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Palabras de Vida

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LLevando la Palabra de Dios a cada persona, a cada hogar. 

 
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Sermón en el día de Jesús 6 de junio de 2004

Título: Construyendo tu templo

Biblia: Hageo 1:1-15

Predicador: Rev. Dong Han David Lee

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1.En el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, diciendo: 2. Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada. 3. Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: 4. ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? 5. Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. 6. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. 7. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos. 8. Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová. 9. Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? Dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa. 10. Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos. 11. Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos. 12. Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová. 13.Entonces Hageo, enviando de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová. 14. Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios, 15. en el día veinticuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío.

 

Con el transcurrir del tiempo, a medida que conocemos a más personas, y visitamos los distintos lugares para entregar Palabras de Vida, nos encontramos con muchos cristianos. Algunos, miembros firmes de sus respectivas iglesias y otros quienes frecuentan la iglesia. También existen muchos quienes han dejado la iglesia por algún motivo.

Cuando hablamos de construir la iglesia, muchas personas piensan en el edificio de la iglesia, tener una iglesia propia, una iglesia que han construido con las ofrendas que han hecho, la iglesia donde nacieron, la iglesia que hoy están asistiendo. Pero se olvidan de una iglesia mucho más importante y que está bien especificado en 1 Corintios 3:16-17 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

Esto digo porque piensan que ya construyeron la iglesia que tenían que construir, el edificio de la iglesia en donde asisten, mas existe una iglesia que debe ser edificado y es tu templo, “el personal”. Dice en 1 Corintios 3:11-15 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. Aquí nos habla que tenemos que edificar sobre la fe en Jesucristo, el templo que está en nosotros todos los días con oro, con plata, con piedras preciosas. Y este oro, plata y piedras preciosas significan que debemos alimentar nuestro cuerpo, espíritu y alma con la Palabra de Dios, porque dice en Proverbios 3:13-15 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Otra vez dice en el mismo libro de Proverbios 24:3 Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará.

Si los hermanos que se congregan en una iglesia son los encargados y responsables de construir el templo de su iglesia; en la construcción del templo que es nuestro cuerpo es una responsabilidad del individuo, y la iglesia y sus líderes son también corresponsales de dar las enseñanzas de la Palabra de Dios.

Así, tú eres responsable por aprender la Palabra de Dios, de leer la Biblia y escudriñarla, de orar para que esas palabras se afirmen en tu vida y en situaciones normales, es la evangelización el lugar donde puedes probar cómo anda tu fe, saber hasta dónde has edificado tu templo personal.

Hoy el error de muchos es pensar que está asistiendo a una iglesia o que pertenece a una iglesia. Es un logro, pero ¿qué es lo que uno reedifica? ¿Qué estás sobreedificando sobre la primera fe que has recibido de gracia?

Porque en un momento, la prueba de fuego probará lo que has construido, y hoy el pasaje de 1 Corintios nos dice: que por el fuego será revelada. En esta prueba, si realmente tienes el fundamento en Jesucristo, no afectará la salvación personal; pero sí habrá mucho sufrimiento por la pérdida, porque habrás edificado algo que se quema, lo que desaparece con una prueba de fuego, aquello que no perdura en el tiempo: la madera, el heno y la hojarasca. Como ejemplo: la fortuna, el empleo, la familia, las amistades, los distintos deleites de la vida, el cuidado excesivo de su persona, etc.

Y eso mismo está diciendo en Hageo, muchos ponen excusas para decir que no tiene tiempo para aprender la Palabra de Dios y de edificar su templo personal, pero se dedican a construir sus casas, a comprar comodidades para su casa, a comprar el confort para sus hijos, tiempo para divertirse. Por eso dice Jehová: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada (v.2). Mas mi querido hermano, mira lo que el Señor Jehová te dice: ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Luego dice mas adelante: …meditad bien sobre vuestros caminos.

¿Quieres una prueba de que Dios realmente está obrando de esta forma, en contra tuya? Hoy Dios habla y nos pregunta: ¿Sabes porqué te pasa esto y sigues sin tener nada en tus manos?, leamos juntos lo que dice el Señor: versículo 6: Sembrás mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. También dice en versículo 9: Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. Dice además en versículos 10-11: Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos. Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos.

Muchas personas piensan y tenemos el concepto de que cuando uno peca tiene las retribuciones que vienen de Dios como castigo, mas hoy vemos que cuando el hombre no se preocupa de edificar la iglesia, sea que no edifique la iglesia en donde se congrega o sea el templo que es su cuerpo, también el Señor Jehová está castigando.

Cuando una iglesia local no se encarga de instruir a sus miembros en toda Palabra de Dios, en sus mandamientos y ordenanzas, en todas sus doctrinas, no está ayudando a construir a sus miembros. Por su parte, cuando los cristianos no se preocupan en aprender por medio del estudio bíblico, de la predicación de la Palabra, de la lectura de la Biblia, de la oración y de la evangelización; también está pecando contra Dios. Tampoco es una excusa válida de que en su iglesia no tienen esos programas, porque como vimos en 1 Corintios, el fuego que prueba la edificación del tempo viene sobre ti y también para la iglesia local. Y según las palabras de Jehová de los ejércitos dadas al profeta Hageo, es que las sequías, las pérdidas, la insatisfacción, los sufrimientos son de índole personal y nacional. Entonces es tú responsabilidad buscar quién pueda enseñarte, quién pueda guiarte a toda Verdad en la Palabra de Dios.

En este sentido, muchos quieren creer que el culpable de la falta de trabajo, la falta de la seguridad, la falta de justicia es del gobierno, de los gobernantes, de la clase política-dirigencial, de los patronos, del vecino, de los marginales, de los …; siempre el culpable es el otro, el extraño, el gobierno. Pero si tú eres un buen cristiano, si eres un buen creyente, debes saber que todo esto es un fuego que viene y sobreviene como un huracán sobre todos los hombres. Puedes culpar también a la educación, a la moralidad, a la corrupción; pero Dios nos dice enfáticamente: el fuego vendrá, las pérdidas existen porque Dios mismo las está enviando. ¿Cuándo? Cuando dejamos abandonado la casa de Dios, y tu templo personal está vacío porque por tu pereza no está siendo edificado.

¿Todo por qué?: Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa (v.9). Pero muchos dicen: “Pero Dios está con nosotros”, otros dicen: “pero Dios es amor, él sería incapaz de hacer esas cosas; usted pastor David está fallando”. Yo te digo: Puedes hablar cuanto quieras, pero los hechos dicen todo lo contrario, ¿no?

Muchos son de la opinión y están convencidos que TODOS LOS OTROS, son los que tienen problema, si LOS OTROS SE REFORMARAN, SI LOS OTROS SE EDUCARAN, SI LOS OTROS TUVIERAN OPORTUNIDADES, SI LOS OTROS TUVIERAN LUGARES DE TRABAJO, SI DISMINUYERA LA BRECHA ENTRE LOS RICOS Y LOS POBRES… ¿Hoy la Palabra de Dios nos está diciendo que los otros son los que tienen problemas? NO; sino cada persona que cree en Jesús y teme a Jehová de los ejércitos, él debe edificar su templo y su iglesia local. Estoy hablando que la reforma debe comenzar en ti mismo, desde dentro de todos los hombres para afuera.

Y te digo más y esto es una consecuencia directa de las palabras de Dios que hemos leído hoy: Si tú no te preocupas rápidamente en edificar tu templo personal, si tú no te preocupas en edificar tu iglesia local; vendrá el fuego que probará, y no podrás soportarla. Por tu inacción de hoy, mañana vendrá una pérdida irreparable en tu vida, porque ciertamente el fuego que prueba viene, y viene a todos los hombres. Y mira que no estoy hablando simplemente del juicio final, sino que el juicio del fuego que prueba la edificación de tu templo viene en el momento menos esperado, cuando todas las cosas están bien y pacífico. Porque ciertamente en esta tierra también vemos los juicios de Dios sobre los hombres.

Hoy aprendemos que el hecho de no aprender, de no escudriñar la Ley de Dios, de no edificar tu templo personal y la iglesia local es un pecado, porque Dios está castigando. Por eso cuando el gobernador Zorobabel, el sacerdote Josué y todo el pueblo escucharon la voz de Jehová su Dios, dice: temió el pueblo delante de Jehová. Y cuando ellos escucharon la Palabra de Dios que venía por medio del profeta Hageo, dice: y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios. (v.14)

Es tiempo que cada uno de ustedes, miembros de la Iglesia Presbiteriana Esperanza y todos aquellos que leen Palabras de Vida, se pongan a escuchar y aprender la Palabra de Dios, de edificar su templo personal con la obediencia de toda la Palabra, de reedificar tu iglesia para que se enseñe la Biblia.

Incluso vemos cómo existen personas quienes tienen ansias por aprender la Biblia y nos llaman y piden que les demos clases de estudio bíblico. Así, en esta semana hemos visitado a los hermanos que están recluidos en la Agrupación Especializada de la Policía (FOPE), se armaron de valor para llamarnos, viendo que teníamos clases dentro de la cárcel de Tacumbú. Decidimos habilitar un nuevo curso de discipulado con ellos también. Como dice nuestro Señor Jesucristo: Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (San Mateo 7:8).

Es tiempo que volvamos a la esencia de la Palabra de Dios, porque el hombre de Dios es transformado solamente por toda Palabra que sale de la boca de Dios, y porque el hombre teme a Dios cuando es enseñado en toda la ley de Jehová. Busca en la Biblia y dime si existe algún escrito por parte de Dios, que diga que existe “un programa” capaz de transformar el corazón del hombre para Dios. Necesitamos retomar el gusto por la Palabra de Dios, debemos encaminarnos obedientemente bajo la guía de la Palabra y debes saber que NUNCA EL ESPIRITU SANTO TRABAJA SIN LA PALABRA DE DIOS, sino que EL ESPIRITU SANTO siempre obra allí donde es predicado y enseñado la Palabra de Dios.

Conclusión

No dejes que tus sentidos te deslumbren, porque todo programa que agrada los cinco sentidos del hombre, es como un destello de luz, enseguida desaparece. Pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre en ti, porque es la simiente que se plantará en tu corazón y ella te dará vida, te dará prudencia y te hará sabio para este tiempo. Ella te librará de los males del mundo.

¿Siembras mucho y recoges poco? ¿Comes pero no estás satisfecho? ¿Te vistes pero no te calientas? ¿Ganas dinero pero no te alcanza? ¿No produces lo suficiente? ¿Buscas afanosamente pero hallas poco? ¿Has perdido los bienes que habías amontonado en tu casa? ¿No sabes hacia dónde se fugó todo el dinero que ganaste? Sé sabio, arrepiéntete y edifica tu templo personal y de tu iglesia.

Si aún hoy tienes mucho y no tienes necesidades, sigue edificando pero en oro, en plata y en piedras preciosas de la Palabra de Dios, para que cuando llegue la prueba de fuego, puedas permanecer en pie y seas más rico que antes.

¿Hasta dónde has construido tu templo personal? El Señor nunca nos enseñó que ya es suficiente. Sino la misma estatura de Cristo y su plenitud es el límite, y hasta que lleguemos a ese punto, debemos aprender pacientemente y construir nuestro templo.

Ustedes saben que todos los cursos bíblicos, las predicaciones, las reuniones de oración y de evangelización son gratuitos en nuestra iglesia, nunca hemos cobrado nada, ni por los materiales que utilizamos; y cualquier persona puede participar, siempre estamos invitando a personas fuera de nuestra Iglesia Presbiteriana Esperanza, también estamos haciendo el esfuerzo de llevar la Palabra de Dios a cada hogar, a cada persona. Y yo sé que esto no es suficiente, por eso el Señor Jesús nos está abriendo tantos ministerios. Yo te invito a que no te quedes atrás, participa, ven y aprende. PORQUE HOY ES EL TIEMPO AGRADABLE.

QUE DIOS DESPIERTE TU ESPIRITU Y QUE OBEDEZCAS A LA VERDAD.

 

      


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Última modificación: 10 de junio de 2004