse en el “NIVEL” del nuevo hombre, y eso implica una nueva mente, una fe más crecida y madura, una esperanza más firme y duradera, un amor hacia Dios más crecido y maduro; COSAS ESTAS SE CONSIGUEN CUANDO EL CREYENTE GUARDA LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, y verán que se pueden guardar estos mandamientos únicamente cuando se sigue en el camino del pacto de Abraham, dentro del gallinero es imposible.

Por eso dice también en Hebreos 5:11-14 “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”

Así que existen “valores mínimos” que corresponden al nuevo hombre. Cada uno de ustedes deben estar vestidos en el Espíritu Santo según el nuevo hombre “en un valor mínimo” para que toda oración, toda petición que hagan sea respondido rápida o inmediatamente por Dios.

¿Qué significa esto? Que Dios te da todos los alimentos, todas las palabras, la gracia, la unción del Espíritu para que crezcan y alcancen los niveles correspondientes al nuevo hombre. Y cuando sigues así la voz y la guía del Espíritu Santo, “sabes, sientes” que estás en el valor adecuado para recibir la respuesta de Dios, estás confiado, sientes en el Espíritu que Dios te está escuchando y por la práctica sabes que recibirás la respuesta. O cuando no estás en el nivel adecuado para una nueva situación, también sabemos cómo alcanzarla.

Mas aquí está el problema de muchos creyentes que siguen tratando de ser buenos cristianos dentro del gallinero, que son siempre tardos para entender, reacios a cambiar, y también por las malas enseñanzas influyen terriblemente, piensan que siempre podrán alcanzar a Dios y el Señor les responderá ni bien le pidan en el nombre de Jesús.

Ahora bien, nosotros que hemos sido guiados para salir al desierto y seguir las promesas del pacto, también tenemos viejas reminiscencias o añoranzas del gallinero, o porque son asuntos que nunca hemos afrontado y la primera reacción es como hombre del gallinero; sí, la carne reacciona primero, la carne piensa primero. Por tanto, si queremos elevarnos al “valor mínimo” para que Dios nos responda, tenemos que aprender cómo es la CONTRAPARTIDA de la ley del Espíritu, es decir, tenemos que buscar por medio de la oración, por medio de la Biblia, y escuchando atentamente la voz del Espíritu Santo, cómo se resuelve o se trata ese asunto en el camino del pacto de Dios. Hay que descubrir cómo son las reglas de Dios que rigen ese asunto y hacerlas rápidamente para que el problema o asunto no lo hagamos según el viejo hombre que está viciado, sino según el nuevo. Entonces verán que rápidamente se alcanza “el valor mínimo” y Dios responde y se vuelve a la normalidad espiritual.

Es un engaño y un error muy grande y grave. Porque Dios requiere de unos valores mínimos, unos niveles mínimos de conocimiento, de fe, de perseverancia, de paciencia, de llenura del Espíritu Santo, de obras, de amor, de obediencia y de caminar como el nuevo hombre por el camino y senda del pacto, porque el Señor Jehová ha levantado su mano jurando que nos daría la tierra de la promesa. Así que, nadie le puede cambiar en su decisión, él sí cumplirá su promesa, y nosotros también hemos de caminar firmemente en esa dirección.

¿Qué sucede cuando el creyente en Jesús no sigue ni busca su pacto y sale del gallinero al desierto para encaminarse a su tierra prometida? ¿Qué sucede cuando un creyente no ha alcanzado esos valores mínimos incluso cuando está buscando recibir su pacto en el desierto de Dios? ¿Qué sienten ustedes cuando sus hijos no responden adecuadamente en el nivel de la edad? Sí, se tienen frustrados, se sienten decepcionados, nos dolemos porque hicimos mucho esfuerzo pero el retorno no es suficiente. Dios también hace un esfuerzo adicional, habla, exhorta, amonesta, castiga, cierra puertas, hace el camino más duro y más angosto, toca el cuerpo. Mas también puede cansarse y te juzgará y condenará para que nunca puedas entrar en la tierra de tu promesa y mueras en el desierto todos los años de tu rebeldía. Es el ejemplo de los israelitas quienes se rebelaron y fueron condenados a pasar cuarenta años en el desierto y murió toda la generación de los incrédulos.

Aquí les quiero enseñar algo respecto a los valores mínimos, cuando están orando y las cosas no son respondidas rápidamente; en lugar de sentarse a clamar y llorar, busquen en qué aspectos no han alcanzado los valores mínimos y háganlos, cúmplanlos, obedécelos, afronta y lleva la cruz de Cristo suficientemente, y luego oren y verán que los resultados son diferentes. Sabrán que han alcanzado el valor requerido por Dios sobre un asunto cuando es escuchado y respondido.

LOS VALORES MÍNIMOS VAN AUMENTANDO

Fíjense en lo que dice los versículos 12-15 “A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”

Por eso es imprescindible que ustedes estén siempre orando, siempre leyendo la Palabra de Dios y entendiendo sus tiempos, sus lugares, sus obras. Porque el valor mínimo siempre va creciendo, siempre va elevándose según su crecimiento; entonces siempre que estén acompañando ese nivel que pide Dios, verán que existe una paz, y las respuestas de Dios, las enseñanzas de Dios son abundantes.

Estando en un nuevo nivel o valor, hay que adaptarse a ella, pues se tienen exigencias diferentes, conocimientos más amplios y profundos, y cruces más pesadas. Mas también la retribución, el acercamiento hacia Dios es mayor. Se llega a una intimación en el Espíritu muy profundo. Por eso, dice Jehová: “Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y se puso a la puerta el tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos. Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue.” (Números 12:5-9).

Por eso nos dice hoy: “A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”.

LA RESPONSABILIDAD APAREJADA

Ayer estuvimos estudiando la lección “Pacientemente esperé a Jehová” del libro de Salmos 40.

¿Qué es la responsabilidad aparejada cuando se alcanzan valores mínimos espirituales de conocimiento y de fe?

Significa que hasta ese nivel, ustedes están preparados para llevar una carga, están suficientes para soportar las dificultades, que su conocimiento de Dios, la fe y experiencia que tienen les bastan. Sí llevar la cruz hasta ese punto y un poco más lo pueden hacer bien. No se requiere buscar a Dios por ello, y con eso también se practica la autoridad de Dios, se crece en sabiduría, en paciencia. Incluso pueden crecer mucho más, pueden ser más pacientes aún.

Dios les deja para que ustedes aprendan a desenvolverse según las leyes de Dios y también prueba cuán firmes son tus conocimientos, y cuánta convicción tienes de la Palabra de Dios y el camino del pacto que sigues.

Las respuestas de Dios también son acordes a ese nivel, son más amplias, son más variadas, incluso son dadas con simples palabras, nombres, una situación de la Biblia; y verán que ya pueden comprender qué desea Dios y toda la sabiduría que envuelve ese asunto. También algunas cosas son guardadas en misterios, en silencios para que ustedes lo busquen con paciencia.

Siempre que estén dentro de ese rango que está por encima de los valores mínimos de tu edad espiritual, tu comunicación con Dios es más abundante, es variado, es nuevo. Es en este punto de la intimidad con Dios, donde funcionan palabras de Jehová como: “CLAMA A MÍ, Y YO TE RESPONDERÉ, Y TE ENSEÑARÉ COSAS GRANDES Y OCULTAS QUE TÚ NO CONOCES”.

¿Pero cuándo vinieron estas palabras a Jeremías? Dice la Biblia: “vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo: Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre”. ¿Qué hubiera pasado si Jeremías clamaba solamente para que Jehová le sacase de la cárcel y se aferraba solamente a esa petición? Ciertamente que el Señor no le mostraría toda la visión del cual habla en ese capítulo 33 del libro de Jeremías.

Son responsabilidades aparejadas, que debes llevar o soportar una carga, pero por otro lado eres abundantemente recompensado en sabiduría, en autoridad, en conocimiento.

CONCLUSIÓN:

Los creyentes no deben ser medidos según los estándares de los hombres del gallinero como riquezas, renombre, poder, influencia, o gloria como hoy es medido y alabado el creyente en Jesucristo.

Tu alabanza tiene que provenir de Jehová, porque has elevado tu vida a los valores mínimos, y por encima de ellos para alcanzar toda plenitud de tu estado espiritual hoy.

Por eso, las mediciones que se hacen para saber si un creyente es bienaventurado en Cristo Jesús es muy diferente. Les pregunto: ¿Jeremías era bienaventurado estando encarcelado y en falta de pan? Claramente según los ojos de los hombres del gallinero y según los creyentes que buscan triunfar en el gallinero que es el mundo, será su condenación y fin; mas según el nuevo hombre en Cristo es la gracia porque la Palabra de Dios ha venido sobre él.

Siempre deben esforzarse en estar por encima de los valores mínimos para que en cualquier momento puedas ver a Dios, puedas conversar con él. La oración no es una dificultad como muchos consideran, sino la conversación franca y directa con el Padre es un placer indescriptible.

Que Dios te bendiga por seguir el camino de vida según el pacto.

 

Nota: Eres libre de utilizar el material porque dice el Señor Jesús "de gracia recibisteis, dad de gracia". Pero estás comprometido a no modificar el texto en parte o en su conjunto, ni utilizarlo con fines comerciales de cualquier índole. En cuyo caso, necesitará una autorización por escrito.

 


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: 20 de enero de 2012