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Palabras de Vida
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Sermón en el día de Jesús 28 de diciembre de 2003 Título: Evangelio 3 Biblia: San Juan 1:12-13 Predicador: Rev. Dong Han David Lee 12. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13. Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Rom 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu Santo, éstos son hijos de Dios. Rom 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Gal. 3:26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. 1 Juan 3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 1 Juan 5:2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.
El Evangelio 1 habló acerca del pecado. Que todos quienes sentían el peso de los pecados se acercarían a Jesús, y que solamente Jesús podía salvar su vida dándole perdón de pecados. El Evangelio 2 se habló de cómo antes que nosotros pidiéramos por los pecados, el Señor Jesús ya murió por nosotros. Una vez que creas en Jesús como tu salvador, él también perdonará todos los pecados que hay en tu vida. Este es el amor de Dios. El Evangelio 3 habla del amor de Dios y nuestra relación con él. Si el conocimiento del pecado, la confesión, nos lleva a un perdón completo de todos los pecados. El Evangelio de hoy habla claramente esto: no solamente éramos pecadores, sino desechados. Alejados de Dios. Mas por la bondad de Dios, él perdonó todos nuestros pecados. HIJOS DE DIOS A pesar de que esto sea una declaración que parece tan fácil de decir, por cierto todos quienes creen en Jesucristo son hechos hijos de Dios. No es simplemente una identidad nominativa hecha por Dios, no te da una etiqueta, ni un carné personal. Dios tiene estampado en ti el sello del Espíritu Santo, pero no lo puedes ver, ni las otras personas lo pueden ver. Esta confirmación de que eres hijo de Dios se hace interiormente y las obras exteriores te delatan. Esta identidad Dios te da no por mérito, sino simplemente porque crees en Jesús como tu salvador, pero más profundamente porque eres un elegido por él desde antes de la fundación del mundo. Porque crees en él, porque Jesús es tu salvador, te da el derecho de ser hijo de Dios. Tan sencillo como esto. No tiene otros requisitos. NO POR VOLUNTAD HUMANA Nadie puede alcanzar esto por sí solo. Nadie puede ser hijo de Dios sin ser escogido por él desde antes de la fundación del mundo. Nadie puede ganarse por mérito, nadie puede alcanzar el cielo por su esfuerzo. No es un carné de plástico que puedas comprar. Sino solamente aquellos que han cumplido plenamente Evangelio 1, Evangelio 2. Antes que nada, debes ser elegido por Dios. Y a todo aquel que Dios eligió, lo llama. El que está elegido por Dios, él lo justifica por la sangre de Jesucristo. El que está elegido por Dios, él lo glorifica. Nada puedes hacer por ti mismo. Ni existe una iglesia en el mundo quien te pueda dar esto. Ni una persona que tenga autoridad suficiente que pueda obsequiarte esto. Generalmente se hacen estas preguntas: ¿Estás seguro que tienes salvación eterna? ¿Si hoy mueres a dónde irás? Si llegas a la puerta del cielo, ¿por qué causa Dios debería abrirte la puerta? ¿Qué mérito suficiente tienes para que te dejen entrar? Solamente si Jesús murió por tus pecados, solamente si reconoces abiertamente tus pecados, solamente si estás arrepentido de tus pecados, solamente si confiesas tus pecados. Solamente si crees en Jesús como tu único y verdadero salvador, es el mérito suficiente y la llave para entrar al cielo. Cuando puedes hacer y decir todas estas cosas a plenitud, cuando sientas que el Espíritu Santo te habla, entonces puedes decir que tienes salvación y eres hijo de Dios. ¿Ahora cómo yo sé que tengo el Espíritu Santo? LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO Necesitamos estar seguros que tienes el Espíritu Santo. De qué sirve que pienses que lo tienes, pero al final, Dios te condena? Vemos a muchas personas quienes dicen, yo tengo fe. Pero personalmente yo dudo mucho que lo tenga. ¿no te parece que se necesita tener seguridad de la fe que tienes? Tú dices que tienes la lámpara, ¿pero está cargada con el aceite? Cuando venga Jesús, ¿estás seguro que podrás encender tu lámpara para recibirlo? Es necesario que podamos ver en ti primeramente los frutos del Espíritu Santo, o sea, cuando tú dices que crees en Jesús, es imprescindible que tengas cambios en tu vida. Es el único testimonio que tienes de que eres hijo de Dios, por el Espíritu Santo que mora en ti. La Biblia dice: Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23). Estos son los frutos internos en la persona, ¿los tienes? ¿Y dónde están los frutos externos? PÉRDIDA DE LA IDENTIDAD DEL HIJO DE DIOS Los hombres no aprecian qué significa esto. Tú tienes tu cédula de identidad que te dice que eres paraguayo. Donde quiera que tu vayas, puedes portar un documento. ¿Pero cómo puedes decir que eres hijo de Dios? Yo conozco a muchas personas que llevan la Biblia bajo su brazo, decorados, forrados en cuero, con adornos. ¿Pero eso te hace más hijo de Dios? Que lleves la Biblia más grande o más pequeña, que vengas a la iglesia presbiteriana reformada esperanza no te hace hijo de Dios. Ni de da esa identidad. Pues la identidad de hijo de Dios, solamente se siente por el testimonio interior que el Espíritu Santo hace a nuestro espíritu. Puedes decir que eres hijo de Dios, cuando tu vives según las palabras de Dios, las practicas todos los días, cuando llevas la cruz de Jesucristo todos los días, cuando recibes persecuciones, cuando vences las tentaciones, cuando estás convencido de la salvación que tienes, cuando tu esperanza en la Vida Eterna es cierta como tienes un nombre. La identidad de hijo de Dios, solo viene de la comunión íntima con Dios. Pero cuando tú dejas eso, no haces caso a las palabras de Dios, cuando no estás orando profundamente, ni diariamente, cuando no tienes comunión con Dios, ¿sientes identificado con Dios? ¿QUÉ HA HECHO A TI DIFERENTE DURANTE UNA SEMANA COMO HIJO DE DIOS? Principalmente tenemos problemas en la comunión con Dios. Porque esta identidad no lo tenemos en un plástico ni en un trozo de papel. Sino lo llevamos interiormente. Pues solamente el Espíritu Santo nos lo indica como dice: Rom 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y esto es categórico, porque traten ustedes de repetir durante todo el día, que eres hijo de Dios, para ver si tu vida cambia, si te alivias de tus problemas, si se solucionan tus problemas. Solamente cuando tu practicas tu comunión todos los días con Dios, principalmente en la lectura de la Palabra de Dios y la oración profunda, hace que te sientas bien espiritualmente y comprobarás que tu fe en Jesús es cierto. Antes de que ocurran estas cosas, simplemente son meras palabras sin sentido. Y lo más importante, no te sientes identificado como hijo de Dios. EVANGELIO 3 Tengo algo que confesarles a ustedes. Hoy por hoy, muchas veces tengo que estar luchando con ustedes para que vengan a orar, para que lean la Palabra de Dios, que oren profundamente a Dios, que sean constantes en la asistencia de los cultos, que vengan a tiempo para la hora del culto, muchas veces exijo mucho, también algunos cuestionan si hay que creer y practicar la fe solamente a la manera que enseña el Pastor David. ¿Quieres que te confiese algo? Si para ti esto es difícil, si en algún punto te es difícil hacer o aceptar, si lo haces obligadamente, te soy sincero: TODAVIA NO HAS LLEGADO A GUSTAR DEL HECHO DE SER HIJO DE DIOS. Si realmente sintieras la alegría de ser hijo de Dios, si alguna vez probaste que eres hijo de Dios, tú vendrías, orarías sin que esté insistiendo, leerías la Biblia sin que tenga que insistir. Si realmente sintieras ese gozo de hijo de Dios, del gozo de salvación, habría tanto entusiasmo en tu vida espiritual. Pero todavía a muchos les falta. Por eso, todavía hoy, tengo que insistirles a ustedes, forzarles a ustedes. Orar continuamente a Dios, subir diariamente el Cerro Lambaré para orar por el avivamiento espiritual de todos los hombres y principalmente de los hijos de Dios. CONCLUSIÓN: Esto es un regalo que viene exclusivamente de Dios. Solamente un regalo que viene por medio de Jesucristo. Es un regalo que viene a todo aquel que confiesa verdaderamente sus pecados. El Evangelio 3, es que no solamente te limpia de tus pecados, no sólo tienes vida eterna por la fe en Jesucristo, no sólo que todos tus pecados fueron perdonados, sino que hoy ERES HIJO DE DIOS. Pero hasta que puedas sentir la alegría de ser hijo de Dios, las palabras que están escritas en la Biblia, esta Verdad, será solamente eso: Palabras escritas. Con fe creerás que eres hijo de Dios. Pero yo te invito a que reavives tu fe, que ores profundamente a Dios y pidas para que tengas una experiencia espiritual personal con él, que leas la Palabra de Dios para conocer plenamente y en la profundidad que solamente Dios da a su hijo. Debes sentir un gozo inmenso, que solamente aquel que probó personal y particularmente este don, puede saber: SER HIJO DE DIOS. Búscalo sin descanso, no te detengas; pues puedo asegurarte que sentirte hijo de Dios es algo tan grande, tan hermoso. Y puedo asegurar a pesar de mis inexperiencias, que es lo más hermoso, lo más profundo, es el amor más grande, la alegría más inmensa que un hombre puede experimentar. Para conocer las amplitudes de este gozo, saber más de qué es ser hijo de Dios, está el libro de Efesios, por esto comenzaremos a estudiar desde este sábado 3 de enero de 2004 a las 19:00hs. Vengan a estudiar y verán cómo y qué es lo que Dios tiene reservado para sus hijos. También no está de más decirlo: Si realmente sintieras qué es ser hijo de Dios, no debería siquiera insistir en este punto, tú no pondrías excusa alguna, vendrías porque sabes que eres HIJO DE DIOS. Que Dios te bendiga.
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