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Palabras de Vida
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Sermón en el día miércoles 19 de enero de 2005 Título: Los Cambios Radicales Biblia: Génesis 39:20 - 40:23 Predicador: Pastor Dong Han David Lee Iglesia Presbiteriana Reformada Esperanza www.evangelio123.org 39:20 Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. 21 Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. 22 Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. 23 No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba. 40:1 Aconteció después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de Egipto. 2 Y se enojó Faraón contra sus dos oficiales, contra el jefe de los coperos y contra el jefe de los panaderos, 3 y los puso en prisión en la casa del capitán de la guardia, en la cárcel donde José estaba preso. 4 Y el capitán de la guardia encargó de ellos a José, y él les servía; y estuvieron días en la prisión. 5 Y ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, tuvieron un sueño, cada uno su propio sueño en una misma noche, cada uno con su propio significado. 6 Vino a ellos José por la mañana, y los miró, y he aquí que estaban tristes. 7 Y él preguntó a aquellos oficiales de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? 8 Ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora. 9 Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, 10 y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas. 11 Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón. 12 Y le dijo José: Ésta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días. 13 Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero. 14 Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa. 15 Porque fui hurtado de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me pusiesen en la cárcel. 16 Viendo el jefe de los panaderos que había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza. 17 En el canastillo más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza. 18 Entonces respondió José, y dijo: Ésta es su interpretación: Los tres canastillos tres días son. 19 Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti. 20 Al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, el rey hizo banquete a todos sus sirvientes; y alzó la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los panaderos, entre sus servidores. 21 E hizo volver a su oficio al jefe de los coperos, y dio éste la copa en mano de Faraón. 22 Mas hizo ahorcar al jefe de los panaderos, como lo había interpretado José. 23 Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.
La semana pasada estuvimos hablando acerca de cómo el Señor trabaja, de cómo tiene un plan meticuloso en el cual el hombre desde su llamamiento comienza el cumplimiento del plan de Dios. Generalmente nuestra impaciencia trabaja en contra. Porque siempre queremos que las promesas del Señor se cumplan con mayor rapidez. Mas necesitamos ver desde la óptica de Dios, aprender a ver las cosas de forma global, porque el Señor Jehová cuando trabaja, tiene que mover todas las piezas, ciertas condiciones tienen que cumplirse y transcurra el tiempo deseado. Imagínate en el caso de José, ¿de qué serviría que él fuera famoso en Egipto desde su llegada a ese país como interpretador de sueños cuando el Faraón aun no tuvo el sueño. Además, si el Faraón tuviera el sueño a la llegada de José, seguro que el Faraón tenía suficientes medios y hombres para preparar durante más de 10 años, para los 7 años de abundancia y los subsiguientes 7 años de sequía. También las naciones de alrededor y principalmente Canaán también podrían prepararse, porque el rumor de una gran sequía y hambruna de seguro se difundiría. Por eso, tienen que saber que Dios se tiene que guardar el secreto hasta el último momento. Porque existen muchas cosas que no conviene que el hombre sepa. El tiempo de José estaba llegando, y les había dicho que siempre que pasa un día, es un día menos en la cuenta regresiva del plan de Dios. Siempre atentos a los cambios Existe una consigna con que el creyente debe vivir, que pase lo que pase, sea donde esté, que Jesús siempre estará con él. También que nunca tu salvación se puede alterar, ni perderse. Cuando tú tienes esta seguridad, y puedes entregar a Jesús toda tu vida, entonces las cosas son más fáciles. Uno de los problemas que tenemos los hombres es que somos reacios a los cambios, que no nos gusta la sorpresa en la vida, que deseamos estar en donde estamos parados, vivir de la misma manera que vivieron nuestros padres, no salirse del lugar donde nació, quiere evitarse en lo posible a todo lo nuevo. Porque toda nueva situación, todo cambio implica que tiene que luchar de nuevo, conquistar de nuevo, hacer nuevos amigos, alejarse de lo conocido, perder amigos, perder la seguridad y la comodidad. Es por eso que en algunos casos, cuando el hombre no quiere cambiar por su propia voluntad, Dios tiene que forzar a los cambios en forma extrema. Fíjate en el caso de José, ¿si fuera por su propia elección querría venir a vivir sólo en la tierra de Egipto, dejando a su padre y todos los bienes que tenía? Por eso tuvo que ser vendido como siervo, es cierto que obró la maldad de sus hermanos, mas todo esto ocurría dentro del gran paraguas del cuidado de Jehová. ¡Cuidado! No puedes decir que Jehová fue tentado y que él ideó la maldad y lo puso en los corazones de sus hermanos para que hicieran esa obra. ¡No! Como dice la Palabra de Dios: cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. (Santiago 1:13-15). Simplemente, lo que hace Dios es dejar, levantar las manos y no intervenir para que el hombre siga en su curso de maldad. Pero siempre Dios cuida que no se lleguen a los extremos como matar a José. Así Dios interviene por medio de las palabras de Rubén y de Judá. También prepara a los ismaelitas para que pasen en el momento justo. El otro cambio radical que ocurre en la vida de José es justamente pasar de la vida acomodada como mayordomo de la casa de Potifar a la cárcel. ¿Te imaginas que alguien en su sano juicio, querría dejar los privilegios de José en la casa de Potifar para irse a la cárcel? Mas era necesario que José estuviese en la cárcel. También necesitaba de tiempo para ganarse la confianza del carcelero y tener acceso a todos los prisioneros. Por eso, cuando existen cambios en la vida, cuando las cosas no salen según tu plan o según tu cálculo, cuando los proyectos de la vida siguen sin abrirse, cuando estás estancado, hay que estar atento a los sucesos. También cuando se abre una puerta que muchas veces uno no entiende, o incluso cuando exige una cambio radical en la vida. La generalidad de los hombres no desean cambiar, no desean adentrarse porque piensan que su condición actual es lo óptimo, es el mal menor. Por eso tienes que estar atentos a los cambios, es tan importante que el creyente esté velando en oración y en la comunión del Espíritu Santo. Pues solamente así un creyente sabe cuál es el propósito de Dios para su vida en ese momento de los cambios radicales. Porque si eres un creyente dormido, que no entiende el camino del Señor, siempre te considerarás VICTIMA ANTE LOS CAMBIOS Y TERMINARÁS CULPANDO A DIOS POR LA DESGRACIA. ¿CUANDO VIENEN LOS CAMBIOS RADICALES? Cuando el hombre no aprende a reconocer el camino del Señor, cuando no puede obedecer voluntariamente a los deseos del Señor, cuando aun se es un niño espiritual y el Señor necesita que tú estés en alguna posición, en algún lugar, VIENEN LOS CAMBIOS RADICALES. Y los cambios radicales, pueden ser la muerte de alguna persona cercana que cambia tu vida, la bancarrota, el enriquecimiento, la mudanza, la migración, el casamiento, la enfermedad, la pérdida de una trabajo, un nuevo jefe y otros que pueden sobrevenir en la vida. Los cambios radicales tienen que venir porque el hombre no quiere cambiar o obedecer conscientemente. Y tú que eres creyente: ¿cuéntame cuán difícil es obedecer al Señor Jesús en alguna nueva empresa? Si el sólo hecho de orar por las mañanas, o leer la Biblia es una tarea tan grande y difícil. ¿No te parece una tortura? Y si sabemos que estas cosas nos traen bendición y nos llena con el alimento celestial a nuestro ser, pero no lo queremos hacer. ¿Por qué? Porque no tenemos fe. ¿Y qué me dices del diezmo? ¿No es un cambio radical en tu manera de vivir? Entonces, ¿crees que tú querrías cambiar fácilmente? ¿Cuántos de ustedes harían algo, un ministerio, un servicio ni bien cae una orden de Dios considerando los sacrificios que implica? ¿No será la primera palabra que salga de su boca: por qué yo, por qué a mí? Por esto son necesario los cambios radicales. ¿Por qué vienen? Porque tienes que estar preparado, porque tienes que estar en el lugar que Dios desea, porque así estarás en el lugar de los cumplimientos de los hechos. Queremos preguntar algo: ¿son necesarios los cambios radicales? Es que nadie haría las cosas si no existieran estos cambios. También los creyentes siempre se duermen cuando hay comodidad. Nadie está despierto ni se velan. Por eso Jesús habló de la parábola de trigo y de la cizaña. El enemigo viene cuando están dormidos. ¿Cuántos pueden estar despiertos y velando? No digo que estén todos dormidos, mas la generalidad, sí. Mas existe una excepción, cuando existe una esperanza, un sueño, cuando el hombre tiene un deseo, como se propuso el rey David en Salmo 132: Acuérdate, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción; de cómo juró a Jehová, y prometió al Fuerte de Jacob: no entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado; no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento, hasta que halle lugar para Jehová, morada para el Fuerte de Jacob. ¡Guarda en tu corazón todas las cosas! Leamos juntos: Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te conceda las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. (Salmo 37:3-9) Estas son las cosas que tienes que aprender hoy: tienes que ser fiel en todas las cosas que Dios te da hoy en tus manos. Talvez no sepas el propósito de tu vida hoy, mas tienes que tener fe y saber que Jehová te puso en ese lugar, y en ese lugar tienes que ser fiel y hacer el bien, sin importar si entiendes el por qué de las cosas o no. Recuerda cómo al final del capítulo 39 vimos cómo José, en el nuevo lugar, en la cárcel seguía siendo fiel, laborioso. También ayer el Señor Jesús me mostró un versículo que tiene suma importancia en mí y en la vida de nuestra iglesia: Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. (San Mateo 24:44-47). En cada etapa de tu progresión en el plan de Dios y de tu vida, tienes que ser fiel, aún en aquellos que son incomprensibles, ilógicos. José lo fue aun en la cárcel. Era injusto, mas nunca dejó de ser fiel. Y como les dije ayer en la hora de oración, de tiempo en tiempo el Señor Jesús viene para ver cómo andas en sus negocios, de cómo están sus siervos trabajando en los encargos que él ha dejado, y es necesario que te halle a ti fiel, trabajador. Eso es fe: la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. (Hebreos 11:1). Así que hay que hacer fielmente toda la obra que ahora tienes en tus manos. Talvez incomprensibles, talvez te parezca que no estás avanzando a ningún lado. Mas Jehová Dios Todopoderoso sabe el por qué. ¿Crees esto? ¿Amén? Confía en Jehová, y haz el bien Así decía nuestro Salmo 37, confía en Jehová, y haz el bien. No todas las cosas hacemos hoy es porque conocemos la causa o el fin, sino simplemente aplica tu fe, ponlo en práctica. Si el Señor te encargó de un ministerio es porque él sabe el motivo. Existen cosas que no te conviene saber ahora, muchas cosas Jehová se reserva por tu propio bien. Solamente cuando confías en Jehová y haces el bien en toda tarea encomendada serás el aprobado de Jesús. ¿Quién no trabajaría y haría un esfuerzo sobrehumano si le prometieran una recompensa de un millón de dólares? ¿Pero sería esta persona confiable? Mas si lo hiciera sin saber la recompensa ni el objetivo, pero es fiel en lo poco. En lo mucho también será fiel. Y el Señor lo sabe. En el pasaje de hoy, vemos a José haciendo el bien a dos personas, sin saber de las consecuencias. Hoy en nuestra iglesia tenemos ministerios muy desgastantes, tanto física como espiritualmente. Mas es necesario que seamos fieles. No por cuestión de la recompensa solamente, sino por amor a Jesucristo. Pero nadie desprecia la recompensa, ¿no es cierto? Talvez hoy no sepas el por qué de las cosas. Talvez hoy estés haciendo cosas sin sentido, incluso recibes muchas burlas de los hombres, sobretodo de los otros creyentes. Mas si tienes fe, si entiendes la Biblia, sabrás que: los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Conclusión: En el camino para seguir las sendas de Jesús, no puedes medir todas las cosas según el criterio de ganancia o pérdida. Sino según el criterio del agradecimiento por el amor de Cristo por el perdón de tus pecados y por la vida que te ha dado. Así puedes seguir firme según la fe que te ha dado. La vida se vive con fe y con decisión, creyendo en las Palabras de Jesús. Mas solamente aquellos quienes viven en fe en condiciones extremas de dedicación pueden hacer historia. Talvez para muchos creyentes, en esa puerta difícil de abrir, en ese camino de fe difícil de seguir, en esa palabra difícil de obedecer, ahí está el tesoro escondido. ¿Mas cuántos tienen fe para seguir? Seguro que muchos dirían: si Jesús me indicara el camino como el de José, seguro que le obedecería. Mas yo te digo que delante de todos nosotros está la puerta, simplemente hay que traspasar esa barrera de obediencia, de dificultad, de fe. Sino seguirás postrado siempre. Ten fe, confía en Jehová y él hará. Porque no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. ¿Puedes seguir teniendo fe? Para eso es necesario orar constantemente, es necesario leer constantemente la Biblia y pedir al Señor Jesús: fe, sabiduría, entendimiento. Estar en comunión con el Espíritu Santo todos los días. ¿Amén? Que Dios te bendiga. |
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