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Sermón en el día 20 de marzo de 2005

Título: Cuestión de Fe

Biblia: Proverbios 19:16-21

Predicador: Pastor Dong Han David Lee

Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza

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16. El que guarda el mandamiento guarda su alma; mas el que menosprecia sus caminos morirá.

17. A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

18. Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo.

19. El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males.

20. Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.

21. Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.

 

Cada día comprobamos cómo la Palabra de Dios vive, cómo ayer y hoy se cumplen sus verdades y nos da un guía para que conozcamos a los hombres. Porque en su tiempo fue escrito para nosotros: También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. (2 Timoteo 3:1-5). Aquí el punto que deseo resaltar es: “amadores de sí mismos”.

También Jesús nos dijo respecto a esto: Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. (San Lucas 12:15-21)

Seguro que existen personas quienes escuchan estas palabras y las hacen, pero otras que dejan de lado. Por eso la palabra de hoy también dice: el que guarda el mandamiento guarda su alma.

¿Quién escucha y quién deja de escuchar? ¿Quién guarda y quién deja de guardar? Y en todo esto, existe algo que marca la diferencia entre los hombres, ES LA FE. Si existe fe en ti, escucharás y guardarás, si no existe fe, escucharás pero dejarás de guardarlo.

Pues ¿cómo el hombre puede vencer a su deseo de acumular más bienes para sí mismo? Porque estos son los tiempos en donde el hombre ama a sí mismo. Y desde aquí se origina muchos males, y en muchos casos implacables.

La fe en Jesucristo

Hoy se inicia la Semana Santa y hoy celebramos la Santa Cena entre los hermanos durante el culto, participar también en ella tiene sus diferencias entre las personas aquí sentadas de acuerdo a la fe que tiene.

Algunas personas sienten más que otros, algunos están más agradecidos y conmovidos que otros, y todo eso es función a la fe que en este momento tiene. Y de cuánta más fe o menos fe, creerá más o creerá menos, tendrá más esperanza o menos esperanza. Y se traduce en su forma de vivir, en su forma de obedecer de acuerdo a las palabras de Dios.

Nadie puede sujetarse a las palabras de Jesús si no cree ni teme, nadie puede acordarse de las palabras de Jesús si no tiene el Espíritu Santo. Pues dice la biblia: por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. (1 Corintios 12:3). Por eso, el que ve la luz de Cristo caminará bajo esa luz. Pero el que ve solamente la luz del día, amará a sí mismo, dejando de guardar su alma.

¿Cómo sujetarse a Dios? ¿Cómo guardar sus mandamientos y guardar su alma? Si no puede ver a Dios, si no tiene convicción de lo que cree es porque no tiene fe.

¿Cómo darás al pobre, si no tienes fe? ¿Cómo corregirás a tu hijo con las Palabras de Dios, si no tienes fe? ¿Cómo perdonarás a otros por las ofensas, si no tienes fe? ¿Cómo escucharás el consejo de Dios para aplicarlo a tu vida, si no tienes fe? ¿Cómo permanecerá el consejo de Jehová en tu vida para guiarte, si no tienes fe?

¿No será por eso que Jesús dijo: por sus frutos los conoceréis? Ningún hombre puede doblegarse en contra de sus pensamientos, de sus acciones que normalmente realiza, nadie cambia su costumbre, nadie deja su hábito, si no existe algo más grande o poderoso que le obligue, y eso es justamente la fe en Jesucristo.

Talvez una vez puedas hacerlo, talvez un día puedas hacerlo, pues todos son absorbidos por la ternura del espíritu navideño, todos van una vez a la iglesia por la semana santa. Pero nadie irá todos los días a la iglesia, nadie leerá la Biblia todos los días, nadie orará todos los días, si no tiene fe en Jesucristo.

Por eso LA FE ES LA CERTEZA DE LO QUE SE ESPERA, ES LA CONVICCIÓN DE LO QUE NO SE VE. Tanto en la certeza de lo que se espera como en la convicción de lo que no se ve, estamos hablando de ESPERANZAS. Considerar las esperanzas como si fueran ciertas y verdaderas. Para muchos es sujetar el viento con sus manos. Es creer en el viento y esperar en el viento.

Por eso, dice la biblia: no es de todos la fe (2 Tesalonicenses 3:2). Por eso Jesús dijo: nadie viene al Padre, sino por mí. ¿Y cómo creer en un Dios que no has visto? ¿Cómo obedecer en un Dios que no has visto, ni oído? ¿Cómo guardar mis caminos por alguien (Dios) que no tengo certeza?

Solamente aquel que tiene fe puede sentir que todo lo que escucha y hace es verdadero o no, pues es el Espíritu de Cristo el que le indica, y aprueba o desaprueba. Y naturalmente el único camino para escuchar y entender la voz del Espíritu Santo es la fe.

Cuando se adentra en esta relación con el Espíritu Santo, escuchando y haciendo que prevalezca el consejo de Dios en tu vida, estás en el camino del hijo de Dios guiado por el Espíritu Santo. Pues es señal de que estas Palabras se cumplen: cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. (Romanos 10:8). Porque no hay nadie que pueda resistirse: porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan. (San Lucas 21:15), del cual tú que tienes la fe en Jesucristo eres el primero.

¡PARE!

Como un automóvil que para ante la señal roja, deténte por unos minutos, analiza de qué manera Jesucristo ha cambiado tu vida, en cuánto le obedeces, cuánto te cuidas y son los mandamientos de Jesús que guían tu vida, y sientes que es la guía del Espíritu Santo.

Generalmente nadie se preocupa del cáncer, nadie se preocupa en los distintos tratamientos que existen, de cuáles son los últimos avances en su cura, los remedios existentes, ni quién es el médico con autoridad y capacidad. Hasta el día en que a uno le diagnostican de cáncer. Entonces lo que parecía sufrimientos de otros, dolores ajenos, todos y en una sola vez se agolpan en tu vida. Así pues, comenzarás a buscar los distintos médicos, harás todos los análisis para buscar la cura a tu enfermedad. Ahora sí, cualquier material que veas con la palabra “CANCER” te concierne, cualquier conversación alrededor tuyo que hable de enfermedades y principalmente de “CANCER” te interesa. ¿Por qué ahora sí? Porque sabes que estás enfermo y buscas una cura.

Del mismo modo, hoy, todo lo concerniente a Jesús no te interesa, incluso porque no es de tu misma religión, mas es CUESTION DE FE, si con tu fe pudieras ver que necesitas de “PERDON EN CRISTO JESUS POR TUS PECADOS”, naturalmente escucharías.

Mas por “Cuestion de Fe” hoy a muchos no les interesa “Jesús, el médico que sana definitivamente los pecados”, entonces pasará esto: mas el que menosprecia sus caminos morirá.

Lamentablemente, los hombres del mundo ven a los ladrones y se resguardan con murallas altas, con alambradas, con alarmas de seguridad, con guardias de seguridad, porque “VEN A LOS LADRONES Y SE CUIDAN”, pero por CUESTION DE FE, no pueden ver ni pueden cuidarse de aquel a quien realmente tienen que temer, como lo dijo Jesús: mas os digo, amigos míos: no temáis a los que mata el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed. (San Lucas 12:4-5).

Es CUESTION DE FE, y Jesús dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.

¿Lo puedes creer? ¿Puedes creer en Jesús? ¿Cómo cuidas tu alma? ¿Puede la Palabra de Dios guiar tu vida? ¿Puedes sujetarte a sus mandamientos? ES UNA CUESTION DE FE EN JESUCRISTO.  

Conclusión:

Y la fe es como la parábola de la levadura: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado. (San Mateo 13:33).

El crecimiento de la fe en una persona es como la levadura, porque la gracia de la fe que es dado al hombre por medio del Espíritu Santo, crece como la levadura en el hombre. No sabe cómo, pero escuchando la Palabra de Dios, su fe crece imperceptible, los cambios son pequeños al principio, y así continúan hasta que se tiene todo leudado, la fe invade en todos los ámbitos de la vida del hombre. Y esto hace que el hombre guarde los mandamientos para guardar su alma. Y esto hace que de los muchos pensamientos del hombre finalmente prevalezca el consejo de Dios.

Seguro que cuanto más la fe aumente e invada la vida del creyente como la levadura, en todos los aspectos de su vida, se verán los cambios que no cesan.

No crean que ya han alcanzado a la máxima expresión, pues todos los días se sigue creciendo y aumentando. ¿Hasta dónde podemos crecer en la fe? Jesús dijo: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. (San Juan 14:12). Así que lo que tenemos ahora, es un poco de fe y seguiremos creciendo, hasta que todo sea leudado. Busquemos llegar a hacer obras mayores, cuida tu fe.

Preocúpate por tu fe en Jesucristo todos los días. Entonces verás con asombro que ésta crecerá e invadirá tu vida.

Que Dios te bendiga.

 

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Última modificación: 25 de marzo de 2005